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Contraste en las maneras de encarar la definición

noviembre 11, 2012, David Caraviello, NASCAR.com



Contraste en las maneras de encarar la definición

Puede que Jimmie Johnson esté primero en el campeonato, pero Brad Keselowski es el piloto que ha hecho que esta Caza resulte tan interesante. Su primer aviso en Chicagoland, los riesgos asumidos en cuanto al combustible en Dover y Charlotte, valientes decisiones en cuanto a las detenciones en boxes en Martinsville y Texas, la promesa de no circular en los últimos puestos en Talladega, en casi todo los eventos durante el transcurso de este campeonato, el equipo del No. 2 ha hecho algo que ha llamado la atención de la gente. Ganen o pierdan este campeonato, ellos claramente están haciendo las cosas a su manera, y sin lugar a dudas están dejando su marca.

Todo ha sido como un tremendo teatro, hasta este momento coronado off por la imagen de Johnson y Keselowski golpeando entre sí sus autos en uno de los últimos relanzamientos de Texas, una confrontación, cuando se la ve en cuadros congelados, que le hace a uno preguntarse como fue que ambos mantuvieron bajo control a sus vehículos. Así y todo, cuanto más se ha extendido esto, más ha tenido que ceder Keselowski. Durante un lapso de cinco carreras, él ha pasado de estar 14 puntos adelante, a siete adelante, a dos detrás, y ahora a siete detrás. Ésa es una obvia tendencia en la dirección equivocada, y le hace falta una gran carrera este domingo en el Phoenix International Raceway, uno de los circuitos donde mejor anda Johnson, para tratar de controlar la marea.

Ahora bien, resulta claro que él sigue siendo un contendiente. Si Johnson se encontrase atrapado por una neutralización cuando está en la calle de boxes, o que no pueda economizar la cantidad correcta de combustible en el momento indicado, sin querer negar la grandeza del cinco veces campeón, pero este muchacho frecuentemente tiene un pie de plomo, entonces todo podría darse en la dirección contraria, tal como pareció que iba suceder en este mismo circuito de Arizona hace dos años, antes que Denny Hamlin tuviera que hacer una fatídica detención en boxes para combustible que le permitió a Johnson seguir camino al título. Siete puntos no son mucho. Hasta que uno piensa en quien es el rival, y la manera en que ambos hacen sus carreras, y como ese contraste le ha dado forma a esta carrera hacia el título.

Phoenix

Formación
Pos.PilotoVeloc.Tiempo
2. M. Truex Jr. 138.217 26.046
3. D. Hamlin 137.578 26.167
4. K. Kahne 137.478 26.186
5. A. Almirola 137.211 26.237

Si el conjunto del No. 2 de Penske es el que se arriesga, el equipo No. 48 de Hendrick es el conjunto que hace todo según lo que dicta el libro. El grupo de Keselowski, en una comparación que el mismo piloto ha hecho, tiene reminiscencias de una defensa en football que ataca al mariscal de campo en cada pelota, dispuesto a dar la ocasional gran jugada en nombre de forzar turnovers y solidificando posiciones dentro de la cancha. Mientras tanto, el grupo de Johnson es como un grupo de mentes dedicadas al baseball, que nunca se aleja demasiado de lo ortodoxo, emparejando ambos costados tal como es esperado, y siempre enviando a quienes tienen que correr en el campo de juego con todo.

Un equipo trata de forzar a sus oponentes a equivocarse, el otro intenta nunca cometer errores. Es un vistazo fascinante a estilos diferentes, como así una situación de fuerza irresistible versus un objeto inamovible como no hemos visto durante mucho tiempo en NASCAR. Ambos pilotos son muy talentosos, ambos jefes de mecánicos son muy experimentados, ambos equipos de boxes son sólidos, ambos autos son veloces. Cuando se trata de juegos de la mente, ambos pilotos parecen ser de lo mejor. Es muy difícil encontrar aunque sea un área donde o Johnson o Keselowski tienen una ventaja concreta, tan parejo como se ve reflejado en las posiciones del campeonato. En una batalla por el campeonato así de pareja, entre dos equipos que muy en el fondo son muy parecidos entre sí, solamente existe una diferencia, la manera de encarar las cosas.

El equipo del No. 2 ha sido impenitente en cuanto a su estilo, y eso es entendible. Así es, parte de esto seguramente se origina en la forma de ser de una persona como Keselowski, a quien le gusta poner nerviosos a sus rivales cuando sea posible, y cuya energía y su franqueza parecen reflejarse en la manera en que pilotea su auto. Y sin embargo, con un título a su alcance, él no está haciendo esto simplemente para ser un agitador. Esta semana, durante una ronda de presentaciones para la prensa en el Salón de la Fama NASCAR, en Charlotte, a Keselowski se le preguntó si algunas de las decisiones que él y su jefe de mecánicos Paul Wolfe han tomado tenían la intención de tratar de empujar al equipo del No. 48 fuera de su zona de comodidad.

Él se rió. "Quizás", dijo.

