Noticias


Se expresó como lo hacen los campeones

noviembre 16, 2012, David Caraviello, NASCAR.com

Aún está por coronarse, pero Keselowski se expresó como un campeón en Phoenix

Se puede decir lo siguiente de Brad Keselowski, él se niega a echarse atrás. Luego que Jimmie Johnson entrara con dificultad a la zona de los garajes este domingo con el costado derecho de su auto No. 48 rayado y golpeado hacia adentro, el piloto de Penske al final tenía una verdadera razón para responder de la manera agresiva que ha utilizado en toda esta Caza. Sin embargo, poco después, ahí estaba el nuevo líder del campeonato en medio de dos autos durante un relanzamiento, yendo en busca de la punta de la carrera. Las posibilidades de que Keselowski se tomara todo con calma parecían menores que las de una neutralización originada por un trozo de cactus Saguaro depositado en la recta anterior.

De manera que lo que ocurrió en la sala de prensa luego de la carrera no debería haber sido una sorpresa. Si había alguien que iba a referirse al altercado que se produjo durante y después de la vuelta final de Phoenix, ése iba a ser Keselowski, quien nunca ha sido tímido en cuanto a expresar sus opiniones, sean populares o no. Y sin embargo, él no estaba despotricando, puesto que dejando de lado alguna irreverencia, esto era un mandato, un total reproche hacia una forma de ser vengativa en la pista que fue expresado con autoridad y con convicción. Él no ha ganado el título aún, pero por primera vez, Brad Keselowski se expresó como un campeón.

Ciertamente todo esto estuvo influenciado en mayor medida por su propia perspectiva. Ahora parece obvio que las críticas sin fundamentos acerca de cómo él luchó en la pista con Johnson en las últimas vueltas de Texas molestaron a Keselowski más de lo que él dejó entrever. Él también estaba en una posición privilegiada para observar el forcejeo entre Clint Bowyer y Jeff Gordon, pasando por el costado inferior mientras esos luchadores primarios se golpeaban entre sí. ¿Si él no hubiera tenido que responder preguntas acerca de un "deseo de morir" -- realmente? ¿Ésta es la clase reputación que uno obtiene por andar a los autazos en estos tiempos? -- y no hubiera tenido que maniobrar para evitar una vendetta personal, entonces quizás no se hubiera expresado tan abiertamente.

Pero todo se dio como se dio, y el resultado de esto fue una poderosa reprimenda de parte de Keselowski, quien a pesar de su juventud y sus propios antecedentes turbulentos, está rápidamente desarrollando una reputación y una credibilidad en pista como para respaldar algo como eso. Sí, lo dicho fue un tanto tosco, un poco como el piloto. Pero también fue crudo y potente, sus palabras llegando con toda la fuerza de un auto de carrera pegando contra un muro de concreto. Para algunos, un campeón debería ser un piloto que intenta determinar la agenda del día en la zona de los garajes. El domingo pasado, Keselowski demostró que está dispuesto a hacer justamente eso.

"Estos pilotos acaban de querer matarse el uno al otro"", dijo él. "Uno pelea fuerte, y me dicen cosas feas por pelear fuerte en la pista, y me dicen que tengo un deseo de morir, y veo las cosas de esa manera, y me pone mal. ...Es simplemente ridículo, y ellos deberían sentirse avergonzados. Es embarazoso".

Ahora bien, si bien no deberíamos vivir bajo la ilusión que los pilotos son como unos niños del coro que nunca dicen una sílaba desfavorable, aquí hay un tema referente a la manera de expresarse. Sin duda que la irreverencia le ayudó a Keselowski a expresar lo que quería decir, dándole a sus palabras un valor escandaloso que de otra manera no hubieran tenido. El problema es que alguna gente sencillamente no va a poder llegar más allá de las palabras de cuatro letras, y no comprenderán el mensaje principal. Si bien Keselowski cuenta con la ventaja de tener un patrocinador cervecero que siempre ha estado muy dispuesto a permitir que el piloto sea él mismo, NASCAR tuvo que contraer la cara al verle utilizar semejante lenguaje a su potencial campeón. Tiene suerte que este martes su única sanción se basó en que él llevaba un teléfono celular en su auto.

De manera que, en retrospectiva, quizás lo pudiera haber dicho de otra manera, pudiera haber alienado a menos gente, e igualmente haber sido igual de enfático, éstas son lecciones que llegarán con el pasar de los años. Sin embargo, en el centro de este tema, está el mensaje inquebrantable de parte de un piloto que puede llegar a ser campeón de la principal categoría de NASCAR, y es un verdadero vistazo de cómo Keselowski podría encarar el hecho de pasar a ser la imagen de su categoría. No escuchábamos frecuentemente tales cosas de parte del cinco veces campeón Johnson, quien lideraba con apacible dignidad, dejando que sus acciones sirvieran como ejemplo. El campeón del año pasado, Tony Stewart, siempre ha manifestado que el campeonato no trae consigo ninguna responsabilidad adicional, y sin embargo cuando lo cree apropiado, tal como ocurrió el año pasado en cuanto al tema del tire y afloje, él bien puede utilizar su boca para expresar sin tregua lo que él piensa.

Dada su innata franqueza, Keselowski parecería capaz de transportar eso hacia otro nivel. Claro que tiene momentos en que parece que el momento lo supera, tal como sucedió en el medio de la saga de AJ Allmendinger, cuando él ofreció su opinión referida a suplementos atléticos, diciendo que los pilotos no deberían tomar ni vitaminas de los Picapiedras. Pero eso es poco frecuente. En su mayor parte, aquí se trata de una persona muy astuta y experimentada que es conciente de la influencia que él puede tener a través de la prensa. El domingo pasado él habló de temas legítimos en lo que de otra manera hubiera sido descartado por muchos como una situación de "vamos muchachos, adelante". El tema es, ¿puede él tener el mismo impacto en la zona de los garajes? Stewart y Johnson sí que lo tienen, pero también cuentan con ocho trofeos de la Copa Sprint entre ambos.

Antes que nada, Keselowski tiene que obtener su primer título, una búsqueda que llega a sus etapas finales este fin de semana en el Homestead-Miami Speedway. Con una ventaja de 20 puntos, Keselowski solamente necesita finalizar 15º en la carrera del domingo, que no es algo difícil, dado que ha finalizado así de rezagado solamente una vez desde junio, siendo la excepción cuando se vio involucrado en un accidente en Bristol. Pero claro, es Johnson a quien se está enfrentando, y quien ya ha rescatado un título en Homestead durante su trayectoria. Claro que el déficit que él superó como para ganarle a Denny Hamlin en 2010 fue considerablemente más pequeño del que está enfrentando ahora, si bien es un detalle que no hace que Johnson se amilane.

"Mi mente no se detiene", escribió Johnson por Twitter este lunes. "Este campeonato está lejos de definirse".

A menos que se produzca un milagro en Miami, Keselowski ganará su primer título, materializando así todo el potencial que ha demostrado desde su meteórico ascenso el año pasado. Muy probablemente, el rol le sentará muy bien. Después de todo, él ya está hablando como todo un campeón, a pesar que aún tiene que portar la corona.

Las opiniones expresadas son exclusivamente del autor.