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Hace poco más de un año, Steve Addington era reverenciado como uno de los más importantes jefes de equipo en el garage de la Copa Sprint.
Hoy, ya no es más jefe de equipo, o al menos por estos tiempos. Doce victorias en el puesto de control del piloto Kyle Busch en menos de dos temporadas completas no fueron suficientes para mantenerlo en su posición. Será reemplazado en las últimas tres carreras de la temporada por Dave Rogers, quien tendrá la oportunidad de hacer su primera temporada completa en la Copa con Busch en 2010 mientras Addington será reubicado dentro de Joe Gibbs Racing.
Así de volátil es la vida de un jefe de equipo. Unos diez años atrás el mismo Joe Gibbs era interrogado acerca del futuro rol de los jefes de equipo en NASCAR. Comparó sus posiciones de alta presión con los directores técnicos de la Liga Nacional de Fútbol Americano, algo que él conoce muy bien luego de haber dirigido a los Washington Redskins rumbo a tres campeonatos de Super Bowl championships en 16 temporadas.
"Los jefes de equipo son exactamente como los directores técnicos" dijo Gibbs en ese momento. "Tendrán más exposición a medida que pase el tiempo. La televisión ayudará con eso".
"Han desarrollado una experiencia. No la han obtenido por haber ido a estudiar, así como un director técnico no sabe como dirigir por haber ido a una universidad. Se aprende en la medida que se trabaja y van ascendiendo en esas posiciones. Tienen muy buenos sueldos y esos lugares son para gente muy cotizada".
"Continuarán mejorando para ellos sus condiciones económicas y también crecerán en otras áreas. Tienen mucho que hacer. Tienen que ser capaces de dirigir a todas esas personas, poner a punto el auto, tener buena comunicación con el piloto, también relacionarse con la prensa y lidiar con problemas de otras personas".
Las palabras de Gibbs suenan proféticas. Hacer bien el trabajo y la fama que ello implica esperan al jefe de equipo campeón. Sólo preguntenle a Chad Knaus, jefe de equipo del tricampeón Jimmie Johnson, y el socio de Johnson en una serie de varios comerciales de empresas de primer nivel que son los patrocinadores principales del Chevrolet Nº 48.
Pero en la otra punta del espectro hay un hombre como Addington, que era más que reservado y nunca estuvo como el centro de atención del público. Y cuando Busch se quedó en el camino por segundo año consecutivo y esta vez además no pudo entrar por poco dentro del grupo de 12 pilotos de la Caza por la Copa, Gibbs y su hijo J.D., quien es el presidente de JGR, pensaron que era necesario un cambio.
¿Por qué algunas combinaciones de piloto/jefe de equipo funcionan y otras no? Por qué algunas funcionan mágicamente por un tiempo y luego se desvanecen, mientras que otras logran perdurar éxitosamente durante largo tiempo?
No es una ciencia exacta, pero hay pistas por muchas partes.

EL PILOTO
Faltan dos días para las Banking 500 de NASCAR en el Lowe's Motor Speedway de Concord, N.C., y el veterano piloto Mark Martin está respondiendo a preguntas durante una conferencia de prensa en la sala de prensa del LMS. La conversación gira hacia su relación con su jefe de mecánicos, Alan Gustafson.
"Lo que existe entre Alan y yo es algo realmente especial, con la comunicación y el respeto mutuo y la manera en que está funcionando", dijo Martin.
No obstante, la de ellos es una relación nueva. A los 50 años de edad, Martin es el piloto de mayor edad y experiencia en la Serie de la Copa Sprint. Largó su primera carrera por la Copa en 1981, hizo su primera temporada completa en 1982 y desde 1988 ha sido uno de los personajes de la categoría. Aún se seguía notando su presencia cuando decidió no correr en todas las carreras durante 2007 y 2008, cuando corrió en 24 carreras de cada uno de esos años.
Pero ésta es su primera temporada junto a Gustafson, quien fue un estudiante en la Embry-Riddle Aeronautical University, de Daytona Beach, Fla., casi al mismo tiempo en que Martin estaba marchando hacia el segundo de lo que serían cuatro Sub-campeonatos mientras piloteaba para Jack Roush, el dueño de un Ford en 1994. Gustafson cumplió 34 años de edad recientemente, y ésta ya es su quinta temporada como jefe de mecánicos en la Copa.
Y sin embargo, éstos dos se llevaron bien casi inmediatamente. Se estaban llevando bien aún cuando su equipo no estaba funcionando bien a comienzos de esta temporada, cuando lo que era mayormente mala suerte en las carreras motivó que descendiesen al 34º lugar del campeonato luego de las primeras cuatro carreras.

