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Durante los últimos cuatro años, ha formado parte de del escenario de vacaciones de Nueva York de la misma manera en que lo han hecho las Rockettes y la iluminación del árbol navideño del Rockefeller Centre -- 10 autos de exhibición de la Copa Sprint, con el ruido de sus motores haciendo caer la escarcha de los postes de luz, frente a una audiencia cautivada, miles de personas de negocios con sus trajes que se detuvieron a tomar fotos con sus teléfonos celulares, y concluyendo en el vasto cañón de Times Square, cerrado a todos salvo a los pilotos de NASCAR y sus vehículos.
Fue algo grandioso, era absorbente, y lograba la clase de atención que atrae NASCAR cuando desembarca en Nueva York. Pero también resultó caro, y fue objeto de críticas entre la gente del lugar, a quienes no les gusta que los demoren cuando se dirigen a sus trabajos. Así que al tiempo que NASCAR retorna a la gran ciudad para su Semana de los Campeones de cada año, culminando en el banquete del viernes por la noche en el Hotel Waldorf-Astoria, la Vuelta de la Victoria será cosa del pasado. Pero la relación de NASCAR con Nueva York, la ocasionalmente calumniada ciudad anfitriona de la celebración de fin de año desde 1981, no lo será.
"Pienso que esa ciudad, la cobertura, y el hecho de tratar de causar un impacto en una ciudad como Nueva York, es realmente importante, en especial durante este tiempo en cuanto a la economía", dijo el cuatro veces campeón Jeff Gordon, quien tiene una residencia en la ciudad. "Necesitamos estar frente a estas grandes compañías todo lo que podamos. Y solidifica nuestra categoría y ayuda a ascenderlo al siguiente nivel como uno de los principales deportes que es, no solamente ne le país, sino en el mundo. Y pienso que para mantenerlo en primera clase y de alto perfil en una gran ciudad, vale la pena. Yo espero que lo mantengan allí cada año".
Bill France Jr., el anterior presidente de la categoría, transfirió el banquete de fin de año de NASCAR de Daytona Beach a Nueva York hace 17 años, de modo de tratar lograr mayor presencia de la categoría en la capital mundial de la prensa. No hay falta de críticos, quienes preferirían verlo llevarse a cabo en un ambiente más cercano a NASCAR, como ser Charlotte. Bruton Smith, propietario del imperio de los circuitos que incluye el Las Vegas Motor Speedway, ha intentado durante años que sea transferido a un deslumbrante casino en el desierto. Pero Jim Hunter, vicepresidente de comunicaciones corporativas de NASCAR, dijo no hay planes de mover el evento de Nueva York.
"Parece estar viniéndole muy bien a la industria. En esta industria, uno recibe una opinión cada vez que tira una moneda al aire. Pero no pienso que haya planes para transferirlo", dijo él.
"Pienso que, volviendo al porqué quería Bill France Jr. quería transferir el banquete a Nueva York, ésta sigue siendo la capital mundial de la prensa. Con eso quiero decir agencias de publicidad, todos los que están en el negocio tienen su presencia en Nueva York, una oficina en Nueva York. Todos nuestros auspiciantes tienen oficinas en Nueva York. Es un gran momento para estar allí. La iluminación del árbol es siempre durante esa semana. Desde los tiempos en que empezamos ir a allá, el primer año fue como que, '¿Porqué tenemos que ir a Nueva York? Hoy en día a la mayoría de la gente de nuestra industria, con excepción de algunos pilotos quienes no quieren hacer nada, les divierte ir a Nueva York para el banquete.
El lugar puede seguir siendo el mismo, pero el evento ha sido modificado numerosas veces durante su historial. El primer banquete, recuerda Hunter, fue poco más que una cena en un taberna en el Green Restaurant y con unos pocos autos de exhibición estacionados afuera del Plaza Hotel.Se transfirió al Starlight Room del Waldorf, hasta que temas referidos al espacio obligaron al uso del Grand Ballroom en 1985, lugar donde ha seguido estando -- con la excepción de una breve excursión al Hammesrtein Ballroom en 2002 -- desde entonces.
La Vuelta de la Victoria, a pesar de su presencia de alto octanaje, le estaba costando a NASCAR y a Sprint, el auspiciante de la categoría, casi $1 millón, debido a todas las calles que debían ser cerradas y a todos los efectivos policiales que eran necesarios. Era caro para los equipos involucrados, los cuales tenían que transportar autos de exhibición y los remolques hasta Nueva York. Dada la actual condición de la economía, dijo Hunter, el momento era el indicado para dejarlo de lado. Pero el fin del evento no era en definitiva referido al costo, sino las críticas que NASCAR recibía debido al mismo. Después de todo, la categoría no visita Nueva york para que la prensa la castigue.
EL desfile llegó a alcanzar un nivel en el cual los problemas no valían la pena", dijo Hunter. "Aún cuando estábamos atrayendo una gran cantidad de gente en comparación con el primer año, la ciudad de Nueva York no es un buen lugar para hacer un desfile -- a menos que se trate del desfile de Día de Gracias de Macy's, o los New York Yankees, o los New York Mets. Estaba costando una cantidad no razonable de dinero. Estamos hablando de poco menos que un millón de dólares.
"Pero no eran solamente los egresos que hicieron que no lo organizáramos más. Era esto agregado al hecho que estamos siendo criticados allí en la ciudad de Nueva York. Pero eso no está a la par de la cancha. Eso viene con el territorio".
Gordon, quien finalizó séptimo en la posiciones finales del campeonato de este año, estará triste que no se haga más.
"Eso es una lástima. De todas maneras, yo siempre estaba preocupado que el clima iba a hacer que el evento no se hiciese más, pero estaba muy bueno", dijo él. "Sé lo que significaba a esta gente, a quienes se les dio la oportunidad de llegar a conocer estos autos, pero realmente causó un gran impacto para toda la categoría, no estoy seguro de eso. Para mí, con Nueva York es una cuestión de atraer la atención de la gente que conviene, que pueden dirigir la categoría hacia el futuro. No pienso necesariamente que conduciendo un vehículo alrededor de Times Square se logre eso. Fue un lindo aditamento, pero no fue crucial. Lo voy a echar de menos".
¿Qué es lo que reemplaza a la Vuelta de la Victoria? Hunter dijo que Sprint planea llenar la ciudad con propaganda, y muchos otros eventos -- incluyendo un festival de fans en Times Square y una detención móvil en boxes -- también se llevarán a cabo. El almuerzo tradicional en el 21 Club ha sido reemplazado por uno en Foley's, un bar irlandés en Manhattan que organiza "noches de NASCAR" durante los fines de semana en que hay carreras. El objetivo siempre es el mismo, atraer la atención de potenciales fans y potenciales auspiciantes, que quizá no se fijen el la categoría si se llevase a cabo la celebración de fin de año en otro lado.
"Hay muchos más fans en Nueva York de lo que piensa la gente, y cada año conseguimos algunos más. No es que simplemente estemos dando vueltas en círculos", dijo Hunter.
"Si elevamos el nivel de presencia de NASCAR en Nueva York, con las millones de personas que hay allí, eso tiene que ser algo bueno. Pienso que es importante de seguir organizándolo allí. Claro, Bruton quiere transferirlo a Las Vegas, pero no imagino que eso suceda en un futuro cercano. Pienso que Nueva York sigue siendo un gran lugar para hacer el banquete".