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DOVER, Del -- Steve Park se apoya sobre su trailer, con su buzo antiflama a la altura de la cadera y su mano derecha sosteniendo una botella de agua.
Ha conducido 150 vueltas en el circuito de Dover, bautizado como "Milla Monstruo" y su rostro luce exhausto.
Park superó a la mitad de los participantes y concluyó entre los diez primeros, cosa que es exactamente lo que necesitaba para atraer la atención de algún jefe de equipos de la Copa Nextel o de la Serie Busch del Este. Los tres primeros fueron jóvenes considerados estrellas del futuro y ya forman parte de las organizaciones más importantes de NASCAR.
Park puede verse cansado en medio de sus largos tragos, pero sus ojos reflejan algo totalmente diferente, pues brillan con intensidad y deseo. Si hubiera otra carrera en cinco minutos, seguramente él sería el primero en largarla.
"Me siento estupendo", comentó Park. "Creo que todavía tengo mucho para dar y que me falta la oportunidad de demostrar como en Dover que puedo conducir un coche o camioneta a la punta frente al resto de mis rivales para ganar algunas competencias. Veremos qué trato cerramos próximamente para capitalizar eso".
Uno no aprecia lo que tiene hasta que deja de tenerlo.
Park recuerda esa frase casi todos los días desde el 1° de septiembre de 2001.
En su tercera temporada completa de la Copa a los mandos del Chevrolet N°1 del equipo DEI, Park había emergido como vencedor en Rockingham y se situaba firmemente entre los diez primeros del campeonato gracias a cuatro eventos consecutivos entre los Top 10. Park, debutante del año 1997 en el torneo Busch, se encaminaba raudamente a ser una gran figura de la categoría.
Sin embargo, su campaña -y su vida- se dividieron en dos partes con lo que pasó en las 200 Millas de Carolina del Sur en el evento de la serie Busch, sin olvidar lo que le siguió a esa historia.
Mientras el parque de autos se alineaba para un relanzamiento como consecuencia de la lluvia, Larry Foyt iba demasiado rápido por la cuerda interna de la pista como rezagado cuando la máquina N°31 de Park sufrió el impacto. El representante del team Foyt pegó de lleno del lado de la puerta de Steve Park, al menos, a 160 km/h.
Extraer de allí al piloto demandó el esfuerzo de varias dotaciones de seguridad y 20 dramáticos minutos para cortar el metal del coche hecho añicos antes de trasladar vía aérea al conductor a un hospital con golpes en la cabeza.
"Todo sucedió en un segundo", comentó Foyt en su momento. "Fue uno de los choques más duros que vi en tantos años de automovilismo. Me preocupa el estado de Steve y sólo espero que se encuentre bien".
Las heridas de Park se curaron, pero las de su campaña en el deporte, no. En su retorno en 2002, llegó dos veces entre los diez mejores, nuevamente con el team DEI. Repitió en tres fechas ese rendimiento en 2003 con Richard Childress, pero ya no volvió a participar desde entonces.
| Carreras | 181 |
| Victorias | 2 |
| Top-5 | 12 |
| Top-10 | 35 |
| Poles | 4 |
| Vueltas en punta | 1,016 |
| Promedio Largada | 23.6 |
| Promedio Llegada | 22.7 |
Fue noveno en el certamen de camionetas de 2004, pero cayó a 22° al año siguiente. Intervino en 2006 en diez pruebas del campeonato Craftsman Truck Series con un arribo entre los Top 10 y se metió entre los 30 mejores de la serie Busch una vez en seis competencias. Ahora, simplemente se sentó a esperar.
Park sabe que la suya es una situación difícil. Las únicas butacas disponibles son para fechas aisladas o para vehículos que apenas logran ser relleno.
"Estamos haciendo una carrera por vez", expresó Park. "Nos tomamos esta temporada como sabática para no involucrarnos con un equipo que no esté en la punta, que no pueda garantizarme un medio mecánico para llegar entre los diez primeros o ganar algunos eventos".
"Las chances de sumarse a alguien del lote de vanguardia no se han dado, pero seguimos en la búsqueda, ya sea de un auto o de una camioneta".
| Carreras | 56 |
| Victorias | 3 |
| Top-5 | 15 |
| Top-10 | 29 |
| Poles | 1 |
| Vueltas en punta | 532 |
| Promedio Largada | 18.0 |
| Promedio Llegada | 16.1 |
Steve Park se da cuenta que va cuesta arriba, primero porque quiere probar que es un buen volante como lo era antes del accidente de Darlington y segundo porque cree que puede a los 40 darle batalla a los jóvenes baluartes que han surgido en esta corriente de NASCAR.
"Ahí está el problema. Hay tantos chicos capaces llegando a este deporte con fuerza... Muchos de los de mi generación se cansan, pero yo todavía espero una buena oportunidad de mostrar que a mi edad se puede lograr grandes cosas".
"Si me incorporo a una formación con la cual estaré 20° todos los fines de semana, no me va generar ningún beneficio".
La inactividad tampoco ayuda.
"Se me complicó el año sin correr", confesó Steve. "Eso es lo que hago para vivir y también lo que más amo. Ir a los circuitos y ver las carreras desde afuera es insoportable".
"Estoy en la espera de que alguien llame a mi teléfono para ver si les puedo ser de utilidad y siento que tengo las condiciones para aportarle mi labor a cualquier escuadra. Me queda resto como para competir a buen nivel".
| Carreras | 61 |
| Victorias | 1 |
| Top-5 | 8 |
| Top-10 | 16 |
| Poles | 0 |
| Vueltas en punta | 131 |
| Promedio Largadas | 18.6 |
| Promedio Llegadas | 17.2 |
Park se sentó, a la sombra, mirando como los integrantes de un equipo cargaban todo para volver a casa. Otro sorbo de agua y piensa de nuevo en lo que podría haber sido de su palmarés... y lo que podría ser todavía.
"Tengo más deseos de participar en esto", redondeó Park. "Hay que recomendarle a algunos que se cuiden de lo que dicen que necesitan un recreo cuando corren 36 veces al año, ya que cuando esa posibilidad desaparece, nada se quiere más que estar en el ruedo".
"Mantengo las ganas y la motivación, y en lo personal sigo estando en forma y listo para largar. Me falta la oportunidad justa".