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La mirada como un láser de Chad Knaus y su implacable tenacidad es la fuerza que guía al equipo No. 48.

Con varias cosas para hacer en la vida, Knaus sigue dedicado al No. 48

Por Joe Menzer, NASCAR.COM
25 de noviembre, 2009
07:53 PM EST
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La euforia generada al ganar un cuarto campeonato consecutivo de la Copa, algo que no tiene precedentes, aún seguía en el aire en momentos en que Chad Knaus se dirigía a su lugar de la mesa donde el piloto Jimmie Johnson y Marshall Carlson, gerente general de Hendrick Motorsports, ya habían comenzado una larga sesión de entrevistas con la prensa.

Johnson acababa de finalizar quinto en las Ford 400 disputadas en el Homestead-Miami Speedway, obteniendo fácilmente su cuarto título seguido para su equipo del Chevrolet No. 48. Como es habitual, Knaus, su jefe de mecánicos, había tomado todas las decisiones desde el box durante la carrera.

Cuando Johnson estuvo ansioso temprano en la carrera y se frustró con otro piloto, Clint Bowyer, Knaus lo calmó. Cuanto Johnson quiso ir por más y se impacientó hacia el final de la carrera y pensó en conducir más agresivamente para intentar ganar la carrera, siendo un quinto puesto más que suficiente para ganar este campeonato que formará una parte importante de la historia, Knaus lo hizo pensar de la manera en que era necesaria.

Éste era un caso del Knaus clásico.

Siempre controlando todas las cosas.

Listo al instante, con las respuestas necesarias.

Anticipando como sobrevivir lo peor pero esperando lo mejor debido a su confianza en la meticulosa preparación por parte de su equipo.

Pero en momentos en que torpemente tomaba el micrófono y trataba de responder a una pregunta mundana, sencillamente, "tus pensamientos en cuanto al campeonato 2009", Knaus de repente pareció estar incómodo, un poco inseguro de sí mismo, un poco fuera de su lugar natural. Por una vez, él parecía, humano, como un tipo normal.

Fue como algo lindo de poder ver eso.

"Es un poco como un sueño... La gente pregunta como se siente esto, y yo voy a ser honesto con ustedes. No lo sé", dijo Knaus. "Espero que dentro de 10 años, cuando esté sentado en mi patio con mi hijo o hijo o mi esposa, o ya sea lo que estuviese pasando allí, yo pueda reflexionar y ver las fotografías".

A esta altura, Johnson, riéndose, interrumpió a Knaus.

"Yo tengo tres preguntas: ¿Retirado? ¿Hijo? ¿Hija? Amigo, tú sí que tienes mucho por hacer en 10 años", dijo Johnson.

Knaus respondió: "Hombre, todo va a llegar. Todo va a llegar. Éste es mi momento".

Knaus y su novia Lisa Rockelmann
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Knaus y su novia Lisa Rockelmann

Ya casado
No es probable que lo de la familia se dé en poco tiempo más, dicen aquellos que parecen conocerlo mejor, a pesar que Knaus ha salido con una buena cantidad de hermosas mujeres. Recientemente salió con Bruna Oliveira durante tres años y se comprometió con ella en 2008, para luego poner fin a la relación hacia fines de 2008.

El hecho es que Knaus ya está casado, según Robbie Loomis, quien también fuera jefe de mecánicos y que trabajara junto a Knaus en Hendrick Motorsports.

"Yo se lo se digo a la gente todo el tiempo: la manera de trabajar de Chad, su nivel de enfoque y compromiso me recuerdan a Bill Belichick (entrenador jefe de los New England Patriots, de la NFL). Él puede llamarlo como quiera, le guste o no", dijo Loomis. "Chad siempre supo hacia donde quería ir. Hay posiblemente muy poca gente que esté tan motivada como él.

