
¿Quién se lo imaginaba?
¿Quién se imaginaba que Sam Hornish Jr. y David Reutimann tendrían un rol tan grande en la Caza de 2009?
¿Quién se imaginaba que Mark Martin aún tuviese una chance? ¿O que hasta Jeff Gordon aún tuviese una leve posibilidad de ganar el título?
¿Quien se imaginaba, dejando de lado a Jimmie Johnson, que el tres veces y actual campeón de la Copa tenía razón todo el tiempo, cuando repetidamente insistía que esto aún no se había acabado? Aún cuando él seguía acumulando lo que el resto del mundo automovilista pensaba era una ventaja insuperable en las primeras siete carreras de esta Caza compuesta por 10 carreras, Johnson seguía diciendo que cualquier cosa podía llegar a suceder en todo momento de cualquier carrera.
Y durante la tercera vuelta de las Dickies 500 del domingo pasado en el Texas Motor Speedway, esa cualquier cosa finalmente sí sucedió cuando Reutimann tocó el auto de Hornish de atrás, lo cual hizo que el Dodge No. 77 de Hornish golpeara contra el famoso Chevrolet No. 48 de Johnson.
Por un momento pareció como si Johnson iba a poder evitar que el 48 sufriese muchos daños. Pero luego de rozar contra el muro, Johnson volvió a hacer contacto con Hornish y allí se terminó. El 48 fue haciendo trompos, y luego fue golpeando contra el muro interno de la pista, sufriendo la clase de daños que hubiesen significado el fin de la carrera para autos (o mejor dicho, equipos) de menor valía.
Más de una hora, y 112 vueltas, después, Johnson regresó a la pista luego que se le efectuaran extensas reparaciones, las que no fueron menos que heroicas de parte de su jefe de mecánicos Chad Knaus y el resto de los mecánicos del auto No. 48. El resultado final de su notable esfuerzo fue la obtención de 15 puntos, luego que Johnson recuperase cinco puestos en el resultado final.
Puede que eso no suene como mucho, pero con el cuarto puesto de Martin, lo cual lo acercó a 73 puntos de la punta del campeonato (hubiesen sido 58 si Johnson no hubiese regresado a pista), podría de repente significar muchísimo en lo referente a las próximas dos semanas.
Esto ahora está interesante
Previo al "golpe y arrebato" (el golpe de Johnson, y el arrebato de puntos por parte de Martin), esta temporada parecía que estuviese definida. Johnson llegó a la quinta carrera con una ventaja de 184 puntos sobre Martin y una fanfarrea del tamaño de Texas, que insinuaba que quizás él no creyese sus propias palabras referidas al hecho que esto aún no estaba del todo definido.
Hubo muchos comentarios respecto a que Johnson iba a fácilmente ganar su cuarto e histórico campeonato, algo sin precedentes, este próximo domingo en Phoenix, una semana antes del final de la temporada en el Homestead-Miami Speedway. La venta de entradas y los ratings televisivos para las dos últimas carreras estaban en peligro de descender a nuevas cifras bajas.
Esa plática referida a la obtención anticipada del campeonato se ha evaporado desde entonces. Aunque nadie quiere decirlo públicamente, uno puede apostar a que esto hace feliz a NASCAR.
De repente, lo que había sido algo una conclusión anticipada sin la menor cuota de dramatismo está ahora lleno de posibilidades nuevamente. La de Martin, a la edad de 50 años, ha sido la historia más intrigante del año, luego de retornar a competir durante un calendario completo por primera vez en tres años y de repente encontrarse en contención por el campeonato de la Copa, que lo ha eludido durante lo que por otro lado ha sido una larga y exitosa trayectoria. (continúa )