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Si uno es un piloto de la Serie de la Copa Sprint que está compitiendo en la Caza, la sabiduría convencional le dice a uno que será mejor hacer una movida esta semana en Talladega.
De los 10 circuitos que conforman la Caza, Talladega es el más imprevisible. Es grande. Los accidentes son más grandes. Los efectos pueden ser los mayores, en cuanto a dañar las esperanzas que uno tiene hacia el título. Y ésa es la situación en que se encuentra Jimmie Johnson esta semana.
En momentos en que solo faltan cuatro carreras, Johnson posee una gran ventaja, de 118 puntos respecto de su rival más inmediato. Pero Talladega puede borrar eso en un instante. De las cuatro restantes, es la carrera en la cual hay más chances que haya una calamidad.
Así que, para el segundo ubicado Mark Martin y aquellos quienes están aún más atrás, el quinto ubicado Juan Pablo Montoya cuelga de un hilo, a 200 puntos, ¿Talladega hará que sea más ajustada la Caza? ¿O Johnson fácilmente se alejará hacia un cuarto título consecutivo?
| SI | NO |
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Este domingo será como una de esas ventas de un solo día para Mark Martin y Jeff Gordon, si ellos se pierden la oportunidad de hacer efectiva cualquier mala fortuna potencial del equipo 48, su chance para recuperar terreno en el campeonato habrá desaparecido para siempre. Antes de cada carrera, Johnson le recuerda a su equipo de ?colocarse sus anteojeras?. Están enfocados en el premio mayor y están en control de su propio destino. Talladega es el circuito donde un piloto poco puede hacer en cuanto a su destino. Las Amp Energy 500 son la frontera final entre Johnson y la historia. Cuando los camiones de los equipos se alejen de Alabama, las posibilidades serán mayores. Una vez que este pura sangre quede libre, nadie lo podrá agarrar. Johnson ha sido impresionante en los dos circuitos que le siguen a Talladega. Ha finalizado primero o segundo en tres de las últimas cuatro carreras en Texas y ha ganado tres de los últimas cuatro en Phoenix. Más allá de eso, Homestead será casi irrelevante, muy como lo fue en 2008. La mayoría de los pilotos detestan Talladega, pero ahora algunos de ellos la esperan con ganas. Se dan cuenta que constituye su mejor chance de recuperar los puntos (lo más que pueden recuperar son 161, que es menos que el déficit que tienen nueve de los pilotos en la Caza). Aún si tienen éxito, ésta será su última oportunidad. Camino a lograr su mejor promedio en la Caza (actualmente de 3,0), Johnson está fijando su reclamo en lo referente a ser quien mejor cierra las cosas en NASCAR. A menos que abra la puerta en Talladega, la ventana de las oportunidades para el pelotón de la Caza se habrá cerrado de un golpe. • Jason Schoellen, NASCAR.COMLas opiniones expresadas son exclusivas del autor. |
AAdmito que si algo puede llegar a salir mal para Jimmie Johnson en estas últimas cuatro carreras de la temporada, Talladega es el más lógico lugar para que eso suceda. Sólo una cosa es segura en el por el contrario impredecible ?Dega: Muchos pilotos terminarán involucrados en un accidente en el que su única culpa habrá sido estar en el lugar equivocado a la hora equivocada. ¿Recuerdan aquella primera carrera en Talladega este año? Si Johnson se va de Talladega sin daños, es poco probable que algún hombre pueda vencerle. La maquinaria, por el contrario, ya es otro tema. Johnson ha hecho alusión a esto último aún cuando todos ya prematuramente lo proclaman campeón, nuevamente. Tantas cosas pueden salir mal con un auto de carrera. Dependiendo de la severidad y de como se dan las cosas, puede resultar algo maldito. Solo hace falta preguntarle a Jeff Burton, quien en 2006 se dirigió a Martinsville como líder del campeonato. Johnson largó esa carrera ubicado séptimo en la Caza, a 146 puntos del primero. Burton rompió un motor y finalizó 42º. Johnson lideró la mayor cantidad de vueltas y ganó la carrera. Cuando finalizó esa carrera, Johnson se ubicaba tercero en el campeonato, siete puntos delante del quinto, Burton. Eso representa un giro de 153 puntos. Johnson pasó a ganar el primero de sus tres títulos consecutivos. Hay que admitir que probablemente hará falta algo dramático para que Johnson pierda control de su liderazgo dominante. Pero puede suceder. Puede suceder en Texas, puede suceder en Phoenix, puede suceder en Homestead. ¿He logrado convencerlo a usted? Si es así, entonces convénzame a mí. • Jarrod Breeze, NASCAR.COMLas opiniones expresadas son exclusivas del autor. |