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Los pilotos Gibbs perplejos ante lo que podría haber sido N. H. (cont.)
"Uno tiene que jugar con los porcentajes. Estuve muy cerca de mantener el auto en la pista, pensando que la lluvia estaba bastante cerca. Hubiésemos estado tres vueltas cortos en cuanto a quedarnos sin combustible si nos hubiésemos mantenido en la pista -- pero hubiésemos ganado la carrera. Pero se trata de riesgo versus recompensa, y nosotros teníamos más que perder en ese momento. Uno no puede controlar estos elementos. Uno aprovecha lo más posible el momento y uno adivina -- de eso se trata".
El último problema para los tres autos del conjunto de JGR tuvo lugar entre la última bandera verde y la neutralización final.
Kyle Busch, líder del campeonato de la Copa Sprint por 103 puntos en el comienzo de la carrera y quien atípicamente no logró correr sólidamente en el top 10 a lo largo del día, se vio involucrado en una pelea golpe a golpe con Juan Pablo Montoya.
Montoya llegó a la última neutralización en la línea de largada/llegada y luego dio un viraje brusco a la izquierda golpeando la parte trasera derecha de Busch. Esto llevo a Busch al trompo, pero también arrastró en su camino al Dodge Nº42 de Montoya.
Montoya comprendió lo que había sucedido rápidamente para hablar al respecto. Y con claridad explicó sus acciones tanto antes como después de ser citado al camión de NASCAR para recibir una penalización que lo mandó del puesto 25º al 32º, el último auto dos giros abajo.
"En el reinicio (en la vuelta 279), fui por afuera (de Busch) en la curva 2 y el se abrió como si yo no estuviera allí --me llevó contra el muro", dijo Montoya. "En la recta posterior me golpeó frenando para la curva 3 como tratando de sacarme.
"Teníamos un auto decente y no me agrada cuando la gente corre de esa forma contra mi. Salió la bandera amarilla y en esa instancia me golpeó nuevamente, y yo respondí, ¿sabes? Soy un buen muchacho, pero no soy un idiota".
Montoya no se mostró más incómodo al retirarse de su reunión con los oficiales.
"Pienso que está bien debido a lo que hice", dijo Montoya respecto a la penalización. "El me golpeó en una neutralización, y también bajo bandera verde y yo respondí. ¿Si me excedí con la represalia? Sí".
A su favor, Busch habló al respecto --aunque no haya entendido completamente lo ocurrido.
"No tengo idea"", dijo Busch respecto al motivo del incidente. "Lo pasé antes por afuera y él me encerró un poco. No le devolví la acción y simplemente apenas toqué su guardabarros. Luego pasamos por la curva tres y cuatro y él fue hacia mí en el costado izquierdo. Después apareció esa bandera amarilla y él pensó que me había superado y yo simplemente estaba tratando de pasar al 40, que estaba delante nuestro, y él me tocó e hice un trompo", dio su versión Busch. "No sé qué pasó".
Busch, que se encontraba 17º cuando apareció la bandera amarilla y terminó 25º después del trompo, ahora lidera por solo 64 puntos sobre Jeff Burton, quien llegó 12º.
Luego de ese final, J.D. Gibbs, presidente de JGR, salió del mojado garage como si hubiera caminado una milla sin paraguas hasta su auto --tratando de convencerse a si mismo que eventualmente se secaría.
"Es parte del juego --algunas veces pasa", dijo Gibbs, con la evidente frustración en su rostro y en su voz. "Pero déjame decirte, puedes tomar una apuesta y quedarte con ella y funciona --pero más seguido que no, no es así".
A pesar del mal humor de al menos dos de sus tres equipos, Gibbs asegura que no serán necesarias palabras de ánimo luego del domingo. Hamlin avanzó un puesto en el campeonato para ubicarse séptimo, e incluso Stewart saltó dos lugares para estar ahora noveno.
"Realmente, para Denny y el equipo 20 (de Stewart) --saben que estuvieron bien", dijo Gibbs. "Todos ellos, incluso con la forma en que corrieron, debes entrar y ser conservador --para saber que tenías razón.
"Pienso que es frustrante con Kyle, porque tuvo ese incidente en el final y tenía oportunidad de meterse entre los diez --o al menos 11º o 12º cuando ya estaba todo dicho- así que eso es frustrante".
Así fue la cuestión finalmente, cuando Busch salió del garage con cara de venir del mismísimo centro de la nube que azotaba el circuito. Antes, habló de los problemas de su coche.
"No era algo que se arreglaría en la pista", dijo Busch. "Necesitábamos ir a los garages y trabajar en ello. Nos faltó algo todo el fin de semana y sabíamos que sería un día difícil, pero tratamos de sacarle lo mejor.
"De habernos mantenido afuera, podríamos haber ganado la carrera --podríamos haber estado en ese lugar (de Kurt Busch). No sentí que esa era la forma de ganar la carrera, simplemente quedarnos afuera y esperar por la lluvia. Hicimos lo que hicimos para tratar de pasar algunos coches.
"En este momento somos los líderes en los puntos, pero sino lo estamos mañana está bien porque estamos en la pelea por la Caza y eso es lo que importa. El domingo fue frustrante y todo lo que podemos hacer es ir a la próxima carrera y correr mejor".
Eso también mantiene a Stewart en movimiento.
"Lo bueno es que sin importar el resultado (del domingo), lo haremos nuevamente en seis días (en Daytona) así que hacemos lo que podemos", dijo Stewart. "Somos corredores y eso es lo que hacemos cada semana. 43 de nosotros largan la carrera cada semana y solamente uno puede ganar".