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AVONDALE, Ariz. -- Un pequeño desliz en Texas que ni fue culpa suya, y algunos de nosotros de alguna forma creímos durante unos pocos segundos que Mark Martin tenía una chance de al menos pelear con el tres veces y actual campeón Jimmie Johnson por esta Caza por la Copa Sprint hasta la última carrera.
Bueno, si ustedes lo creyeron en ese entonces, no hay nada que diga que no puedan seguir soñando. Luego de la dominante victoria de Johnson el domingo pasado en el Checker O'Reilly Auto Parts 500, en el Phoenix International Raceway, se acabó. Pero si quieren seguir engañándose en cuanto a que Martin sigue teniendo una chance, NASCAR hizo un anuncio luego de la carrera.

Martin, quien finalizó cuarto en la carrera del domingo pasado, ahora está 108 puntos detrás de Johnson de cara a la carrera final de la temporada en el Homestead-Miami Speedway el próximo domingo. Antes de la carrera de Phoenix, estaba a solo 73 puntos.
Pero entiendan esto: Poco después que un funcionario de NASCAR anunciara que todo lo que Johnson debe hacer en Homestead para poder ganar su cuarto título consecutivo --algo que no tiene precedentes- es largar y finalizar la carrera 25º o mejor --sin importar lo que pueda hacer Martin- también se anunció que Martin ya ha logrado esta hazaña nueve veces en su trayectoria.
Nueve veces de 266.
Si un bateador de la Liga Mayor de baseball tuviese nueve pegadas en 266 bateadas, su promedio de bateo sería de 0,034. Ya no pertenecería a la Liga Mayor.
Pero no, esta vez Johnson no nos puede engañar con sus dichos y con su 38º puesto en Texas. Se acabó.
Las pruebas
¿Ustedes quieren saber como lo sabemos nosotros? ¿De cómo estamos absolutamente seguros que de verdad esto ya se acabó?
Porque, si nos disculpan por el uso de otro término usado en baseball, Johnson es un closer. Quizás el mejor closer en el historial de NASCAR, y si no lo es, ciertamente uno de los mejores cinco.
Sabemos que tuvo un infrecuente problemita en Texas, pero ésa fue una aberración de lo más extraña. No solamente eso, pero meramente sirvió para agudizar los sentidos de Johnson y de su jefe de mecánicos Chad Knaus y de todo el equipo del No. 48.
"Yo estuve muy orgulloso de andar como anduvimos este fin de semana", dijo Knaus. "Hubiese sido fácil para nosotros venir aquí con la cola entre las patas, hacer todo tranquilos, hacer una carrera conservadora, esperar a que sucedan las cosas, finalizar justo detrás del 5 (de Martin), sea cual fuere la situación.
"No hicimos eso. Queríamos venir aquí llenos de confianza e ir en busca de la victoria y atacar".
Ellos no solamente atacaron, sino que destruyeron y desmoralizaron a sus oponentes. Johnson lideró 238 de las 312 vueltas que tuvo la carrera. Ningún otro lideró más que 69.
"Sabíamos que ésta iba a ser una gran pista para el 5 y también para el 24 (de Jeff Gordon, aún otro compañero de equipo más de Hendrick Motorsports). La única manera de quitarle puntos a ellos sería liderar la mayor cantidad de vueltas y ganar la carrera".
"Lo logramos. Estoy muy orgulloso del hecho que nos miramos a los ojos el uno al otro, supimos lo que había que hacer, y lo hicimos. No fue fácil. Saben, había mucha presión encima nuestro para hacer esto. Durante toda la semana, pensando en esta carrera, preguntándonos si podríamos regresar y funcionar como lo hicimos, había muchos pensamientos que pasan por la mente. Estoy muy pero muy orgulloso de cómo lo hicimos y enfrentamos la ocasión".
¿No fue fácil?
¿Qué no fue fácil? Sí que pareció fácil.
Pero claro, quizás es por eso que la excelencia de Johnson y Knaus y la barra del 48 tantas veces pasa desapercibida. No es fácil, pero ellos sí que lo hacen parecer fácil muy a menudo.
El domingo fue uno de aquellos días, en que Johnson ganó su séptima carrera de la temporada, marca que supera al resto de los pilotos. Nadie más ha ganado cinco, de manera que faltando una carrera ya se aseguró de tener más victorias que cualquier otro en 2009.
De pie en el Círculo de la Victoria, donde se lo notaba muy cómodo, Johnson nuevamente insistió durante ese anochecer desértico que no lo está y que esto no ha terminado hasta que él diga que se ha terminado.
"Si el fin de semana pasado no estuviese en mi mente, en realidad iría para allá (a Homestead) sintiéndome cómodo", dijo Johnson. "Pero aún sigue en mi mente. Finalizamos 38º en Texas y Mark finalizó cuarto, y perdimos 111 puntos en un día. Así que tenemos que ir para allá y estar muy atentos y ser astutos".
¿Alguien pone en duda que así serán las cosas? En las 35 carreras de esta temporada, él ha finalizado fuera de los primeros 25 solo seis veces, pero nunca en momentos en que el campeonato esté tan cerca como lo estará en Homestead.
A Johnson también se le preguntó acerca de su auto luego del evento del domingo pasado.
"A mitad de carrera, el auto era tremendo", contestó él. "Podía hacer lo que yo quería, en cualquier lugar. En la última parte, el auto no estaba tan bueno como yo hubiese querido, no andaba mal, no estaba tan rápido como al principio de la carrera. Aún así era un auto veloz".
Tan veloz que cuando Jeff Burton, quien finalizó segundo, vino en busca de él, Johnson estaba preparado.
"Para ser honesto, pensé que íbamos a ganar", dijo Burton. "Pensé que lo teníamos a él. Pero él hizo lo que siempre hace, encontró un poco más de velocidad. Veníamos acercándonos bastante rápido, y él pudo apretar un poco más y mantenerme alejado de él. Aún así nos estábamos acercando, pero no al ritmo que necesitábamos hacerlo.
"Así que honestamente pensé que íbamos a ganar. Pero de manera típica, a lo Jimmie Johnson, encontró un poco más de velocidad cuando le hacía falta y pudo escapársenos".
Cuando se le inquirió en cuanto a este análisis, Johnson sonrió tan levemente que le debe haber dolido, pero de una buena manera.
"Uno no puede mostrarle a todos lo que uno tiene. Estos tipos son demasiados astutos", dijo Johnson. "Uno no puede mostrarles todas las trayectorias y voltear la mano. De alguna manera me gusta intentar hacer unas trayectorias erróneas, para que los tipos se enfoquen en eso. Entonces cuando se acercan lo suficiente, uno se vuelve a alejar. De manera que funcionó".
Ahí lo tienen. Johnson simplemente estaba jugando con Burton en las rectas. Tal como se dieron las cosas, incluso teniendo en cuenta lo de Texas, Superman solo estaba jugando con todos nosotros, incluyendo a Martin.
Las opiniones expresadas son exclusivas del autor.