
CHARLOTTE, N.C. -- Hay que mirar bien para encontrar indicios en cuanto a que Whisky River, un nuevo nightclub en la ciudad, tiene un dueño que es famoso en el ambiente automovilístico.
Eso es, a menos que uno sepa más acerca de Dale Earnhardt Jr. de lo que él habitualmente dice. Entonces el lugar comienza a tener sentido.
No venga en busca de recuerdos o de un perro caliente al estilo Martinsville. Incluso, no venga en busca de ninguna clase de comida, (al menos, no hasta ahora, aunque una cocina con un aparente menú de comida de bar está supuestamente en los proyectos).

Pero si uno está buscando esa rara combinación de música rock-n-roll del tipo country, un poco de música en vivo mezclada con mucho baile y observación de la gente y fiestas en un ambiente tranquilo, entonces quizá éste sea su tipo de lugar. Oh, y recuerde el toro mecánico, el cual según la página web del nightclub promete brindarle "los mejores ocho segundos de su vida."
Earnhardt invitó a la prensa para que vean su lugar el martes pasado, cuando explicó porqué se está introduciendo en el negocio de los nighclubs, y habló abiertamente acerca de cuan importante es para él buscar intereses fuera del automovilismo, de manera de proteger su salud mental.
Del club, simplemente dijo: "Pienso que tiene un poco de un caballero del sur y un poco del condado de Carolina."
Una modesta página web
Vean la página web de Whisky River y no se darían cuenta que Earnhardt es uno de los dueños. No hay mención alguna de esto. No hay fotografías -- o por lo menos no las había el miércoles por la mañana -- de Earnhardt posando para la cámara.
El lugar es descrito así: "Anidado entre el acero que emerge de Uptown Charlotte y el Bobcats Arena," Whisky River promete ser "la joya de la corona en cuanto a vida nocturna y entretenimiento de Charlotte." Por el precio justo, "su grupo puede elegir solo una porción del River o Usted puede alquilar el lugar entero."
Junior, una persona simple de corazón, que parece disfrutar de los placeres simples de la vida, solamente quería tener un lugar donde la gente podía ir a pasar un buen momento, libre de preocupaciones. Su definición de eso es tomar unos tragos, y principalmente escuchando música. Pero es lo suficientemente astuto como para darse cuenta que muchos de sus visitantes no tendrán los mismísimos intereses que él.
"Queríamos que el bar tuviese una sensación de Carolina, de country, pero no queríamos ser conocidos estrictamente como un bar country. Quería como meterme en un lugar que estaba disponible, que nadie había cubierto. Tocamos un poco de rock-and-roll, más rock-and-roll que country," dijo Earnhardt. "Así que es una cuestión de viejo rock-and-roll y rock del sur temprano en el atardecer. Por supuesto que más tarde al anochecer comienza la música para bailar. Todos quieren bailar en la pista de baile, así que uno se mete en ese tipo de música y el lugar se convierte en lo que tradicionalmente es un club.
"Por lo general, tratamos de mantenernos más con rock del sur. Es como un desafío pues no hay una gran audiencia llegando al bar de esa manera. Están la gente local y los clientes habituales, los que vienen después del trabajo, pero uno no puede llenar un bar con 1.300 personas tocando rock del sur todo el tiempo. Simplemente estamos tratando de brindarle a la gente un lugar divertido al cual ir. Más que otra cosa, es una cuestión de quien viene (continúa )