De allí, pasaron a ganar cinco carreras y ascendieron al tope del campeonato para comienzos de la Caza a 10 carreras. En la actualidad se ubican segundos detrás del líder Johnson. Martin dijo que piensa que sabe porqué su asociación con Gustafson está funcionando.
"Algo que pienso que todos deberían tomar nota es que una de las cosas de las que más estoy orgulloso respecto de Alan es que les apuesto que él quizás puede que sea un poco intimidado por mí, pero eso nunca se nota y eso es algo grandioso", dijo Martin.
"Eso me ha ayudado como ninguna otra cosa de las que él podría haber hecho, el no permitir que yo le intimide y prevenir que él haga su mejor trabajo para mí. No es que yo intente hacerlo. Es sólo que he estado corriendo mucho tiempo y muchas veces me he metido en situaciones donde el jefe de mecánicos aceptó lo que yo pensaba o lo que yo decía, demasiado apurado, y estoy seguro que no siempre tengo razón. Estamos haciendo bien las cosas de manera conjunta, y a eso estoy haciendo referencia. Podemos lograr las cosas tantas veces que esperamos seguir haciéndolo".
Martin admitió que debido a su vasta experiencia, demasiados jefes de mecánicos con los que él ha trabajado, en especial durante años recientes, aceptaban demasiado rápidamente todo consejo que él pudiese haber dado en cuanto a mejorar las prestaciones de su auto durante un fin de semana de carrera. Gustafson no hace eso.
"La mayoría de la gente con la que he trabajado durante los últimos 10 años han sido de alguna manera intimidados", dijo Martin. "Ni qué decir que eso ocurrió con Tony Gibson (la temporada pasada) pues las cosas no salieron bien con Tony. Y no estoy diciendo que eso pasó (en 2008) con Ryan (Pemberton), pero no teníamos la misma presión que tuvimos este año, cuando hemos estado intentando entrar en la Caza, y compitiendo por un título.
"Pero sé que durante un período de tiempo he aplastado a algunos jefes de mecánicos en el pasado. Me di cuenta de eso, y cuando uno llega a tal punto, uno ya no lo puede arreglar. Ese daño ya está hecho, así que yo también he aprendido de la experiencia. He aprendido como manejar las cosas y en mi frustración sigo dándome cuenta que agrediéndolos verbalmente me hará mal a mí, y sé que no importa cuanto te adoran esos tipos, cuando uno los patea, les aseguro a ustedes que a ellos eso les afecta. Pueden seguir queriéndote, pero las cosas sencillamente ya no son iguales. He pasado por todo eso".
Citando un ejemplo específico, Martin recordó la manera en que el año pasado viajó a Atlanta con Gibson como su jefe de mecánicos, y durante mucho tiempo fue muy duro con Gibson, con lo que la relación entre ellos nunca volvió a ser la misma. Martin dice que se culpa a sí mismo por eso.
"Yo definitivamente tenía que aclarar eso con Tony Gibson", dijo Martin. "Fuimos a Atlanta con Tony el año pasado y le dije que éste es el peor auto que he piloteado y lo critiqué tanto que cuando se terminó la carrera de Atlanta supe que yo había hecho un bodrio.