"El hecho de ser jefe de mecánicos en esta categoría, eso representa toda tu vida. Yo le hago bromas todo el tiempo, él tiene casi 40 años de edad y no está casado, así que está en aprietos. Pero ésta ha sido su vida. Él ha estado casado con ese auto No. 48".

Puede que llegue el día en que Knaus quiera casarse con alguien de piel y huesos en vez de hierro y caucho. Pero a sólo horas de convertirse en el primer jefe de mecánicos en ganar cuatro campeonatos consecutivos en la historia de los 61 años de NASCAR, estaba muy claro que en lo que más pensaba él era como iba a hacer para ganar el No. 5.

"Tengo esa sensación muy dentro de mí en cuanto a que 2010 llegará pronto", dijo entonces Knaus, riéndose por un instante. "Esto me acaba de impactar. Así que, qué bueno".

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El hecho de ser jefe de mecánicos en esta categoría, eso representa toda tu vida. Yo le hago bromas todo el tiempo, él tiene casi 40 años de edad y no está casado, así que está en aprietos. Pero ésta ha sido su vida. Él ha estado casado con ese auto No. 48.

-- ROBBIE LOOMIS

Ray Evernham fue el dueño de equipo y jefe de mecánicos quien le dio la posibilidad de comenzar su trayectoria en NASCAR hace más de dos décadas. Evernham ganó tres campeonatos él mismo con el piloto Jeff Gordon, antes que otras inquietudes aparecieran en su trayectoria, y él dijo que eso eventualmente le ocurre a todos. Pero admitió que no tiene ni idea de cuando Knaus estará preparado para alejarse de la Copa Sprint y pasar a hacer otra cosa.

Cuando se le preguntó si piensa que Knaus eventualmente necesitará buscar otro desafío, Evernham respondió: "Eso no lo sé. Tendrán que preguntarle a él acerca de eso. Pero todos eventualmente necesitan hacerlo. Ese equilibrio entre compromiso y sacrificio versus calidad de vida, sencillamente va cambiando. Pienso que sucede en momentos distintos para todos, pues lo que están haciendo en este momento les quita calidad de vida.

"Chad no está casado, Chad no hace otra cosa que trabajar en el auto de carrera. Tiene algunos autos propios muy lindos, pero vayan a preguntarle cuantas millas los han manejado. Probablemente sean como todos los míos. Tengo autos que he ganado con Rick (Hendrick) a los cuales he conducido 3.000 millas en 10 años.

"Chad es el único que puede responder a esa pregunta. ¿Cuando es que suficiente es suficiente?"

Knaus dijo que se le ha formulado esa pregunta con frecuencia últimamente, y sostuvo que no sabe porqué. Su respuesta a la pregunta consiste generalmente en responder con preguntas suyas: "¿Porqué? ¿Ya todos se han cansado tanto de mí?

Bueno, la verdad es que sí. Hay legiones de quienes son fans y quienes odian al 48, que están hartos de que Johnson y su jefe de mecánicos ganen todo lo que se puede ganar. Piensan que Johnson resulta aburrido y que Knaus es presumido y arrogante y, ¡vaya!, un tramposo, y esto último es lo que mayor enojo les causa al piloto y jefe de mecánicos.

Si bien es cierto que Knaus tiene una lista de contravenciones en NASCAR que rivaliza con la de Junior Johnson, quien ha sido incluido entre los primeros integrantes del Salón de la Fama, seis penalizaciones en su trayectoria, cuatro por violaciones al reglamento técnico, equivalentes a 125 puntos de campeonato quitados, $172.500 en multas y 12 semanas de probatoria, durante mucho tiempo él ha sostenido que lo único que hace es llevar las cosas hasta el límite, tal como debería hacerlo todo buen jefe de mecánicos. Y es interesante hacer notar que mientras que Johnson haya sido admirado en su momento por su manera de encarar las cosas al estilo de "si no estás haciendo trampa es que no lo estás intentando", Knaus es difamado hasta por arrimarse a las tolerancias de NASCAR en una época mucho más diligente y eficiente en cuanto a las inspecciones técnicas.

