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¿Las represalias son buenas para NASCAR?

noviembre 12, 2012, , NASCAR.com

¿Las represalias son buenas para NASCAR?

SI NO

Las represalias son una parte natural, lógica y necesaria de NASCAR.

¿De qué hablan todos hoy? ¿Del neumático pinchado de Jimmie Johnson? ¿Del sendero de Brad Keselowski hacia el campeonato? ¿O del loco movimiento de Clint Bowyer contra Jeff Gordon?

No hay que mirar más allá de la lucha Cale Yarborough-Bobby Allison después de las Daytona 500 de 1979 -- una escaramuza largamente recordada por poner a NASCAR en el escenario de la prensa nacional -- para demostrar que la categoría vive de la confrontación.

El conflicto eleva el interés y el rating. NASCAR sabe eso. Esto en la plenitud de la reinstituida política de chicos-vayan-por-ellos.

Aunque fue irónico, el ganador de la carrera Kevin Harvick dijo lo piensa la vasta mayoría: "Deberíamos tener más peleas. No siempre es divertido estar en ellas... pero las peleas son las que hacen de NASCAR lo que es".

Por supuesto, hay un arte de la represalia. Usualmente es más discreto un piloto en la espera de que un rival se pase en la última vuelta de la carrera. Un codeo gentil sobre el panel trasero generalmente logra al truco.

Las represalias no se van a ir, pero se pueden manejar. El domingo Gordon sabía que no iba a salir en patines después de sacar a Bowyer. "NASCAR debe hacer lo que debe hacer", dijo. "Y supongo que yo tuve que hacer lo que tenía que hacer". Debe haber repercusiones.

Las penalizaciones, como parar a un piloto o poner multas, son un elemento disuasorio. Golpean las billeteras de los ofendedores y generan conversaciones entre los fans.

Ratings y pasiones. De eso se trata. Un poco de represalia no es algo tan malo.

Seth Livingstone, NASCAR.COM

Las opiniones expresadas son exclusivas del autor.

Las represalias en NASCAR deben terminar. Tienen que terminar hoy. Deberían haber parado hace mucho. Y definitivamente deben desaparecer en el futuro.

Entiendo la perspectiva de los detractores. Entiendo que NASCAR es el último deporte de "los-chicos-serán-chicos". Estoy totalmente de acuerdo con las represalias en casi todos los demás deportes. Hockey, fútbol, básquetbol, baseball, lacrosse... nombren un deporte, y probablemente lo apoyaré. Pero no NASCAR.

La diferencia está en los números. Si un tipo te tira un codazo en un partido de básquetbol, le devuelves el favor al próximo cruce en la cancha. Si un tipo saca a tu segunda base con una tirada malintencionada en baseball, tu pitcher lo golpea en la siguiente bateada para mandarle un mensaje.

Esas represalias -- en mayor parte -- posiblemente no le causarán daños serios a nadie.

En NASCAR, es simplemente un tema de seguridad. No puedes tener a corredores que intenten tener revancha con otros moviéndose a velocidades tan altas.

El resultado final raramente afecta sólo a los dos en pugna. Casi siempre involucra a otro auto o a cinco. Las chances de resultar herido -- o peor -- son mucho mayores en una represalia de NASCAR que en cualquier otro deporte.

Entiendo el aspecto entretenido de esto. Es mucho más emocionante ver a dos chicos peleando que a dos que sólo se den la mano y se vayan. ¿Pero el riesgo realmente vale la pena? En mi opinión no.

NASCAR necesita ponerle fin a esta locura de una vez por todas. Tienen que controlar la situación antes de que aparezca una tragedia.

John Crowe, NASCAR.COM

Las opiniones expresadas son exclusivas del autor.

A nadie le gusta ser acosado. Es natural querer recuperarse cuando sientes que el otro estaba equivocado, ¿pero cuándo es demasiado al tratarse de una revancha? Jeff Gordon sobrepasó los límites con sus acciones contra Clint Bowyer en Phoenix (Video). ¿Bowyer se lo tenía merecido dada la inestable historia entre los dos? ¿O Gordon fue demasiado lejos esta vez? ¿Las represalias son buenas para NASCAR? John Crowe y Seth Livingstone están en los lados opuestos del espectro.