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  Pastrana no quiere más juegos … ¡ahora quiere ganar!

febrero 12, 2013, David Caraviello, NASCAR.com

 
Pastrana no quiere más juegos … ¡ahora quiere ganar!
La leyenda de los X Games sabe que no tiene otra opción

Travis Pastarna era uno de esos que se burlaba de los aficionados que siguen la NASCAR.

Todos los años, en la tarde la carrera Daytona 500, cuando él y sus amigos se reunían alrededor de una parrillada para ver el gran espectáculo del automovilismo de Estados Unidos, Pastrana – la gran leyenda de los X Games-, era uno de los que más se burlaba.

“Tenía muchos amigos a los que les gustaba la NASCAR y la verdad es que disfrutaba burlándome de ellos”, recordó.

Por supuesto, esta es la persona que cuando fue por primera vez a una pista ovalada de la NASCAR, eligió una T-Shirt con la leyenda: “Boring” (Aburrido).

Pastrana ya no usa esa camiseta.

 

“Debo tener éxito [...] espero poder atraer a las multitudes"

- Travis Pastrana

“Desde que entro al auto, temo por mi vida. De una buena forma, porque hay excelentes medidas de seguridad, pero voy nervioso durante toda la carrera”, dijo el nuevo piloto del equipo Roush Fenway y el piloto más nuevo en la Serie NASCAR Nationwide. “Y todos ahora me dicen… ¿Te aburriste mucho” Y les tengo que decir: “¿Yo, aburrido? Mi corazón late a un ritmo de 160 pulsos por minuto … con el auto detenido. El auto patina todo el tiempo. Es algo que no se entiende. Puede que lo veas en la televisión y seguir a un piloto, pero hasta que vas a Charlotte, hasta que vas a Daytona o a cualquier lugar donde puedas ver la velocidad y el poder bruto de estas cosas – es algo que tienes que ver en vivo”.

¿Alguien dijo amen?

Y aunque Pastrana apenas tiene un par de años en la NASCAR, su opinión sobre estos autos ha cambiado radicalmente: 180 grados o más si tomamos en cuenta sus pasadas experiencias haciendo piruetas en el aire al volante de una motocicleta.

El piloto de 29 años tiene legiones enteras de seguidores, incluyendo niños que lo adoran por sus habilidades en motocross y los X Games que, tal como él, pueden tener sus dudas sobre la NASCAR.

Ahora, Pastrana quiere atraerlos a todos para que disfruten del olor de la gasolina, el humo de las llantas y se conviertan como lo hizo él, aunque sabe que algo tiene que suceder para lograrlo.

Pastrana tiene que ganar.

Lo ha hecho en todas las otras actividades en las que ha participado, desde 10 medallas de oro en los X Games hasta dos títulos de motociclismo o el lanzamiento de la franquicia Nitro Circus y el récord de salto de 296 pies al volante de un auto desde una marina hasta una barcaza anclada sobre el mar en la costa de California.

Pastrana ha creado la leyenda alrededor con mucho más que simples locuras, sino haciendo lo que hace de forma excepcional, yendo más allá de los límites sin rendirse por uno o más huesos rotos.

En la NASCAR ha encontrado lo que quizá sea hasta ahora su mayor reto.

Ahora está en la NASCAR a tiempo completo y con una organización que ha ganado los últimos dos títulos de la Serie Nationwide, porque cree que eso es lo que se necesita para tener éxito en un serie tan competitiva.

Y si sus fanáticos se van a convencer que manejar un auto en un óvalo puede ser tan fascinante como intentar ser Superman sobre una motocicleta, Pastrana sabe lo que tiene que pasar.

“Debo tener éxito”, reconoció Pastrana. “Espero poder atraer a las multitudes. Espero que mis fanáticos me sigan. Lo han hecho hasta ahora y eso es fabuloso. Cuando Ricky Carmichael (otra estrella del Supercross) llegó a la NASCAR, lo hizo bien, pero muchos de sus fanáticos no lo siguieron. Espero que eso no pase conmigo y espero poder aprender a manejar estos autos porque al final del día, no importa cuántos te sigan al principio, si no tienen éxito, no se van a quedar mucho tiempo”.

La alianza de Roush con Pastrana se consolidó la temporada pasada en Richmond en una prueba de una carrera, en la que clasificó en el 5to. puesto y terminó 17.  Eso fue suficiente para convencer a Jack Roush que Pastrana tenía intenciones serias y que no se iban a producir más incidentes como el malogrado salto en los X Games en 2011 que resultó en una fractura y retrasó su debut en la NASCAR un año pasado en forma limitada.

Pastrana disfrutó sus 10 carreras en la serie Nationwide, aunque eso no fue suficiente para ayudarle a mejorar como piloto de la NASCAR.

Así que para esta temporada, Roush le preguntó a su nuevo piloto: “¿Te quieres divertir o quieres ganar”.

Cuando lo escuchó, Pastrana pensó que se trataba de una pregunta con trampa.

“Es fácil hacer muchas cosas en el automovilismo y en los eventos de exhibición y si das 80% de tu potencial, quizá sea suficiente”, dijo Roush. “Pero en la NASCAR debes dar cada gota de tu sangre y  esfuerzo y dar más de 90% además tener tu atención completa, sin perder el foco ni la paciencia. Todo lo que le quería era asegurarme que él entendiera que esto va a requerir su dedicación absoluta. Y creo que se ha comprometido a eso”.

No hay duda que Pastrana mostró destellos de promesa, aún en su limitada actuación del año pasado – un puesto 13 en el Indianapolis Motor Speedway, una excelente actuación en su primera aparición en Darlington Raceway y la carrera de Richmond que convenció a Roush.

“Todo esto me puede poner mucha presión, pero también me ayuda a poner las cosas en perspectiva”, dijo Pastrana. “Hasta ahora, todo era diversión, juegos y el aprendizaje fue excelente, pero este es mi año. Tengo una temporada completa para descifrar esto porque de otra forma todo mundo dirá que fracasé. ‘No eres tan bien piloto como pensábamos’.’ Tengo más qué perder  yendo a la NASCAR, pero yo hago las cosas porque tengo pasión por ellas. Eso me hace feliz”.

¿Y si falla?

Quizá Pastrana no esté listo todavía para retar a estrellas como Elliott Sadler y Austin Dillon, pero su éxito se puede medir de muchas formas.

“Si le va bien, se le abrirán muchas puertas, muchas más que al resto”, dijo Steve Newmark, el presidente de Roush.
 
Y con su arrastre entre los jóvenes, esa es la esperanza tanto de la NASCAR como de Roush.

“Creo que todos sabemos que en este deporte no se trata solo de traer a alguien solo por el carisma que pueda atraer a otro sector demográfico”, dijo Newmark. “Solo lo traes si sabes que puede manejar”.

A Pastrana le tomó cinco temporadas perfeccionar el doble salto mortal que usó para ganar una medalla en los X Games en 2006.

Posiblemente no le tome tanto ganar en la NASCAR, pero espera que en el proceso pueda seguir convenciendo a los no creyentes.

Eso fue lo que empezó a hacer el año pasado cuando invitó a algunos amigos a una carrera en Daytona, donde todos se emocionaron al máximo cuando el auto de Jeff Gordon patinó y se detuvo muy cerca de donde estaban, lo que les hizo ver la luz.

“Todos estaban pegados a la reja”, dijo Pastrana. “La mitad de ellos fue a otra carrera de la NASCAR el año pasado y ellos llevaron a otros amigos y fueron a más carreras de las que yo mismo fui. Así que en mi opinión, todo lo que hay que hacer es ir a ver una carrera”.