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Darian Grubb pudo haberse retirado dos años atrás. Llegó hasta lo más alto en el pit de Jimmie Johnson en un ínterin de 2006, después de que se descubrió al habitual jefe de equipo, Chad Knaus, haciendo modificaciones ilegales en el auto, por lo que fue suspendido por cuatro carreras. Johnson ganó la mitad de esos eventos -- incluyendo el Daytona 500 -- y el teléfono de Grubb empezó a sonar con ofertas de otras organizaciones tratando de convencerlo para que vuelva.
Pero Grubb, un entrenado ingeniero, y un hombre de la compañía, no quería irse de Hendrick Motorsports. Eso fue hasta que Tony Stewart llamó, ofreciéndole al nativo de Virginia una oportunidad de seguir por su cuenta, y de seguir asociado al programa de Hendrick al mismo tiempo.

Stewart anunció el viernes que había arreglado con Grubb, el actual encargado de ingeniería de los autos de Dale Earnhardt Jr. y Casey Mears en el equipo Hendrick, que será el jefe de equipo del auto Nº 14 de Stewart-Haas Racing al comienzo de la próxima temporada. El graduado en Virginia Tech, de 32 años, pasará a hacer un nuevo trabajo, pero parte del entorno será el mismo, dado que el equipo de Stewart usará los motores y chasis fabricados por la organización Hendrick.
"Nunca he querido dar un paso al costado en la organización Hendrick Motorsports, hasta la aparición de esta oportunidad", dijo Grubb en el Richmond International Raceway. "Estoy extremadamente excitado por poder continuar mi aprendizaje en Hendrick, y de poder seguir usando esos chasis, esos motores, y todo lo que viene después, y por poder construir esa fortaleza organizacional fuera de Hendrick Motorsports. Esta oportunidad es una gran chance para mi de poder salir, y tal vez de poder seguir por mi cuenta".
Es un gran salto. El final de esta temporada traerá aparejado el final de la más larga relación entre un piloto activo y un jefe de equipo, el vínculo entre Stewart y Greg Zipadelli, que se remonta a los primeros días de Stewart en Joe Gibbs Racing, en 1999. La pareja ganó dos campeonatos, pero Zipadelli también fue, por partes iguales, mentor, protector, hombre de confianza y consejero para un piloto que ha soportado su momento de tumulto, dentro y fuera de la pista de carreras. Eso ayudó a que Grubb y Zipadelli sean buenos amigos, y a que el futuro jefe de equipo de Stewart pueda detener su actividad actual y llevar su cerebro a otra parte.
"Siempre que haya alguien con quien tengas una relación de 10 años, quedas como tonto si no vas a hablar con esa persona, o si no sientes la necesidad de saber cómo van sus cosas", dijo Grubb. "Una relación de 10 años, va a ser difícil reconstruir esa historia y recrearla sin su ayuda. Pero Zippy es un muy buen sujeto. Lo considero un buen amigo y un buen co-trabajador en el garaje. Es uno de esos casos en los que no me va a hacer mal llamarlo, no lo creo, si tengo algún problema o algo, voy a querer hablar con él".
Zipadelli parece aprobar el asunto. Cuando se confirmó que Stewart iba a ofrecerle el trabajo a Grubb, el piloto fue con su viejo amigo y le dio su opinión. "Para Greg, Darian era muy importante", dijo Stewart, "y eso era algo importante para mi". Mientras que Grubb todavía tiene que entender el lenguaje de Stewart -- como por ejemplo qué tan ajustado es "ajustado" -- ambos parecen tener un buen comienzo en cuanto a la comunicación.
"La semana pasada tuvimos una cena de dos horas y media. Tenerme en una silla de un restaurant por dos horas y media es casi una hazaña", dijo Stewart. "Pero probablemente pasamos la mitad de la cena hablando de temas personales tanto como de asuntos profesionales, y sobre lo que íbamos a hacer. Así es como se empieza. No sólo entras a una habitación y dices soy Tony, y soy Darian, y comienzas a trabajar, y todo va bien. Se trata de conocerse con el otro, dentro y fuera".
¿Y qué hay sobre el a veces tempestuoso lado de Stewart? "No creo que sea diferente", dijo Grubb, refiriéndose a otros pilotos con los que ha trabajado. "He hablado con Tony fuera de la pista, y su actitud fuera de la acción es completamente diferente. Es un sujeto genuino y normal, como cualquiera lo es fuera de la pista. Es un sujeto con el que te puedes sentar a charlar, y así seguir. Mi esposa y yo hemos estado con él y fue un buen momento. Creo que nos vamos a llevar bien".
Grubb llegó a Hendrick en 2003, después de haber trabajado como jefe de equipo en la serie de la Copa Hooters Pro, y como especialista de amortiguadores e ingeniero para Petty Enterprises. Siendo ingeniero del auto Nº 48 de Johnson, trabajó durante cuatro carreras como jefe de equipo durante la suspensión de Knaus, ganando en Daytona y Las Vegas. Fue el jefe de ingeniería de Hendrick hasta 2007, cuando pasó a ser jefe de equipo para Mears, ganando el Coca-Cola 600 y terminando 15º en la tabla. Con la llegada de Tony Eury Jr. como jefe de equipo, pudo retornar a su rol de ingeniero en esta temporada. Se le ha permitido brindarle su ayuda a Earnhardt dentro de la organización.
"Sin ninguna duda, es una pérdida para Hendrick Motorsports", dijo Johnson. "Darian ha desarrollado un rol como manager, y creo que a la vez ha puesto un ojo en la función de jefe de equipo, todo junto, y no quería que llegue esa oportunidad de irse. Pero yo estoy contento por él, y le deseo lo mejor. Va a hacer un gran trabajo para esos sujetos, y va a ser bueno para nosotros por la relación que Hendrick tiene con Stewart-Haas, para tener a alguien en el medio que conocemos, y con el cuál nos podemos comunicar, y estaremos hablando el mismo idioma. Eso puede ser una herramienta muy útil".
La relación existió antes de Stewart, y en todo ese tiempo, ha producido resultados decididamente inconclusos. Aunque la organización ahora sabe que si bien Haas-CNC Racing recibe equipamiento y ayuda técnica de Hendrick, los dos equipos han luchado algunas veces para estar en el mismo lugar -- mientras la mayoría de los autos de Hendrick luchan por los campeonatos, los dos de Haas pelean por entrar al top 35. Realmente no ha habido nadie en el taller de Haas que haya podido descifrar la información de Hendrick para ponerla en práctica.
"Creo que podríamos tener una discusión por eso", agregó Johnson.
Todo eso hace que la de Grubb haya sido una decisión casi natural. Su herencia de Hendrick ayuda a compensar su relativa inexperiencia en el pit, la cuál cuenta con sólo 40 carreras. Pero también tiene tres victorias, dos de ellas en eventos de campaña.
"Miras las estadísticas que ha acumulado en todos estos años, y la confianza que brinda", dijo Stewart. "No es un sujeto sentado aquí que no tiene la confianza de que puede hacer el trabajo. Lo vimos cuando hablamos con él. Y obviamente sus estadísticas en los papeles fueron en las que confiamos, su asociación con Hendrick Motorsports, sabiendo que íbamos a estar luchando con motores y chasis Hendrick. Sentimos que la confianza era la ecuación correcta. Pero tener a alguien como Darian, que es muy familiar con este sistema, y aunque no esté con los mismos miembros, le brinda más alivio y seguridad al programa. Cuando pasas el tiempo con él, sólo viendo la confianza que hay en sus ojos y en su voz cuando le hablas, te hace saber que elegiste al sujeto correcto".