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Una conmoción cerebral afectó el año de recuperación de Junior

diciembre 04, 2012, Mark Aumann, NASCAR.com



Una conmoción cerebral afectó el año de recuperación de Junior
El año en retrospectiva: Earnhardt quebró racha de 143 carreras sin victorias al vencer en Michigan

La lista de deseos que tiene Dale Earnhardt Jr. para Navidad da una idea respecto de cómo su vida está cambiando. Él está a la espera de nuevas zapatillas para entrenamiento, tablas para cortar y un juego de cuchillos para la cocina.

Con 38 años de edad, Junior se da cuenta que estar sentado en un sofá con unos juegos de video todo el día no es algo particularmente productivo.

"Ha sido un buen año, pero queremos que sea mucho mejor que esto. No estoy preparado para no seguir mejorando."

--DALE EARNHARDT JR.

"Mi cuerpo está cambiando, y estoy comenzando a pensar, 'Hombre, necesito levantarme y comenzar a hacer algo activo', dijo Earnhardt la semana pasada en Las Vegas. "He estado tratando de entrenarme mucho más. Y disfruto cocinar. Siempre he disfrutado de cocinar".

Parte de esta recientemente hallada madurez puede tener que ver con el calendario, pero Junior está dispuesto a admitir que los eventos acaecidos el pasado verano le dieron tiempo para reevaluar su trayectoria y sus elecciones en cuanto al estilo de vida, de lo que Earnhardt considera "normal" y de cómo continuar haciéndose un tiempo para las cosas que a él le gusta hacer.

Eso parecía lo más alejado de su mente cuando comenzó a tener dolores de cabeza luego de un par de accidentes que lo dejaron con dos conmociones cerebrales dentro de un lapso de seis semanas, originándose la segunda de las mismas en un múltiple accidente durante la última vuelta en Talladega.

Los doctores le sugirieron que descansara un par de carreras para permitir que su cerebro se compusiera, lo cual significó que Junior no podría ganar un muy largamente esperado campeonato de la Copa en 2012, pero una vez que advirtió la gravedad de la situación, Earnhardt se dio cuenta que las consecuencias a largo plazo superaban la desilusión de corto plazo.

"Definitivamente me lo tomo mucho más en serio ahora luego de todo lo que he aprendido", dijo Earnhardt tras retornar a las pista en Martinsville. "Estoy contento de haber hecho lo que hice. Detesto toda la atención que eso recibió, y odio de alguna manera estar frente a ustedes hablando de ello. Pero, estoy contento de haber hecho lo que hice. Estoy contento de haberme tomado mi tiempo y de haber optado como lo hice.

"Fueron difíciles de tomar, pero tuve que hacerlo. Tuve que hacerlo. No tenía elección. Sabía que había algo que no estaba bien. Uno no puede ignorar las conmociones cerebrales. Es realmente peligroso hacer eso. Uno lee de ello en los periódicos, y yo lo estaba atravesando. Así que, tuve que decidirme, y siento que tomé la decisión correcta".

Para poder ganar un campeonato, uno tiene que clasificar para la Caza. Y Junior se colocó en la posición perfecta para lograr eso la primera carrera de la temporada. Finalizó segundo en Daytona, luego obtuvo dos terceros puestos consecutivos en Fontana y Martinsville.

De modo de poder clasificar para la Caza, uno debe ganar carreras. Y Junior quebró una racha de 143 carreras sin victorias de manera dominante en Michigan. Aún cuando su auto era el más veloz, Earnhardt dijo que estaba tan nervioso en el habitáculo como no lo habí estado en años.

"Yo venía pensando, hombre, esas vueltas no podían transcurrir lo suficientemente rápido", dijo Earnhardt en sus comentarios posteriores a la carrera. "Yo estaba como que 'Tengo una buena ventaja, voy a tomarme las cosas con calma', aunque no, quiero correr rápido, para que esto se termine cuanto antes. Así que estaba allí dentro, volviéndome loco, pensando, y miraba por todo el circuito esperando que no hubiera escombros en la siguiente curva".

"Yo simplemente sabía que iba a atravesar la siguiente curva e iba a ver un trozo de metal sobre la pista. Estaba esperando que algo sucediera. Así que eso era aterrador, para ser honesto".

Un cuarto puesto en Indianápolis colocó a Junior en la cima del campeonato por primera vez en ocho temporadas. Y aún después de un par de magros resultados en Pocono y Watkins Glen, Earnhardt seguía con una plaza asegurada en la Caza.

Pero un violento accidente en Kansas a fines de agosto mientras probaba neumáticos causó la primera conmoción cerebral de Junior, y eventualmente eso llevó a que se bajara del auto.

"Han habido momentos cuando es frustrante, puesto que quieres que tu cerebro se aclare, y que se vaya esa especie de neblina, y que todos esos síntomas desaparezcan", dijo Junior. "Cada conmoción cerebral es diferente. Son de alguna manera como copos de nieve. Cada una es diferente y uno reacciona de manera diferente frente a cada una".

Earnhardt no lideró ni una vuelta en las últimas cuatro carreras tras su retorno, pero eso no redujo su entusiasmo. Tras finalizar 10º en Homestead, Junior estaba listo para seguir compitiendo.

"Desearía que siguiéramos corriendo", dijo Earnhardt. "Yo seguiría corriendo hasta febrero y comenzaría allí nuevamente si por mí fuera. Realmente disfruto estar en el circuito y piloteando autos. Ha sido un buen año, pero esto debería ser lo normal. Ha sido un buen año, pero queremos que sea mucho mejor que esto. No estoy preparado para no seguir mejorando".

Y ése es un mantra que él está transfiriendo a su vida privada también. Las fiestas de la noche de Año Nuevo organizadas por Junior eran tradicionalmente uno de los puntos principales del receso de temporada, pero esta vez no está organizando una de ellas.

"Estoy demasiado viejo para eso ahora", dijo Earnhardt. "Quizás me llegue a reunir un par de noches antes del año nuevo con algunos amigos, pero nada loco este año".