"Hay mucha gente que dirá", 'Y bueno, era mucho más difícil cuando lo hicimos nosotros'. Yo no voy a decir eso", dijo Evernham, quien fuera jefe de mecánicos de Gordon desde 1992 a 1999. "Estoy aquí para decirles que es mucho más difícil hacerlo ahora que cuando lo hice yo".

"Ahora lo recuerdo y siento que en los 90 uno caminaba por la cuerda floja, manteniendo unidas todas estas cosas. Ahora lo miro y estos muchachos están caminando en una cuchilla de afeitar con todo lo que tienen que hacer. Son esposados según lo que pueden hacer con el auto de carreras. Y hay tanto dinero que se les da a sus muchachos para los equipos de pit y tantos secretos en la ingeniería, que probablemente tienen que pasar más tiempo trabajando para mantener unido al equipo del que pasan trabajando en el auto".

Además Johnson y Knaus también tienen sus fanáticos, y están los de las primeras líneas de la categoría que aprecian la generosa parte de historia que han labrado para ellos en la categoría. Entre los admiradores de Knaus está Dale Inman, quien fue el jefe de equipo en los siete campeonatos conseguidos por Richard Petty, y también lo fue en 198 de las 200 victorias de Petty que son récord.

"Han hecho algo que nunca nadie ha hecho con ese equipo, y Chad es el líder de toda esa gente. Me saco el sombrero por ellos", dijo Inman, cuyos ocho campeonatos en total como jefe de equipo representan la mayor cantidad en la historia de NASCAR. "Vemos lo que pueden hacer todas las semanas. Creo que es genial".

"La confianza que se tienen entre sí es especial. Desde lo que entiendo yo y a partir de lo que puedes escuchar desde la radio a veces, Chad puede llevarse bien con Jimmie y Jimmie corre con eso. En algún punto de nuestra relación, yo me llevaba bien con Richard, y por supuesto que él también se llevaba bien conmigo, pero pudimos tener ese ida y vuelta comunicativo sin tener que enojarnos el uno con el otro. A ellos les pasa ese mismo tipo de cosa".

Knaus y el propietario del equipo Rick Hendrick
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Knaus y el propietario del equipo Rick Hendrick

Comenzando
Ahora con 38 años, Knaus comenzó a correr cuando era niño en Rockford, Ill., y en pistas cercanas a los alrededores del Medio Oeste donde su padre John llevaba los autos. Tenía 14 años cuando John ganó el campeonato del Rockford Speedway, dándole a Chad su primero título oficial como jefe de equipo.

Él manejó un poco antes, y después se incursionó en motocicletas, pero siempre disfrutó al trabajar en autos de carreras más que de sentarse detrás del volante de ellos. Knaus recientemente le dijo a un periodista de The Associated Press que en verdad, de su infancia, no recuerda mucho más que estar involucrado con los autos.

"Quería trabajar con autos; quería correr autos; quería hacer cosas con los autos. Creo que todo niño quiere ser bombero o cowboy en algún momento de su vida, pero mi primer recuerdo verdadero es el de querer trabajar con autos", dijo.

Knaus no fue a la universidad y ha admitido que ése es el mayor arrepentimiento de su vida, pero luego eso sí le dio una ventaja sobre otros de su edad cuando llegó al umbral de Evernham buscando un trabajo en Hendrick Motorsports en Concord, N.C., a cerca de 900 millas y a más de 14 horas y media de Rockford.

Inmediatamente dejó una buena impresión en quien luego sería su jefe.

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Había estado corriendo toda su vida y venía de una familia de corredores. Se sentó y le pregunté, '¿dónde quieres estar en cinco años?' Y él dijo, 'quiero tu empleo'.

