![]()

Kyle Busch es el Happy Gilmore de NASCAR (cont.)
Bueno, tres seguidas seguramente están comenzando a ser varias. Pero incluso después de la reciente victoria, no estaba seguro se apostar todo en la Nationwide.
"No voy a descartar nada todavía. No estoy seguro siquiera si tengo algo para descartar", dijo Busch luego de ganar el domingo. Luego prometió que se tomaría una decisión "pronto".
También dijo que le encanta ganar y que mientras siga ganando, nada más le importa. En otras palabras, olviden las preguntas sobre continuidad y enfoque y cualquier incómodo viaje entre eventos. Si puede ir a una carrera y correrla, uno debe suponer que seguramente va a hacerlo.
La gran pregunta es: ¿Alguien ha tenido una temporada como esta? El muchacho va a cumplirá el 2 de mayo recién 23 años, y ya suma un total de 27 victorias corriendo en las tres series principales de NASCAR --incluyendo seis en un total de 20 carreras esta temporada hasta el momento.
Lección de historia
Si hay alguien que ha estado cerca de igualar el nivel mágico que muestra Kyle Busch esta temporada, ese es Kevin Harvick.
En 2001, cuando Harvick fue forzado por trágicas circunstancias a dar el salto a la Copa y correr para Richard Childress Racing luego de la muerte de Dale Earnhardt en las 500 de Daytona que abrieron la temporada, Harvick ganó el campeonato de la categoría por entonces conocida como Serie Busch. También se las arregló para terminar en un muy respetable noveno lugar en las posiciones de la Copa, a pesar de perderse la primera carrera.

|   | Copa | N'wide | Camionetas |
|---|---|---|---|
| Partidas | 8 | 9 | 4 |
| Victorias | 1 | 3 | 2 |
| Top-5s | 4 | 5 | 3 |
| Top-10s | 5 | 5 | 3 |
| Poles | 1 | 2 | 0 |
| DNFs | 0 | 2 | 0 |
| Avg. Partida | 11.5 | 8.6 | 13.8 |
| Avg. Final | 11.0 | 13.3 | 7.5 |
| Puntos | 2 | 3 | 1 |
Pero eso fue diferente a lo que Kyle Busch está haciendo actualmente. En 2001, Harvick tomó parte de 33 carreras y logró cinco victorias en la Nationwide (no podemos seguir llamándola Serie Busch aquí, no solamente porque enojaría a las autoridades de NASCAR, sino porque todas las referencias a Kyle Busch volverán todo más y más confuso). Harvick corrió 35 carreras de la Copa y ganó dos veces. Pero Harvick no disputó ninguna carrera de la Serie Craftsman de Camionetas en 2001.
Cuando Harvick ganó nuevamente el título de la Serie Nationwide en 2006, ya era una de las estrellas establecidas de la Copa. Sus nueve victorias en la Nationwide en 35 carreras quedaron a tan solo una del récord de diez logrado por Sam Ard en 1983. Respaldó esa performance con otras cinco victorias en la Copa y el cuarto puesto final en los puntos --pero, una vez más, no corrió ni una prueba de las Camionetas.
Actualmente Kyle Busch está compitiendo en las tres series. Es una hazaña increíble.
Y ahora está ganando en pistas permanentes, donde en el pasado el mismo reconocía que no se sentía cómodo. Es como el feliz que se vuelve aún más feliz.
Ahora se dirige a Talladega, donde su promedio de llegada en seis carreras en la Copa es de tan solo 31.7. Su 11º lugar en el otoño de 2006 fue la única vez en que terminó mejor que 32º. En la carrera de primavera del año pasado, incluso terminó dado vuelta luego de un espectacular accidente.
¿Y qué importa? Este es su año. Si hubiera alguna vez para que logre domar Talladega, esta debe ser su oportunidad.
El único inconveniente para este fin de semana es que Busch no puede correr en las tres series, sin importar lo que é decida. La Aaron`312 de la Serie Nationwide está prevista para las 3 p.m. ET del sábado en Talladega Superspeedway: la O`Reilly Auto Parts 250 de la Serie Craftsman de Camionetas está prevista para las 6 p.m. ET en Kansas Speedway de Kansas City, Kan.
Por más parecido a Superman que se haya mostrado Busch esta temporada, ni siquiera él puede estar en dos lugares a la vez. Así que el plan para él es estar en el evento de la Nationwide y la Aaron`s 499 de la Copa Sprint en Talladega. Podrá parecer un fin de semana tranquilo para el atareado Busch, pero deberá ser suficiente.
Solamente el tiempo dirá cuán feliz puede ser Kyle Busch en 2008, pero por ahora sin dudas parece estar pasándola incluso mejor que el ficticio Happy Gilmore. Y esto es, hay que remarcar, la vida real.
Las opiniones expresadas son exclusivas del autor.