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LA PACIENCIA DE TREVOR BAYNE RINDE SUS FRUTOS EN 2013

enero 13, 2013, Holly Cain, NASCAR.com

LA PACIENCIA DE TREVOR BAYNE RINDE SUS FRUTOS EN 2013
Compromiso Nationwide a tiempo completo, compromiso con su novia marcan el inicio de la temporada 2013

DAYTONA BEACH, Fla. -- Entre los veteranos de la NASCAR que solo con pensar en las pruebas previas a la temporada muestran indignación en sus caras -- aburridos con la monotonía y pensando en todas las cosas mejores que podrían estar haciendo -- se encuentra Trevor Bayne de 21 años, felizmente entrando y saliendo de su auto de carreras y caminando por el garage del Daytona International Speedway con una perpetua sonrisa en su rostro y un brillo en sus ojos que no se puede pasar por alto.

Todo por una buena razón.

Bayne estuvo entre los más rápidos en las sesiones de prueba de pretemporada de Preseason Thunder, dando sus primeras vueltas de la temporada en la pista que convirtió al ganador de al Daytona 500 2011 en un nombre popular y le dio a la NASCAR una auténtica estrella de la siguiente generación.

"Esta (temporada) será el puente que ha estado buscando.’’

-- Eddie Wood, Wood Brothers Racing

Cuando Bayne regrese a Daytona para la NASCAR Speedweeks el próximo mes, se enfrentará a un desafío para obtener su primer título de la temporada (con un equipo), compitiendo por el campeonato de la Nationwide Series 2013 conduciendo el dos veces campeón de la serie, el Ford N.°6 de Jack Roush, y luego con el Ford Nº 21 de Wood Brothers a tiempo parcial en la Sprint Cup Series.

Luego justo antes de Navidad, está el compromiso con Ashton, su novia de mucho tiempo.

Bayne la invitó a hacer snowboard a las afueras de Asheville, N.C., y tenía planeada la propuesta hasta el último detalle, incluyendo el tener a un amigo allí para que lo videograbara todo.

En un descenso por las laderas, ya avanzada la tarde, Bayne se adelantó a la menos experimentada Ashton y la esperó hincado de rodillas en la nieve a mitad del camino. Un amigo se encontraba en las cercanías pretendiendo que tomaba fotos de los dos mientras hacían snowboard.

Un poco antes, Ashton le había dicho a Bayne que ya quería parar, así que él tuvo que convencerla de que hiciera un descenso más con él.

“Cuando ella llegó a la mitad del descenso, yo ya tenía un pie fuera (del snowboard), así que puede apoyarme en una rodilla’’, recordó Bayne emocionado. “Ella cayó justo delante de mí y cuando se levantó, lo hice. Ella no se lo esperaba’’.

Y si alguien sabe de expectativas, ese es Bayne, quien ha tenido que lidiar con unos cuantos imprevistos. “Siento que las cosas marchan todo lo bien que pueden en este momento’’, afirmó Bayne mientras tomaba una comida rápida entre sesiones el viernes en Daytona. “Siempre hay tropiezos y cosas que no te esperas, tantas cosas que pueden suceder en una temporada. Pero después de los dos últimos años en los que hemos tenido tantos altibajos, este año se siente como el más normal; están sucediendo cosas positivas y emocionantes’’.

¿Y quién podría criticar a Bayne por sentirse de ese modo?

Tras conquistar el trofeo más importante de este deporte en su primer intento, el para entonces joven de 20 años se encontraba en la cima del mundo. Con su sorpresiva e impactante victoria se ganó la simpatía de los aficionados actuales de NASCAR y conquistó a muchos más con su buena apariencia, su autenticidad y su energía positiva durante una campaña publicitaria nacional después de las Daytona 500.

Entonces, de una manera igualmente impactante, tres meses más tarde Bayne se encontraba en una cama de hospital padeciendo de una enfermedad aún sin diagnosticar que lo mantuvo hospitalizado más de un mes y puso en pausa su prometedora carrera y su vida de ensueño.

Regresó a la acción más tarde ese mismo año. Sin embargo, en la temporada de 2012, el dueño del equipo Roush sólo podía financiar un auto a tiempo completo en la Nationwide Series y el equipo decidió permitir a Ricky Stenhouse Jr. defender su título de 2011, lo cual hizo antes de entregar el auto a su buen amigo Bayne este año.

“Siento como si ya hubiera completado una carrera profesional con todos los altibajos’’, señala Bayne. “Pero Dios nunca me ha dado más de lo que yo puedo manejar, y he crecido mucho con todo esto. He llegado a este punto y estoy muy agradecido.

“Logras una victoria como esa y, sin darte cuenta, pero como un piloto de carreras, empiezas a esperar cosas (oportunidades) y todo el mundo está allí para apoyarte y ayudarte a crecer. Y ahora nos ha tocado vivir la parte en la que hay que superar obstáculos y todavía hay personas apoyándome. Y eso me ha enseñado mucho. ... Como cuando Jack Roush envió su avión para mis viajes de ida y vuelta al hospital para recibir atención. Cuando los Wood Brothers dejaron mi nombre sobre la puerta cuando Ricky (Stenhouse Jr.) condujo por mí en Charlotte. Todos me brindaron apoyo’’.

Bayne afirma haberse recuperado plenamente de la enfermedad. De hecho, recientemente compitió en su primer triatlón, finalizando segundo en su categoría y en la posición 38 en general entre 400 competidores.