| Pos. | Jefe de Equipo | Comentario |
|---|---|---|
| 1. | Chad Knaus | No hay dudas aquí, y no hay argumento vlido de parte de nadie. La única pregunta ahora es: pueden él y Jimmie Johnson llegar a cinco seguidos? |
| 2. | Alan Gustafson | Sólo desea que Mark Martin tuviera cerca de 20 menos. Martin ya est conduciendo así, y confía implícitamente en su jefe de equipo. |
| 3. | Darian Grubb | Piensen en esto. En un monto relativamente limitado de tiempo, ha ganado carreras con Tony Stewart, Jimmie Johnson, y tal vez el ms impresionante de todos, con Casey Mears. |
| 4. | Mike Ford | El y Denny Hamlin estn destinados a hacer su ruta hacia un título si solamente pueden empezar a reparar fallas mecnicas en la Caza. Ford es un maestro en mantener la cabeza de Hamlin fresca. |
| 5. | Brian Pattie | OK, él y Juan Pablo Montoya aún tienen que ganar una carrera juntos. Pero alguien hace ms con menos en el garaje de la Copa Sprint en estos días? |
| 6. | Steve Letarte | Parece que con todos los finales de segundo lugar detrs de Jeff Gordon en este año, algo se podría hacer mejor en sus cierres para producir al menos un par de victorias ms. |
| 7. | Bob Osborne | Hace sólo un año, con su récord de nueve triunfos, hubiese estado mucho ms arriba. Pero él y Carl Edwards han tenido problemas durante todo el año como para redescubrir esa magia. |
| 8. | Kenny Francis | Con toda la confusión ocurriendo detrs de escena en Richard Petty Motorsports, él y Kasey Kahne se han mantenido bien para ganar dos carreras y al menos llegar a la Caza. Eso es respetable. |
| 9. | Greg Zipadelli | Sólo porque se fue Tony Stewart y Joey Logano no ha actuado tan bien como se esperaba, no significa que Zippy haya perdido su toque después de dos campeonatos. |
| 10. | Ryan Pemberton | Otros como Pat Tryson (Kurt Busch) y Frank Kerr (Marcos Ambrose) pelearon por este último lugar, pero Pemberton y Brian Vickers venían bien hasta que comenzó la Caza. |
De manera que a partir de allí siempre estuve calmo con Tony. Yo era como que, 'Esto no está funcionando; necesitamos hacer tal cosa'. Pues descubrí que si me agitaba y realmente me ponía perseguirlo a él, él también se agitaba. Entonces estábamos en problemas. Está bien si uno de nosotros dos se agita, pero si ambos nos agitamos entonces probablemente no vayamos a dar en el blanco. Así que Tony y yo realmente, realmente, realmente tuvimos a partir de allí una buena comunicación. Pero tuve que tener cuidado de no hacer que se sintiese demasiado mal, pues entonces él hacía cambios mayores de lo que yo hubiese hecho en situaciones de mayor calma. En esos casos perdíamos de vista nuestro objetivo.
LA COORDINACIÓN LO ES TODO
Dos días antes de las Tums Fast Relief 500 en Martinsville Speedway, Gustafson se sienta en el transporte del equipo del Chevrolet Nº 5 y sonríe mientras escucha algunas de las cosas que Martin continúa diciendo de él.
Martin no duda en decir que es el hombre con más suerte en el mundo, o al menos en NASCAR, y que algunos deberían pellizcarlo para que se dé cuenta de que no es un sueño. Frecuentemente se refiera a Gustafson como "el más grande". Gustafson mueve su cabeza y sonríe.
Luego explica porqué piensa que algunos jefes de equipos se llevan bien con ciertos pilotos y no con otros. O porqué algunos no pueden sostener su éxito inicial.
Gustafson ganó cuatro carreras en tres temporadas cuando era el jefe de equipo de Kyle Busch antes de que Busch fuera forzado a salir de Hendrick Motorsports y aterrizara en JGR. Hicieron la Caza en sus primeras dos temporadas juntos en 2006 y '07, así que no fueron perdedores bajo ninguna situación que se pueda imaginar.
Pero nunca encajaron como Gustafson está encajando ahora con Martin. Dijo que cree que sabe porqué. La comunicación es una clave, y las claves para la buena comunicación son la honestidad y el respeto mutuo, todo lo cual tiene que converger en las líneas de progresión de las trayectorias del piloto y el jefe de equipo precisamente en los mismos momentos, basándose en sus experiencias individuales.
"Mark no se convirtió en un buen piloto y en un buen comunicador de la noche a la mañana. Lo mismo pasa conmigo. Te toma años, años y años", dijo Gustafson.
"Así que creo que parte de esto es llegar a un punto y a una posición en la que puedes sacar resultados. Si comparo mis experiencias con Kyle con mis experiencias con Mark, bueno, con Kyle teníamos una buena comunicación, pero ninguno de nosotros estaba en el nivel en el que estamos ahora".
Gustafson dijo que quería aclarar que él y Busch se hicieron amigos y siguen siéndolo. Pero ninguno estaba completamente preparado para el total compromiso de ambas partes que se requiere para destacarse consistentemente en la cima de la serie de la Copa.
"No es que llegas y te comunicas. Eso no te garantiza que tendrás éxito. Tienes que tener todas las demás cosas detrás tuyo también, incluyendo el equipamiento y un equipo leal y comprometido", dijo Gustafson.
"Pero sí creo que para estar bien bien arriba, tienes que trabajar muy duro y eso te ayuda mucho para que genuinamente te guste la persona con la que te estás relacionando. Una de las cosas que me ayuda con Mark, y creo que le ayuda a él conmigo, es que si tuviéramos la posibilidad, pasaríamos el tiempo juntos. Eso ayuda cuando estás cerca del otro tanto tiempo y cuando tienen intereses similares".
