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Publicistas: piñones que hacen de los pilotos máquinas bien aceitadas (cont.)
El trabajo de Fuller no se termina después del fin de semana de carrera en la pista; juntos cruzan el país para eventos con patrocinadores, entrevistas, sesiones de fotografías y a veces Fuller utiliza una cama en la casa de Edwards para que el piloto pase un tiempo en su hogar.
"Si alguien va a manejar tu vida, necesitas tener buena química y una relación construida a base de confianza", dijo Fuller. "Debemos ser brutalmente honestos el uno con el otro, lo bueno, lo malo, lo feo".
Edwards no necesita ser pulido, la imagen que transmite ha sido consistentemente optimista durante sus cuatro años de carrera, pero a veces incluso él ha puesto a Fuller a limpiar el camino.
Fuller recordó una vez en que su piloto agradecía obedientemente a su lista de patrocinadores en una entrevista televisiva y llamó Sony a su sponsor Sharp.
"Después de eso escribí `Sharp` con el resaltador en mi sujetapapeles y se lo mostré durante las siguientes entrevistas", contó Fuller.
Y también cosas más importantes han ocurrido, donde Fuller debe decirle a su piloto que alguna situación debería haber sido manejada de forma diferente, como confrontaciones con compañeros de equipo, etc.
Ambos comparten una relación única y personal.
"Tengo hijos de la edad de Carl y creo que el me ve como un mentor hasta cierto punto", dijo Fuller. "Hablamos de cosas personales y a veces me busca para consejos".
Por otro lado está Jeff Gordon, cuyo publicista dice que su piloto requiere poco y casi nada de trabajo.
Para cuando comenzó a trabajar con Gordon en el año 2000, el piloto ya se manejaba bien con los medios y mantenía su respetable imagen. Ya era tres veces campeón de la Copa y había estado en la portada de la TV Guide y la revista Fortune.
Jon Edwards, al igual que Arning, forma parte de una de las relaciones publicista-piloto más duradera del garage. Es el rubio rojizo que nunca se aparta de Gordon y su piloto entiende el valor de los medios.
"Yo no entreno a Jeff, lo que hago es ver obstáculos potenciales, una cierta línea de preguntas que son frecuentes cada semana. Le digo: `oye, esto es lo que la prensa está preguntando esta semana`, y lo pongo al tanto de eso y discutimos diferentes cuestiones que están ocurriendo", contó Edwards. "El expone su lado y yo el mío, pero en última instancia es su decisión".
Edwards, quien trabaja para Performance PR Plus contratado por medio del patrocinador de Gordon DuPont, arma a su piloto con suficiente información así puede entregar pensadas respuestas sobre una variedad de temas.
Y los temas son muy generales ya que Gordon es uno de los más requeridos al momento de las entrevistas en NASCAR; incluso tarde en la noche y talk shows durante el día, etc.
Gordon fue el primer y único piloto en aparecer en la revista Men`s Vogue, pero atención, el mes que viene Stewart estará en la Rolling Stone.
Grandes medios dominantes toman donde sus pilotos aparecen fuera de los medios tradicionales de NASCAR, pero Edwards sabe que aprovecharse de lo que es mejor para el patrocinador es igualmente importante.
"Desde mi punto de vista nuestro cliente es DuPont (una compañía química y del servicio de la salud", así que Oprah estaría bien para Jeff, pero sería genial para él aparecer en la Science Magazine. Eso sería más provechoso para nuestro patrocinador".
Y si bien cada publicista comparte básicamente los mismos desafíos, navegar con sus pilotos a través del negocio y el lado competitivo del deporte, Edwards aún tiene un desafío único.
"Trato de respetar el tiempo que tiene con su familia", dijo.
Pero cuando eres un publicista, tu propia familia puede verse dejada de lado a veces. El trabajo de un publicista, dijo Arning, es "como Internet, las 24 horas del día".
Estar junto a los pilotos tiene sus ventajas: notoriedad, viajar a través del mundo, experimentar la alegría del Círculo de la Victoria, pero es extenuante calendario que no encaja con los débiles.
"Muchos de mis amigos creen que mi trabajo está bueno, pero mis amigos no me ven hasta diciembre", dijo Edwards. Es difícil, pero así es el negocio".
Estos hombres comprenden la importancia de sus roles y comprenden que son un dispositivo en una máquina de marketing altamente sofisticada. Y la máquina no funciona correctamente si sus pilotos no están preparados.
Edwards, junto con Fuller y Arning, esperan estar con sus respectivos pilotos hasta que sus carreras terminen y van a perdurar más allá que cualquier jefe de equipo.
Bromeando, Edwards le dice a Gordon: "Tú estarías perdido sin mí".
Las opiniones expresadas son exclusivas de la autora.