Aunque aún no hay ningún diagnóstico definitivo, los médicos le han dicho que pudo haber sido la enfermedad de Lyme, causada por una picadura de garrapata. Pudo haber sido el agotamiento extremo por los constantes compromisos y viajes que surgieron luego de su victoria en Daytona 500.

“Nunca me negué a dar una entrevista o un autógrafo’’, recuerda Bayne de aquel momento emocionante pero frenético.

Pudo haber sido una combinación de varios factores, pero hasta ahora ha sido un incidente aislado sin repeticiones. Y una lección severa sobre los giros del destino.

“Uno se sentía muy mal por él, porque es como si un día todo estuviera saliendo perfecto para ti y de repente te enfermas y realmente no sabes cuál es el problema’’, comentó el dueño del auto de Bayne en la Sprint Cup Series, Eddie Wood, líder del equipo Wood Brothers, una leyenda de este deporte. “Creo que no saber lo que estaba mal era la parte más difícil. Siempre que uno se enferma o un ser querido se enferma, uno siempre piensa lo peor en lo profundo de su mente. Es la naturaleza humana."

“Afortunadamente, ya todo está bien y él tiene un panorama claro ante sí ahora. Es un buen momento para él. Todo está bien en general. ... Esta (temporada) será el puente que ha estado buscando’’.

Y nadie podría ser estar más ansioso de cruzarlo.

Con todo el éxito que Bayne ha tenido en el auto de carreras -- ganó una carrera de la Nationwide Series 2011 en el Texas Motor Speedway -- es difícil de creer su gira con Roush será su primer intento real de lograr un campeonato.

“Quién lo habría dicho que pasaría de ganar la Daytona 500 a no estar en acción a tiempo completo y a no competir en carreras a nivel nacional..., dijo Bayne con una voz que se iba resquebrajando y con incredulidad en el rostro. “Me siento un poco como que estoy comenzando de nuevo en la Nationwide, regresando a la temporada a tiempo completo que casi tuve en 2010. Pienso en eso y me parece increíble. Pero estoy emocionado. Tengo que volver a demostrarme a mí mismo que puedo. Ya lo hicimos una vez y podemos volver a hacerlo, y estaremos nuevamente en el mapa, por decirlo de algún modo’’.

El hecho de que los dueños de sus equipos Wood y Roush lo hayan apoyado en estos últimos años tan turbulentos e impredecibles es un testimonio del carácter, el talento y el potencial de Bayne, afirman ellos.

“Hicimos un compromiso con Trevor y él ha sido paciente y esperó hasta que lo hiciéramos’’, señaló Roush. “Aún tenemos intacto el equipo que llevó a Ricky Stenhouse a conquistar el campeonato y están ansiosos por ver lo que pueden hacer con Trevor.

“Hace tres años comenzamos a trabajar con Trevor y Ricky juntos. Su manera de enfocar las carreras y su potencial es casi idéntico. Son dos jóvenes grandiosos y muy talentosos y motivados a conducir autos de carrera. ... Este año es el turno de Trevor’’.

Aunque Bayne sabía la oportunidad que le aguardaba en 2013, tenía que hacer un gran esfuerzo en 2012 para revivir las expectativas y sacar el mayor provecho posible de las seis carreras en las que compitió en la Nationwide Series. Tener algo en qué soñar -- una nueva oportunidad -- marcó toda la diferencia.

“Recuerdo que ese primer día después de que lo anunciamos, (el jefe de cuadrilla) Mike (Kelley) me envió un mensaje de texto que decía, ‘Oye amigo, hemos ganado carreras con todos estos chicos y vamos a ganar carreras contigo también. Este es tu equipo ahora. Es nuestro equipo y te estaremos apoyando todo el tiempo’", recordó Bayne.

“Recibir ese mensaje significó mucho. Pudo haber sido un jefe que dijera algo como, ‘OK, así es como lo hicimos, Ricky hacía esto o aquello y tú tienes que hacer lo mismo’. Pero Mike viene y dice, ‘Este es tu equipo. Tenemos la capacidad y vamos a lograrlo. Nosotros te apoyamos’. Y eso significa mucho para mí porque me hace sentir que ya soy parte de esto y que tengo que ser parte de la tripulación de la nave’’.

Wood aseguró que si su equipo puede conseguir fondos adicionales, le gustaría que Bayne también corriera a tiempo completo en la Cup Series.

Mientras más tiempo pase detrás de un volante, mejor. Y después de toda la gloria y las pruebas que Bayne ha experimentado en los dos últimos años, apenas va a cumplir 22 años el 19 de febrero, una semana antes de la inauguración de la temporada en la Daytona 500: la carrera en la que todo comenzó para Bayne.

“¿Que cuál es el mayor cambio permanente para mí desde que gané la Daytona 500?’’, dijo Bayne, repitiendo la pregunta de la entrevista y haciendo una pausa para pensar. “El cambio más grande en mi vida es que todavía tengo algo de qué hablar unos dos años más tarde. Uno no logra muchas victorias de las que sigue hablando dos años después. Eso fue increíble, pero lamentablemente eso fue hace dos años. Necesito tener algo más de qué hablar; necesito ganar otra carrera.

“Es genial que todo el mundo siempre quiera felicitarle’’, dijo mostrando de nuevo esa sonrisa. “Pero uno quiere ir y darles otra victoria de la que puedan hablar’’.

Y ahora, por fin, él tiene la oportunidad.