"Pero tienes que hacer el trabajo y tienes que ser honesto con el otro. Si el auto no está allí, tengo que ser honesto con Mark y decirle que el auto no está. Si Mark sale a la pista y tiene problemas, podría volver y culparnos, pero nunca lo hace. De hecho, lo hace más de la otra forma. Es más duro consigo mismo que con las demás personas".
Gustafson dijo que ha visto varios acuerdos de pilotos/jefes de equipos que van mal porque una parte no es totalmente honesta con la otra todo el tiempo. Tarde o temprano, eso llevará a culparse unos a otros, o a alguien más del equipo, cuando enfrenten una crisis como la que tuvo el equipo Nº 5 después de sus primeras cuatro carreras de esta temporada.
Una vez que eso empieza a ocurrir regularmente, seguramente habrá una grieta.
"La honestidad con los demás y contigo mismo termina construyendo una relación y una confianza", dijo Gustafson. "Muchas veces cuando ves que esas cosas fracasan, eso es lo que lo causa. Cuando ves que una relación o una comunicación van mal, es allí cuando la gente empieza a señalar con el dedo, y pierden parte de la confianza. Esa confianza es un gran componente. Tienes que confiar en tu piloto, tienes que confiar en toda la gente con la que trabajas; si no lo haces, allí es donde todo puede empezar a salir mal".

OTROS ESTÁN DE ACUERDO
Una hora después de ganar las Tums Fast Relief 500, el jefe de equipo Mike Ford se sentó al lado del piloto Denny Hamlin en el centro de prensa de Martinsville Speedway y reiteró gran parte de lo que Martin y Gustafson ya habían expuesto como un plano para el éxito.
En resumen, no hay sustitución para el tiempo juntos. Y si no pueden conectarse del todo al comienzo, intenten, inténtelo otra vez.
Ford y Hamlin aparentemente no siempre demuestran la misma relación de amistad que tienen Martin y Gustafson. De hecho, más temprano este año en Pocono, un día después de que Hamlin discutiera sobre la pésima suerte que su Toyota Nº 11 había tenido en carrera y que duró hasta el final, Ford públicamente castigó a su piloto por lo que él vio como una exageración de la situación.
Incluso luego de que su auto sufriera una falla mecánica al comienzo de la carrera al día siguiente, eventualmente sobrepasaron eso y pasaron a tener tiempos mejores. Su reciente victoria en Martinsville fue su tercera de la temporada.

"Creo que hemos mejorado mucho al reparar nuestro auto de carreras, así sea durante la semana o en una pista durante el fin de semana", dijo Hamlin. "Pienso que nuestra comunicación se ha dirigido hacia donde él realmente puede descubrir lo que quiero decir y cómo siento el auto".
"Y creo que mucho de eso, también, tiene que ver con que ambos miramos esto de maneras un poco diferentes. Buscamos ajustar un poco nuestro auto de forma diferente de lo que lo hacíamos en el pasado. Miramos diferentes partes del auto respecto a las que mirábamos en el pasado. Creo que todo esto tiene que ver con evolucionar y mejorar con el tiempo".
Ford estuvo de acuerdo.
"El tiempo juntos te lleva a crear una base de datos con la que realmente puedes trabajar", dijo Ford, quien ha ayudado a Hamlin a llegar a la Caza en las cuatro temporadas que llevan. "Hay algunas cosas, algunas cosas sólidas, que sabes que no vas a cambiar. Pero con los años que tenemos detrás, no hablas mucho de las levantadas y los shocks y las cosas básicas; llevas tu preparación al siguiente nivel y trabajas en los problemas transparentes. Y allí es donde nos encontramos".
"Para mí, por eso es que el 48 [de Johnson y Knaus] corre tan bien. Es porque esos dos muchachos han tenido mucho tiempo juntos, trabajando en los problemas, y nadie más en realidad ha tenido ese tiempo. Ahora estamos empezando a trabajar en cosas que normalmente no ves, no sólo cosas de la puesta a punto, sino ítems generales en los que solías pensar que nunca podrías trabajar".
En otras palabras, a partir de que su grupo base está mejor, pueden pasar más tiempo intentando preparar bien su auto de carreras. Y su tiempo juntos en los últimos cuatro años ha permitido que su nivel de comunicación progrese hasta el punto en el que pueden mejorar la puesta a punto durante una carrera verdaderamente mejor que antes, lo cual es un buen indicio para su futuro, aunque dos malas carreras al comienzo de la Caza de este año los han sacado de la pelea por el campeonato.
