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Adiós, Bad Brad

noviembre 18, 2012, David Caraviello, NASCAR.com



Adiós, Bad Brad
En poco tiempo más, puede que Keselowski sea conocido con otro nombre, campeón de la Copa Sprint

HOMESTEAD, Fla. -- ¿Se acuerdan de Bad Brad?

Hay que admitirlo, es difícil olvidarse de él. Todos esos encontronazos en la Serie Nationwide con Denny Hamlin, esa odiosa rivalidad en la Copa Sprint con Carl Edwards, el ver a ese Dodge rojo No. 12 volcando sobre su capó en Atlanta (ver), las reuniones de paz temprano en las mañanas con oficiales de NASCAR, todo eso dejó una impresión y creó una imagen, una que de manera justa o no, lo seguía a Brad Keselowski adonde él fuera. Éste era el muchacho que mantuvo su trayectoria de curva en Talladega y nunca expresó su arrepentimiento, quien todo lo hizo con esa sonrisa de diablo, quien compitió con un estilo que literalmente y figurativamente le podía crear asperezas hacia la gente.

"Una cosa es cuando alguien te está empujando y ellos no cumplen, pero él parece poder darnos ese empuje extra y cumplir los fines de semana de carrera."

--ROGER PENSKE

Algo de ese muchacho sigue presente, es claro, siendo evidente en la manera de golpear su auto contra otro en la llegada hace dos semanas en Texas (ver) o la manera en que él se ha firmemente negado a ir a lo seguro en las últimas etapas de esta Caza. Pero esta semana en el Homestead-Miami Speedway, él se ha visto reemplazado por otra versión del mismo piloto, que hace años viene formándose, y quien para el domingo al anochecer podría ser conocido con otro apodo. Totalmente distinto.

Campeón de la Copa Sprint.

Es más que factible, dada la ventaja de 20 puntos que mantiene respecto a Jimmie Johnson de cara a la final de este domingo, dado que él solamente necesita un resultado de 15º para alzar ese enorme trofeo plateado por primera vez. Tan recientemente como hace 18 meses, él era un piloto mejor conocido por sus encontronazos que por sus logros en la pista. Ahora está al borde de entregarle el primer título de la Copa a Roger Penske, dando un gran paso hacia delante en su trayectoria, y de enterrar al más grande que ha visto esta categoría, al derrotar a Johnson con un estilo que si bien es calculador al mismo tiempo es intransigente.

¿Cómo sucedió esto? ¿Cómo fue que este Bad Brad evolucionó hasta convertirse potencialmente en el campeón de la principal categoría de NASCAR? Escuchando a aquellos quienes han trabajado con él, una cuota de madurez parecía ser el nexo faltante en un piloto para quien el esfuerzo y el deseo nunca fueron un problema. Al igual que él empujo y exigió mejoras en el fuera su equipo en la Serie Nationwide, JR Motorsports, ha hecho lo mismo en el consolidado Penske Racing. Keselowski es de la clase que sabe lo que quiere, y luego sale a conseguir eso, a veces con su fuerza de voluntad.

"Yo tendría que decir que Brad no solamente me ha empujado como individuo, él ha empujado al equipo en una dirección positiva, y está cumpliendo", dijo Penske. "Una cosa es cuando alguien te está empujando y ellos no cumplen, pero él parece poder darnos ese empuje extra y cumplir los fines de semana de carrera, y esto es lo que estamos esperando que él haga este fin de semana".

Él hizo lo mismo en JRM, donde quienes fueron sus compañeros pueden hablar de Keselowski fijándose debajo de los autos de otras organizaciones para ver qué tenían. Si él hallaba algo que deseaba incorporar a su vehículo, empujaba y tironeaba hasta que lo obtenía. De esta manera, hizo ascender a JRM desde ser un equipo mediocre hasta ser uno que contendía por la victoria en el calendario de Nationwide, algo que el equipo no ha podido mantener desde su alejamiento hacia las filas de la Copa Sprint. En Penske, ha sido lo mismo. Aún a los 28 años de edad, Keselowski ejerce tal influencia que él desempeñó un papel clave en la contratación de Joey Logano, quien él eligió para que fuera su compañero de equipo para la próxima temporada.

"Hay que realmente conocerlo", dijo Rick Hendrick, dueño del auto de Johnson, y co-propietario del equipo JRM donde en una época estaba Keselowski. "Es muy energético, y en todo lo que piensa es la carrera. Uno respeta a alguien que es así de talentoso y así de comprometido".