-- RAY EVERNHAM

"Era un chico joven que quería correr y se había sacrificado para llegar hasta aquí", dijo Evernham. "Había estado corriendo toda su vida y venía de una familia de corredores. Se sentó y le pregunté, '¿dónde quieres estar en cinco años?' Y él dijo, 'quiero tu empleo'.

"Así que lo contraté. Era el tipo de persona que quería".

Evernham, quien ha estado en la categoría por más de 25 años y llegó a tener su propio equipo de carreras, dijo que Knaus es "el único tipo que dijo eso entre los que entrevisté para un trabajo".

Knaus sonrió al recordar eso y dijo que pensó que su suerte había quedado sellada cuando dijo eso, pero no positivamente. Pensó que había arruinado la entrevista.

"Era muy joven", dijo.

Pero en lugar de ser aplazado por su desenvoltura, a Evernham le agradó eso. Contrató a Knaus para trabajar en el auto Nº 24 de Gordon como fabricante en el taller.

"Pensé que era muy bueno. Pensaba, 'Guau. Aquí hay un tipo que realmente sabe dónde quiere terminar. Quiere ser jefe de equipo'. Hasta ese momento, siempre me habían dicho que las mejores personas que pueden trabajar para uno son las que quieren estar donde tu estás en ese momento", dijo Evernham.

En un tiempo muy corto, Knaus comenzó a destacarse en el taller del Nº 24. Evernham rápidamente lo elevó para que maneje todo el programa del chasis y el de construcción del auto, como así también para que esté en el equipo de pit detrás del muro. De esa manera, Knaus se convirtió en miembro de los famosos Rainbow Warriors que fueron considerados por lejos los mejores en NASCAR en ese momento, trabajando de cambiador de neumáticos en los autos campeones de Gordon de 1995 y 1997.

"En ese entonces, había muchos chicos que tenían la misma oportunidad", dijo Evernham. "Había gente que venía, y por 30 días hacía lo que fuera necesario, pensaban que eran los mejores del mundo. Una vez que les daban sus anteojos de sol y sus extravagantes zapatillas, eso disminuía un poco".

"Pero Chad me demostró varias veces que era implacable. Siempre quería más. Además hacía su trabajo. Siempre estaba dispuesto a buscar formas de mejorar. Estaba en el taller y quería aprender sobre los chasis. Hacía todo lo necesario para convertirse en jefe de equipo".

Knaus tiene ahora un generoso salario y trabaja bajo una extensión de contrato que lo mantendrá en Hendrick Motorsports. Incluso los muchachos del equipo de detrás del muro del 48 recogen grandes ingresos, según Evernham. Pero en aquellos momentos, el trabajo tenía poco que ofrecer en cuanto a recompensas monetarias.

"Creo que le pagaba $6 por hora", dijo Evernham. "Chad manejaba los horarios porque quería hacer horas extra. Quería ser fabricante. Así que aprendió a ser fabricante y aprendería todo lo que pudiese sobre el taller de fabricación. Luego quiso ser jefe de equipo. Así que decía, 'oye, ¿puedo ayudarte a preparar los autos? ¿O puedo trabajar en las esquinas? ¿O puedo hacer lo que sea?' Creo que lo de él nunca tuvo que ver con el dinero".

Knaus y el piloto Jimmie Johnson
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Knaus y el piloto Jimmie Johnson

Conociendo a Jimmie
Pero llegó un momento en el que Evernham ya no pudo mantener a Knaus sin retrasarlo en su trayectoria, y los dos hombres lo sabían.

Knaus se fue después de la temporada 1997 para convertirse en jefe del auto de Steve Park y luego del de Darrell Waltrip en Dale Earnhardt Inc., pasó un año con Tyler Jet Motorsports y luego, con la asistencia de Evernham, consiguió un trabajo con Melling Racing que le daba a Knaus la primera oportunidad de ser jefe de equipo, con el piloto Stacy Compton en 2001.

Después Evernham, que ahora se prepara para tener su propio programa de Dodge, volvió a llamarlo.