"Por ejemplo, haciendo un balance desde el fondo de la pista hasta el último punto de la misma, piensas que no hay nada que pueda hacerse", dijo Ford. "Pero estamos trabajando en ese tipo de cosas, y estamos cuadrando mejor nuestro auto. Estoy empezando a entender lo que Denny quiere en un auto mejor. Entonces nos estamos comprendiendo mejor [al comienzo de un fin de semana de carreras], lo que termina haciendo que corras mejor porque haces cambios más inteligentes".
"Creo que el tiempo es lo más importante que tenemos entre los dos, y la comunicación se mejora cada año".

UNA RAZA ESPECIAL
Es la parte final de las Price Chopper 400 en Kansas Speedway a principios de octubre, y de repente el Chevrolet Nº 42 de Juan Pablo Montoya no está corriendo del modo en el que él cree que debería hacerlo, o al menos de la forma en la que lo hizo antes en la carrera. Lo que había sido un sólido auto de top 5 repentinamente se está yendo para atrás.
Montoya se quejó por la radio y le ladró al jefe de equipo Brian Pattie: "El auto estaba genial. No sé qué hicimos, pero ahora apesta".
Empezaba a continuar, pero Pattie lo interrumpió.
"Para eso te pagan tantos dólares, para manejar estas cosas. Sólo manéjala", dijo Pattie con otro ladrido.
Hablando de eso más tarde, Montoya dijo que la respuesta lo hizo reír. Y manejar. A pesar de que el manejo del auto no fue tan bueno como lo había sido antes en el día, Montoya terminó esforzándose para llegar cuarto.
"Tenemos una muy buena relación, es muy abierta", dijo Montoya. "Nos entendemos; todos tenemos buenos días y malos días. Él lo lleva muy bien conmigo, pero sé que en cuanto toca el botón [de la radio] le grita a Billy [Curwood, ingeniero del equipo], quien está sentado al lado de él. Billy recibe todos los gritos de Brian y Brian recibe todos los míos".

"A veces me dice, 'Deberías gritar y después apretar el botón'. Yo dije, '¿Y para qué?'".
Todas las relaciones de pilotos y jefes de equipos son únicas. Ni siquiera Knaus y Johnson son inmunes a las peleas entre ellos de vez en cuando, y son los mejores en ese negocio. Otros se disparan entre ellos hasta que uno u otro ya no puede más, y es allí cuando un cambio en el mando del pit o en el asiento del piloto inevitablemente ocurre.
Gustafson y Martin posiblemente sean la excepción a la regla en ese aspecto. Son genuinamente amables entre ellos en las charlas por radio, pero eso no significa que estén siempre de acuerdo.
Una vez más, todo parece reducirse a la comunicación y al respeto mutuo. Si eso falla, generalmente también lo hace el equipo.
"El respeto mutuo nos permite hacer lo que hacemos", dijo Gustafson. "He estado con otros corredores en el pasado con los cuales si no estabas de acuerdo, ellos se ofendían. Y se enojaban. Sienten que estás, de alguna manera, forma o modo, degradándolos, y eso es duro".
"Eso hace que mi trabajo sea verdaderamente fácil con Mark. Él sabe que no cuestiono sus habilidades. Sabe que pienso que es el mejor tipo en esta serie. Sabe que si digo que deberíamos ir en otra dirección, es porque pienso que es por los mejores intereses de él y del equipo. Pero algunos corredores tomarán eso como un insulto".
"Además, las pruebas están a la vista. Si digo algo así, tal vez tenga razón. Cuando tienes un gran equipos detrás tuyo, como Mark y yo lo tenemos, por suerte eso nos permite tener razón en la gran mayoría de las veces".
Cuando y si eso empiece a cambiar, Gustafson dijo que sabe que tendrá que estar listo para adaptarse. Lo ha visto demasiadas veces: un equipo que triunfa en una temporada, y de repente cae en la siguiente, y antes de que te enteres, un equipo y un dúo de piloto/jefe de equipo se va al diablo.
"Hay otras dinámicas de jefes de equipos/pilotos que son completamente diferentes a la mía y la de Mark. Para mí, la nuestra es la forma en la que lo haría; esa es la forma de la que creo que tienes que actuar en este negocio. Pero para otros, tal ves ese no sea el caso", dijo Gustafson.
"Para mí, todo tiene que ver con la determinación y el compromiso. Si estás determinado y comprometido a hacerlo funcionar, eventualmente eso pasará. Podría ser una situación volátil, podría tener mucha energía, podría ser calma. Creo que con pilotos diferentes, tienes que llevarlo de forma un poco diferente".
Con eso, Gustafson estaba por entrar en el transporte el Nº 5, en la puerta del área del garaje. Tenía trabajo que hacer, y un piloto que ver.