Cuando se le preguntó acerca de a cual de sus anteriores pilotos le hacía recordar a Keselowski, Penske eligió al cuatro veces ganador de las 500 Millas de Indianápolis, Rick Mears, quien de paso es el ídolo de Johnson. Una extraña elección, quizás, dado que el tranquilo y sencillo Mears se parece mucho a cierto cinco veces campeón de NASCAR. Pero quien fuera estrella en monoplazas siempre podía "profundizar más y lograrlo", dijo Penske, ciertamente una característica que comparte con el actual piloto del auto No. 2 que tiene la organización.

Pero esto va más allá de la pista. Keselowski está en contacto con Penske casi cada día, enviando mensajes de texto a su jefe de 75 años de edad. No solamente pide estar involucrado en el trabajo diario de uno de los equipos con más extenso historial en el automovilismo, sino que casi lo exige. Tal lo evidenciado con la contratación de Logano, Keselowski hace su aporte respecto al personal. Penske les pide a Keselowski y a su jefe de mecánicos Paul Wolfe que hagan listas, que hagan notar las cosas que pueden llegar a mejorar al equipo. Keselowski no es tímido en cuanto a aceptar dicha oferta, y cuando él creyó que Penske necesitaba actualizar su gimnasio, la organización hizo eso mismo.

"La lista nos ha mejorado mucho", dijo Penske. El dueño de equipo cree que esa misma experiencia se traduce en la pista, un método detrás de la locura referida a los riesgos asumidos en cuanto al combustible y a las detenciones para cambiar dos neumáticos que hacen que cada carrera con Keselowski sean una aventura. Ellos han prometido no alterar este estilo, ni aún ahora, cuando todo lo que necesitan es un 15º puesto para asegurar la corona. Pero esto no significa que Keselowski no sepa correr de manera astuta, algo que a veces no es notado en medio de sus atrevidas maniobras y sus agresivas tácticas.

"La verdad es que él es un piloto calculador", dijo Penske. "Es astuto. Creo que su parabrisas es mucho más amplio que el de muchos de los pilotos. Él ve lo que está ocurriendo, y pienso que lo ha practicado con Paul, hay cosas que pueden ocurrir. Lo ha hecho con el equipo, y él es una persona que estudia. Y creo que hoy día contamos con un gran atleta, un gran piloto, y además, con alguien que piensa. Es un piloto que piensa, lo cual es muy importante en el automovilismo de hoy en día".

Un piloto que piensa ciertamente es algo que está lejos de Bad Brad. Resulta claro que los aspectos ásperos de Keselowski han sido pulidos, dando lugar a un piloto que es sereno en los momentos previos a la carrera más importante de su vida. Todos pueden ver eso. "No me sorprende que Brad esté adonde está", dijo el cuatro veces campeón Jeff Gordon, compañero de equipo de Johnson en Hendrick Motorsports. "El año pasado creo que él mostró mucha madurez".

Richard Petty, quien trabaja con Keselowski en algunos temas concernientes a Paralyzed Veterans of America, también ha notado esto. "Uno lo veía el año pasado y se decía, '¿Qué está haciendo Penske?' '¿En qué está pensando?' dijo el siete veces campeón. "Pero él surge este año y se alinean todas las estrellas, así que nunca se sabe. Uno lo ve en Nationwide y cada de vez en cuando él parecía bastante bueno, y la próxima vez él estaba superando a alguien. Entre él y el jefe de mecánicos y el equipo, todos juntos han madurado un poco. Han llegado a ser parejos y uno sabe que se puede esperar de ellos cada semana, y él va ascendiendo. Extrae absolutamente todo del auto".

Quizás la mayor demostración sea el hecho que lo más cercano que Keselowski ha tenido en cuanto a un incidente en la pista en esta Caza fue el final con su auto golpeando con el de Johnson en Texas. Cualquier antigua rivalidad o resentimientos parecen haberse esfumado con el correr del tiempo. Keselowski ahora es la voz de la razón, aconsejándoles a otros pilotos tomaron represalias el fin de semana pasado en Phoenix. Si Bad Brad todavía estuviera aquí, ni él mismo se reconocería.

"Creo que lo más importante que ha sucedido es que él se ha ganado el respeto en la zona de garajes", dijo Penske. "Ya que antes él era áspero, se golpeaba con la gente. Estaba ese incidente con Carl Edwards y otra gente. Pero creo que el ha podido emerger. Ha aprendido mucho de como los otros grandes pilotos han tenido que atravesar momentos difíciles. Él ha podido emerger, y yo creo que la rapidez con que ha llegado desde donde estaba cuando empezó con nosotros hasta donde está hoy, suavemente, entendiendo al auto, y en definitiva siendo un ganador, a mí me asombra".