
Las perspectivas y la coordinación pueden llegar a serlo todo en las carreras, como así también pueden enfatizar varios puntos en la vida cotidiana, y también pasó eso el domingo en Martinsville.
Al comienzo de las Tums Fast Relief 500, Juan Pablo Montoya pasó a Jeff Gordon rozándolo para quedarse con el cuarto lugar. El movimiento, y la acción posterior a eso, aparentemente trajeron como consecuencia algunos comentarios calientes en las radios de los autos.

Juan Pablo Montoya comenta su llegada en el top 5 y el contacto con Jeff Gordon.
El más repetible fue el de Gordon, quien después de perder el puesto ante Montoya, le informó a su equipo, "No sé qué le pasa, pero estoy muy enojado".
¿Pero qué esperaban? Las carreras son un deporte agresivo, en el cual las emociones en el transcurso de una carrera constantemente necesitan ser guardadas y desatadas, virtualmente a voluntad.
Pero las perspectivas significan todo. Cuando individuos diferentes obviamente en la mayoría de los casos ven las cosas diferentes (particularmente cuando visten uniformes de colores diferentes) las discrepancias son inevitables.
Gordon no lo pudo ver en ese entonces, y tal vez aún no pueda verlo, pero para Montoya fue tan liso como los colores de la bandera colombiana.
"En todas las ocasiones en las que corrimos contra él, él me manda al diablo", dijo Montoya luego de la carrera. "Él me sacó del camino antes, y estaba empezando a hacer lo mismo aquí [el domingo]. Yo venía por afuera de él, y cada vez se abría más y más".
"Y llegó a un punto en el que, 'Ey, estoy acá, y no me vas a empujar', ¿sabes a lo que me refiero? Si me das espacio, yo te lo daré a ti. Él no me lo estaba dando, así que yo hice lo mismo".
"No es tan duro [para ser paciente] como ustedes piensan. Uno corre. Y si alguien corre duro, tú también vas a correr duro".
Inmediatamente después de que Montoya hiciera lo suyo para pasar a Gordon, le sacó algunos autos de distancia. Pero luego, corriendo virtualmente con los mismos tiempos de vuelta, no se dieron confrontaciones inmediatas.
Pero lo lindo de esto es que cuando la comunicación supera las malas sensaciones, y ese fue el caso el domingo cuando Gordon, más que Montoya, aunque en realidad ambos, tuvieron muchas de ellas en busca de un buen final. La excelencia del líder de la Caza Jimmie Johnson en Martinsville fue demostrada por su segundo lugar, detrás del ganador Denny Hamlin.
"Este es un lugar en el que no quieres chocar a nadie porque la venganza es muy mala, pero la gente te tiene que respetar [entonces] hicimos lo que teníamos que hacer", dijo Montoya, antes de explicar que llegaría mucho más lejos que eso. "Tomé la radio y le dije al spotter, 'Mira, dile que si viene le daré espacio, pero espero que él haga lo mismo'". (continúa )