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Hay algo de verdad en ese viejo refrán que se refiere a "todo lo viejo es nuevo, nuevamente". Con precios récord del crudo y la amenaza en el horizonte en cuanto a inflación con estancamiento, NASCAR está enfrentando presiones similares a las que afectaron a la categoría hace más de 30 años.
Cuando Egipto y Siria atacaron a Israel en octubre 1973 durante la guerra de Yom Kippur, se dieron una serie de hechos que cambiarían sustancialmente y para siempre la relación entre los países productores de petróleo, en su mayoría ubicados en Medio Oriente, y los países que dependían de la importación de petróleo.
Es tema de debate que el embargo árabe de petróleo -- que era a consecuencia del apoyo de los Estados Unidos hacia Israel -- haya o no tenido un efecto directo en cuanto a la consecuente falta de petróleo. Pero una combinación de controles de precio por parte del gobierno, que estaban en práctica en esos momentos, los precios del crudo que se cuadruplicaron en el año siguiente, y una fuerte caída en la producción de gasolina dieron como resultado el primer racionamiento de combustibles en América desde la Segunda Guerra Mundial.
Todo aquel que fue testigo de esos tiempos recuerda el haber hecho largas filas de espera en las estaciones de servicio, las cuales portaban banderas verdes para indicar que había gasolina disponible. Además de eso, los números de patentes de los autos eran utilizadas para determinar en cuales días los conductores podían llenar los tanques de sus autos.
Y NASCAR se encontró en el medio de una pesadilla referida a la logística y a las relaciones públicas. Con el gobierno federal imponiendo un límite de velocidad de 55 mph, implementando durante todo el año el Horario Diurno de Ahorro, y requiriendo de los fabricantes de autos estándares más rigurosos en cuanto a economizar, el deporte automotor se vio obligado a pensar en nuevas maneras como para mantenerse funcionando mediante la reducción de consumo de combustible, o a tener que cesar en sus actividades.
La solución de NASCAR fue única: reducir el largo de las carreras en un 10 porciento, comenzando con las 500 Millas de Daytona de 1974. Además, se pensó en planes para carreras con menos participantes, sesiones limitadas de práctica y cambios en las reglas que permitiesen la utilización de motores más pequeños desprovistos de la placa restrictora.
Pero lo raro fue que, con la excepción de las Rebel 450 en Darlington, las otras carreras no cambiaron de nombre en lo referido a la distancia original a cubrir. Por ejemplo, la primera vuelta de las 500 Millas de Daytona fue tomada como la vuelta Nº 21, mientras que carreras de 500 vueltas en Rockingham, Bristol y en Martinsville comenzaron con la vuelta 51.
En parte debido a la caída de la economía, menos de una docena de equipos comenzaron la temporada utilizando autos modelo 1974. Y para fin de año, sólo 27 autos llegaron a Richmond para la carrera. Además, la preocupación por la falta de combustible mantuvo a muchos equipos con sede en Carolina del Norte alejados de las carreras de Riverside y Ontario esa temporada. En vez de eso, más de la mitad de los autos participantes correspondían a equipos de la Winston West.
A pesar de las circunstancias anormales, las carreras de esa temporada fueron ejemplares. David Pearson y Richard Petty tuvieron varias batallas emocionantes -- ganando Pearson en Charlotte y la carrera del 4 de julio en Daytona, y prevaleciendo Petty más tarde ese verano en Talladega.
Pearson le ganó a Petty por el largo de un auto en la World 600 de mayo. Dos meses después, en las Firecracker 400, Pearson dejó pasar a Petty en la última vuelta, y luego devolvió el favor en el momento en que ambos cruzaban la línea de llegada. Y en agosto, Petty dejó atrás a Pearson en un evento que se echó a perder debido a sabotajes previos al evento, al sabotear alguien más de dos docenas de autos en el área de garages durante la noche.
Hubo tres hechos que se produjeron por primera vez durante 1974. El Pocono Raceway hizo su debut como circuito de NASCAR esa temporada, y Petty ganó el evento que fue acortado debido a la lluvia. Earl Ross se convirtió en el primer piloto canadiense en ganar una carrera de la Copa, recibiendo la bandera a cuadros en Martinsville, en septiembre. Y Bobby Allison le dio a un AMC Matador la primera victoria con su triunfo en Ontario, en noviembre, a pesar que el auto no pasó la inspección posterior a la carrera -- lo cual trajo consigo una multa de $9.100, todo un récord para aquella época.
El apretón en lo referido a combustibles aflojó para el verano, y en ese momento NASCAR volvió a tener carreras con su largo habitual.
A pesar que la categoría enfrenta temas parecidos en 2008, parece como si NASCAR está mejor preparada para enfrentar la inminente tormenta económica -- al menos por el momento. Distinto a 1973, el ente fiscalizador tiene firmados sólidos contratos a largo plazo en lo referente a cobertura televisiva y a auspicio. La mayoría de los grandes equipos con varios autos están bien financieramente -- lo cual no era el caso hace tres décadas. Y parece que ningún circuito del actual calendario de la Copa vaya a sufrir la suerte de Riverside, Ontario y el Texas World Speedway.
Las opiniones expresadas son exclusivas del autor.
Carrera CopaSPEED A. LatinaLowe's Motor Speedway Sábado 7 p.m. ET | |
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