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Ahora es conocido como "Superman" debido a su habilidad metafórica de "saltar edificios altos de un solo brinco", salvar el día constantemente, volar alrededor de una pista, y hacer cosas inhumanas aparentemente sin transpirar, como por ejemplo ganar cuatro campeonatos consecutivos de la serie de la Copa, algo sin precedentes, durante la era más competitiva de la historia de la categoría.
Pero "Superman" como un alias para Jimmie Johnson pierde la marca. Los apodos deberían ser frescos y originales, no tendencias repetidas. Sólo hay un Superman, como así también hay un solo Batman y un solo Spider-Man.
Y Superman tenía la criptonita. Aquí no parece haber ninguna fuerza química, humana o de la naturaleza para detener a Johnson y al equipo Nº 48. Seguro, él dice, "tengo mis inseguridades; no es que subo al auto y soy indestructible todas las semanas". Pero todos saben que ese tipo de citas son ofrecidas para apaciguar a un pelotón realmente competitivo que cada vez se avergüenza más al ser dominado.
Como parte de su viaje de prensa a New York el martes, Johnson se detuvo en el Edificio del Empire State, el cual ayudó a pintar con los colores de su equipo. Si el campeón de NASCAR realmente es Superman con un traje antiflamas, no se hubiese tomado cuatro ascensores hasta el 103º piso, donde paran los dirigibles.
Sí, la Nación NASCAR necesita un nuevo sobrenombre para Johnson.
Lo hace muy bien con el embrague y ha sido (injustamente) burlado por la prensa por falta de personalidad.
Con esos ingredientes, ¿qué me dicen de "Vanilla Ice"?
Desconocido por los detractores, Johnson tiene un gran sentido del humor. Cuando NYC proclamó el martes como el Día Jimmie Johnson Day (un honor generalmente reservado para hombres blancos muertos) Johnson decretó que todos tengan el día libre... para beber margaritas. Probablemente se reiría del nombre Vanilla Ice y haría una remera para que su amigo Nick Lachey la use en el Círculo de la Victoria. Pero ese sobrenombre ya está usado también. Y Vanilla Ice sólo da la imagen de un mal corte de cabello y una peor sincronización labios-voz.
Buscando el nuevo apodo para Johnson, estaría mintiendo si no admitiera que el "Hombre Invisible" no se me pasó por la cabeza. Jimmie Johnson es Lance Armstrong más Tom Brady multiplicado por Tiger Woods. Él es una dinastía de un solo hombre sobre la cual millones aún deben escuchar.
Nunca ha aparecido en la tapa de Time, nunca se sentó con niños de su fundación en Oprah, o nunca ha sido descripto por un adulador Steve Kroft en 60 Minutes. Ahora que un piloto de NASCAR se lo merece absolutamente, 'Sports Illustrated' probablemente le dará el Deportista del Año a un caballo.
Johnson merece atención nacional, baldes de elogios, y que le den un nuevo sobrenombre, como "Sr. Octubre", el que se le dio a Reggie Jackson por dominar la serie Mundial.
Si Reggie fue Sr. Octubre, bueno, Johnson se merece nombrar toda la temporada, ya que dejó bien atrás a los atletas del Hall of Fame, tuvo grandeza e hizo historia.
Seguramente es el "Sr. Otoño": el único piloto que llegó a las seis Cazas y el único que ganó cuatro carreras durante ese período de 10 competencias (en 2004, 2007 y 2009). Y tomen esto: en las 60 carreras de Caza desde 2004, Johnson tiene un récord en la serie de 18 victorias, para un porcentaje de triunfos del 30 por ciento.
Hay 43 autos ahí afuera, ¿y su porcentaje de victorias es del 30 por ciento? Si eres una chica adolescente o pretendes ser una, dirías: "¡Cállate!".
Es ese raro tipo de dominio que golpea a todos los demás el que está bajo consideración aquí. Jimmie es muy bueno ganando en la temporada regular, y doblega esa actuación cuando más importa. (Podrían llamarlo "Sr. Garras", pero en nuestra categoría eso suena como "Sr. Descanso"). Ganar el 30 por ciento de las carreras de la Caza es el equivalente de Derek Jeter golpeando .600, en toda su vida, en los playoffs de baseball.
Por eso, Jeter estaría en la tapa de GQ. Oh, esperen, eso sucedió. Dos veces. Entonces, ¿por qué no aparece el Sr. Otoño, aquel que las chicas dicen que no se ve mal con un saco pero sí en GQ?
El problema es el sobrenombre. Necesita el correcto, y aún no lo tenemos. A "Sr. Otoño" le falta el lastre y la atracción de un superhéroe. Sr. Otoño suena como un tipo gordo enseñando inglés de secundaria con una chaqueta de enfermo.
Desde que Jimmie se apodera de la categoría después del Día del Trabajo, qué les parece esta: "El Muchacho Otoñal"
Al menos en Halloween, su adorable esposa Chandra podría vestirse de Heather Thomas sin tener que teñir su ya rubio cabello.
Pongan El Muchacho Otoñal en la lista. Pero no está completamente definido.
Jimmie solamente ha tenido un apodo, cuando se fue de pista en México volando por el aire. "La gente de allí me llamó 'El Águila'", dijo, mientras bajaba una empinada cantidad de escalones en la cima del Edificio del Empire State bajo la antena. "'El Águila' nunca pegó, y me pone feliz".
Quizás a los fanáticos de NASCAR de New York que brindaban con el equipo Nº 48 con margarita y miraban el azul, blanco y amarillo Edificio del Empire State, se les ocurrirán mejores ideas.
El lugar en el que el nuevo apodo posiblemente podría nacer es Foley's New York Pub and Restaurant, en frente de la calle 33. Es la esquina en la que un año atrás Johnson le regaló a todo el bar una helada ronda para celebrar los tres consecutivos.
Hoy, Foley's honra el récord del equipo Nº 48 de cuatro títulos consecutivos con especiales como Chile de 4 Alarmas Jimmie Johnson por cuatro dólares y 4.84 onzas. Hamburguesas Jimmie por $4.84. Una porción de lo recaudado va para el Victory Junction Gang Camp.
He ido con la propietaria Shaun Clancy, que sabe una o dos cosas sobre PR después de prohibir la canción Danny Boy en su bar irlandés, para ayudar con el problema del apodo de Johnson. Shaun les está pidiendo a sus clientes que vengan con uno bueno, que pegue y ayude al Muchacho Otoñal (o como quieran llamarlo) a salir en Oprah, como Lance.
Shaun es como Linterna Verde en este tipo de proyectos, un superhéroe real con un delantal de barman, de quien se rumorea que usa una capa. Hay un progreso en el viento.