
En caso de que usted se pregunte por qué Bristol Motor Speedway reúne más de 150.000 fanáticos en una pista de media milla un sábado a la noche de agosto, solamente debe observar un par de incidentes de "tú la traes" bajo las luces entre Terry Labonte y Dale Earnhardt para entender un poco de la intensidad con que se vive.
Tanto en 1995 como en 1999, fue un agresivo Earnhardt quien chocó la parte trasera del coche del líder Labonte en la vuelta final. La primera vez, Labonte logró mantenerse de alguna manera para cruzar la meta en primer lugar. La segunda, fue Earnhardt quien terminó en el Círculo de la Victoria entre un coro de abucheos, sumando otro capítulo a su leyenda como The Intimidator.
Y luego regaló una de sus declaraciones post-carrera más recordadas: "Quería hacer vibrar su jaula".
En la Goody`s 500 de 1995 demorada por la lluvia, no fue Labonte quien confrontó a Earnhardt luego de la carrera. En su lugar, fue Rusty Wallace quien aventó una botella de agua en dirección de Earnhardt luego de que ambos hicieran contacto en la vuelta 32, mandando al Ford de Wallace con fuerza hacia el muro de concreto.
A pesar de ser mandado al fondo del pelotón por esa acción --cortesía por conducción peligrosa por parte de NASCAR- Earnhardt nuevamente se abrió camino hacia el frente en una pista conocida por la dificultad para sobrepasar.
En la vuelta 108, cayó una vez más al 29º lugar después de parar dos veces para reparar daño en su auto producto de un contacto con Morgan Shepherd. Pero en la vuelta 195, Earnhardt recuperó terreno una vez más para superar a Jeff Gordon y tomar el liderazgo, que luego perdería por una lenta parada en boxes 65 vueltas más tarde.
Mientras el liderazgo pasaba de manos entre Derrike Cope, Lake Speed y Darrell Waltrip, Earnhardt otra vez llegó a estar adelante. Dejó atrás a Waltrip en la cuerva 3 del giro 108, y dejó su posición cuando todos entraron a pits bajo bandera amarilla.
Earnhardt completó su última detención en boxes en la vuelta 390, dándole neumáticos frescos en contraposición de lo que ocurría con el líder, Dale Jarrett, y el resto de los pilotos de punta. Y cuanto Labonte superó a Jarrett en la vuelta 432, Earnhardt se mostraba firmemente más cerca. La única duda era si Earnhardt tendría vueltas suficientes para alcanzar a Labonte --y en un principio parecía que la respuesta sería no.
Sin embargo, Labonte se vio tapado por varios autos rezagados, y cuando recibió la bandera blanca, Earnhardt fue con agresividad y mandó su Chevrolet negro Nº3 en las curvas en un último intento de darle alcance.
"Esos muchachos no mostraron ningún respeto por el líder", dijo Labonte. "Dale tenía neumáticos más nuevas y nos estaba alcanzando, pero pensé que teníamos vueltas suficientes. Luego nos encontramos con ese tráfico y él se acercó".
Sí, realmente se acercó, casi demasiado para Labonte.
Earnhardt terminaría justo sobre el paragolpes de Labonte saliendo de la curva 4 y puso al Chevy Nº5 de costado cuando ambos cruzaron la línea de meta. El auto de Labonte dio un coletazo y luego golpeó el muro de concreto. Logró llevar su humeante máquina al Círculo de la Victoria.
"Dale me alcanzó y me dio pequeño golpe atrás", dijo Labonte. "Yo me mantuve sobre el acelerador y simplemente lo vencí en la llegada". (continúa )