"Finalmente tengo un trabajo de jefe de equipo para ti. Quiero que manejes el programa del piloto Casey Atwood", le dijo Evernham a Knaus.

Hubo una pausa del otro lado de la línea telefónica.

"Hombre, tengo otra oferta de trabajo", dijo Knaus.

En los Números

Estadísticas de Johnson
Año Carr. V. T5 T10 Pos.
2001 3 0 0 0 52
2002 36 3 6 21 5
2003 36 3 14 20 2
2004 36 8 20 23 2
2005 36 4 13 22 5
2006 36 5 13 24 1
2007 36 10 20 24 1
2008 36 7 15 22 1
2009 36 7 16 24 1
Totales 291 47 117 180  
Nota: Lidera la Copa en victorias (47), top 5 (117), top 10 (180) y campeonatos (4) desde 2002.

"Oye, tú sabes que al menos que se trate de Rick Hendrick, éste es el lugar donde debes estar", dijo Evernham.

"Es Rick Hendrick", dijo Knaus.

"Bueno, entonces debes ir", respondió Evernham.

El hecho es que se encontraba este desconocido novato a punto de hacer su debut en la Copa en 2002 con Hendrick Motorsports. Mientras Jimmie Johnson había sido elegido entre una multitud de aspirantes a pilotos por Gordon y el hijo de Rick Hendrick, Ricky, fue Johnson quien de alguna manera eligió a Knaus como su jefe de equipo entre un grupo de tres finalistas.

"Básicamente nos sentamos a almorzar y comenzamos a hablar", contó Johnson. "Antes de darnos cuenta, nos apartamos hablando de motocicletas y otros tipos de carreras, de la región norte-centro de Estados Unidos y de dónde él era. Yo había pasado un tiempo allí corriendo ASA.

"Antes de saberlo, había pasado un buen rato, como una hora y media o dos horas".

Brian Whitesell y Ken Howes, directivos de Hendrick, quienes habían arreglado que Johnson conociera a los tres potenciales jefes de equipo, tuvieron que interrumpir la conversación que se había armado entre Johnson y Knaus.

"Muchachos, esto está yendo bien, pero necesitamos volver al taller, y estoy seguro que Chad también debe volver al trabajo", uno de ellos le dijo a Johnson.

Johnson dice ahora que se fue sabiendo que quería que Knaus fuera su jefe de quipo.

"Cuando nos fuimos, estaba impresionado por el tiempo que había pasado y lo bien que nos habíamos conectado. No creo que supiéramos mucho uno del otro, pero sentimos que había un lazo y algo sobre lo cual queríamos construir", dijo Johnson.

Knaus dijo que sabía muy poco de Johnson hasta ese almuerzo.

"Nos llevamos bien", contó Knaus. "Pero no sabía si tenía algo de talento. No sabía si podía conducir. No sabía si yo sabía lo que estaba haciendo".

Knaus celebra con el equipo del No. 48.
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Knaus celebra con el equipo del No. 48.

Haciendo historia
Decir que el resto fue historia sería muy trillado. Knaus y Johnson tuvieron sus momentos tensos mientras maduraban juntos y comenzaban a construir el equipo que se convertiría en la dinastía que es hoy. Estuvieron cerca pero fallaron para ganar los campeonatos de 2003 y 2004, terminando en segundo lugar en los puntos, pero comenzaron a dispararse entre sí más de lo normal cuando el 2005 terminó de mala manera con un choque en Homestead. Después de eso, Hendrick los llamó a ambos a su oficina y les ofreció leche y galletas porque, dijo, "Están actuando como niños".

Hendrick también los desafió, preguntándoles si querían seguir construyendo algo juntos o derribar todo y comenzar de cero por separado. Dijo que conocía sus respuestas, pero quería escucharlas de ellos mismos, y del uno al otro.