Sí, existe un método en esta locura. Sin embargo, la complicación nace cuando el rival no muerde ese anzuelo, o se reagrupa mejor de lo que se había creído posible, o se beneficia con eventos que mitigan las desventajas con que se pudiera haber enfrentado. En lo que concierne a Johnson, así fue en Martinsville, Kansas, y Texas, en ese orden. El equipo del No 48 opera de manera tan clínica, dejando tan poco librado al azar, que es difícil imaginar que alguna vez se venza a sí mismo. Eso no sucedió durante cinco años consecutivos, y difícilmente suceda ahora, en momentos en que Johnson ingresa en las etapas finales de lo que se ha convertido en una rutina muy familiar. Acumular vueltas, ganar carreras, dejar que el otro cometa los errores. Hasta ahora, un plan a prueba de balas.

"Hemos estado compitiendo de manera bastante conservadora en las últimas semanas", dijo Chad Knaus, jefe de mecánicos de Johnson tras la victoria de la semana pasada en Texas. "...Así que ellos tendrán que seguir siendo agresivos para superarnos, me parece a mí".

Seguramente, eso justamente es lo que quiere Knaus, dados los resultados hasta ahora. Honestamente, el equipo del No. 2 probablemente ha cometido solamente dos errores durante esta Caza, ambos relativamente pequeños, cuando Keselowski bloqueó sus frenos al entrar en su box el domingo, y al dar una vuelta de más en Charlotte, antes de quedarse sin combustible y finalizando 11º. Todo lo demás que ha hecho el equipo del No. 2 ha estado dentro del marco general de su forma de encarar las cosas, una mentalidad de hacer las cosas a lo grande o de lo contrario irse de vuelta a casa que le vino tan bien en los comienzos de los playoffs. En Chicago y Kansas y Dover, todo funcionó muy bien. En Charlotte y Martinsville y Texas, no. Faltando dos carreras, no esperen que Keselowski y Wolfe cambien su manera de proceder.

"Sentí como que si no existían una o dos de las neutralizaciones en Texas, nosotros ganábamos la carrera. Si había una o dos de las neutralizaciones al final en Charlotte, nosotros ganábamos la carrera", dijo Keselowski. "Estas pequeñas cosas se nos han dado en contra, y es frustrante, pero estamos cumpliendo una gran tarea de controlar lo que podemos controlar, y esas pequeñas oportunidades que no estamos aprovechando en estos momentos, cerrarán un círculo, y tengo fe que cuando esto ocurra, yo cuento con el equipo y el grupo a mi alrededor, el auto es veloz, todas esas cosas, como para poder capitalizar y ganar carreras y ganar este campeonato".

Sin ninguna duda, pero es difícil esperar que se den oportunidades contra un rival que tan pocas veces las brinda. Esta semana Keselowski ha lamentado el timing de algunas de esas tardías neutralizaciones en Texas, pero la verdad es que Johnson estaba manifestando a través de la radio a su box que quería que la carrera siguiese con bandera verde hasta el final, sabiendo que sus cuatro neumáticos seguramente estarían en mejores condiciones que las dos de Keselowski durante el curso de un tramo más extenso. Mirando para atrás, es asombroso que el auto No. 2 se mantuvo en la punta tanto tiempo. "Creo que nosotros estábamos en la situación ofensiva allí al final. Ellos tenían que cuidarse debido a esos dos neumáticos", dijo Johnson tras la carrera. Fue un ejemplo del equipo No. 48 manteniéndose fiel a su plan de carrera, y de alguna manera logrando dar vuelta el libreto.

Ése es el riesgo involucrado cuando se trata de utilizar esta manera agresiva de encarar las cosas contra un grupo como el de Johnson, el cual es capaz de hacer que las tácticas de uno se vuelvan en contra de uno mismo. Al comienzo, cuando la Caza aún tenía 12 contendientes, la estrategia usada por Keselowski y Wolfe contribuyó mucho a que el No. 2 se separara del resto. Pero esto ya no es una carrera de 12 pilotos. Esto es cabeza a cabeza, contra el conjunto más parejo y más libre de errores de la historia reciente de NASCAR, y lo que funcionó a comienzos de septiembre quizás no sea tan efectivo hoy en día.

Ahora bien, todo esto no quiere mostrarlo a Keselowski como temerario, ya que él ha reducido su participación Nationwide, ha incorporado a su hermana para ayudar con sus asuntos de negocios, y en lo personal ha encarado esta Caza con mucha astucia. Sin embargo, en la pista, la estrategia no ha cambiado. Y aún ahora que se enfrenta con un déficit de puntos, no hay lamentos. "Siento como que hemos tomado las decisiones correctas", le dijo a sus fans en el salón de la Fama esta semana. "A veces uno toma las decisiones correctas, y las cosas no salen bien".

En un momento en que faltan dos carreras, teniendo siete puntos menos, no tiene otra opción que seguir empujando. Ahora, decidirse por el ataque no es lo correcto, sino lo único que se puede hacer. Sin embargo, tal como hemos visto en semanas recientes, a veces el mariscal de campo del equipo rival se deshace de la pelota un poco demasiado rápido.

Las opiniones expresadas son exclusivamente del autor.