La actual seguidilla de campeonatos comenzó en 2006. ¿Quién sabe cuánto tiempo pasará hasta que se termine, o cuántos campeonatos más lograrán hasta que dejen de competir juntos? Hendrick dijo que la combinación de piloto y jefe de equipo es perfecta ahora, aunque no haya comenzado muy bien, como la mayoría de las combinaciones de piloto-jefe de equipo.

De Johnson, Hendrick dijo: "El siempre ha tenido valor, debes ser uno de los caballos que van a empujar con él, o sabrás que perderás. Algunas veces hay muchachos que no pueden seguir ese ritmo. Resulta que Chad sí, e incluso quizás más. Y creo que es por eso que la combinación funciona tan bien".

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No sé qué es lo que voy a hacer cuando sea mayor. Espero no crecer nunca.

-- CHAD KNAUS

Durante la temporada, Knaus se levanta a las 5:25 a.m. cada día. Cuando no está probando o corriendo en una pista, usualmente está en su oficina de Hendrick Motorsports a las 7 a.m. para reuniones con jefes de cada departamento, seguidas por varias responsabilidades en el taller. Algunas veces trabaja hasta las 8 ó 9 p.m., aunque intenta terminar a las seis, para poder ejercitarse, lo que aspira a hacer al menos cuatro días por semana.

Es un ritmo frenético. Rara vez se toma un día libre, incluso durante el fuera de temporada. Ocasionalmente en un día festivo del fuera de temporada, quizás se vaya un fin de semana largo a bucear o hacer snowboard a algún lugar.

Pero generalmente su cuerpo y su mente están enfocados en el trabajo. Incluso Knaus reconoce que no puede estar así para siempre.

"No sé qué es lo que voy a hacer cuando sea mayor", dijo Knaus. "Espero no crecer nunca".

"Amo mi trabajo, pero sé que no puedo ser un jefe de equipo para siempre. Voy a ser honesto: no puedo seguir a este ritmo por diez años más. Es imposible. Pero me encanta lo que hago. Me entierro en lo que hago y no hay ninguna otra cosa que prefiera hacer. Aún no me pasó de levantarme de la cama a la mañana y no querer ir a trabajar. Eso es un hecho".

Evernham dijo que una de las cosas que tiene a su favor es una decisión que tomó cuando en aquella reunión con leche y galletas con Hendrick, cuando Knaus admitió que se estaba esforzando demasiado a si mismo y comenzó a delegar y confiar en otros bajo el paraguas del 48 para hacer sus trabajos sin necesidad de que él tuviera que estar mirando por sobre sus hombros. Eso parece haberle quitado algo de presión a Knaus, notó Evernham.

"Este es un trabajo que te agota. Pones tanto en él, y yo no sabía cómo limitarme", contó Evernham, quien admitió estar saturado luego de siete años como jefe de equipo de Gordon y lo mismo después de casi una década al frente de su propio equipo. "Chad lo dijo (antes durante esta temporada) y es algo de lo que nunca me había dado cuenta, pero cada vez que atraviesas una temporada como esta y sales del box, cuando debes competir a un alto nivel, simplemente te va desgastando. No puedes seguir subiendo a ese avión cada semana tan cansado que todo lo que quieres hacer ha pasado. Pero lo haces hasta que no queda nada.

"Chad y el equipo 48 han encontrado ese ritmo que parece que les permitirá sobrevivir más tiempo, donde seguirán logrando victorias y campeonatos porque no parecen estar desgastándose".

Cuando y si ese momento llega, Knaus estará preparado y dispuesto a comenzar esa familia y pasar el tiempo en el patio. Quizás también sea en un lejano y exótico lugar.

"Siempre he dicho que quizás abra un lugar de buceo en el Caribe", dijo.

Si lo hace, con patio o sin patio, niños o sin niños, esposa o sin esposa, pueden apostar que pronto será el mejor sitio de buceo en este lado del Océano Atlántico, o quizás del mundo.

The End

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