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El novato Pastrana se impone rápido 

marzo 21, 2013, Zack Albert, NASCAR.com

El novato Pastrana se impone rápido 
Con tan sólo 13 carreras de Nationwide en su cuenta, Travis Pastrana ya transmite la confianza de un conductor experimentado. 


Escuchar al siempre emocionante Travis Pastrana puede ser una experiencia de una milla por minuto. Es casi como si este rasgo lo hubiese preparado para la carrera del fin de semana pasado en el Bristol Motor Speedway, donde el mejor tiempo de la NASCAR es de aproximadamente dos millas por minuto.

La curva de aprendizaje de Pastrana en esta su primera temporada en la Nationwide Series sigue siendo empinada, principalmente a causa de la fuerte competencia. Si su capacidad de hablar la jerga es una indicación, Pastrana se está imponiendo a un paso acelerado.

En el Jeff Foxworthy’s Grit Chips 300 del sábado pasado, el equipo de comunicación de Pastrana casi asemejó ser el de un piloto veterano, no el de alguien con tan sólo 13 carreras de Nationwide en su portafolio. El piloto con experiencia en deportes extremos no es ajeno a la velocidad en una variedad de vehículos, pero decirle a su equipo Roush Fenway Racing qué ajustes hacer a su Ford No. 60 ha sido un componente muy importante en su educación sobre este tipo de autos de carreras.

“Nos vamos acercando”, dijo Pastrana después de haber terminado en la posición 16. “Se lo que quiero que el auto haga para que sea más cómodo, pero no se qué hacer para sea más rápido. Muchas veces, son dos cosas completamente diferentes”.

Encontrar comodidad en los confines de la Media Milla más Rápida del Mundo fue un punto de inicio significativo para su debut en el Bristol Nationwide. Incluso a medida que aprende los secretos de la velocidad a través de la comunicación, su familiaridad con la terminología se vuelve clara.

Dar cuatro vueltas en cada minuto, a altas fuerzas G, con otros 39 autos y en una pista de .533 millas hace que transmitir información detallada sobre el manejo del auto sea casi imposible. Pero durante los ocho momentos de precaución de la carrera, Pastrana se comunicó con el jefe del equipo Chad Norris y salieron de su boca términos como “tight center” (centro apretado) y “loose off (disparar).  

"...cuando regresemos (a Bristol), seremos un tanto más rápidos". 

-- Travis Pastrana

Mientras que los ajustes no lo ayudaron a superar a sus rivales para entrar en las diez primeras posiciones, sí lo hicieron para sobrevivir las 300 vueltas en una de las pistas cortas más demandantes de la NASCAR y con todas las esquinas del auto intactas.

“Me sentí muy bien al final, aprendí mucho”, dijo Pastrana. “Siento que si pudiéramos empezar el día otra vez con el conocimiento que tenemos ahora, hubiésemos sido mejores. Pero ese es el objetivo… más conocimientos al final del día”.

Eso fue suficiente para el propietario del auto Jack Roush, quien dio a Pastrana señales de aprobación con los dedos y unas cuantas palmadas en la espalda, luego de haber terminado la carrera.

“Sólido, realmente sólido”, dijo Roush.

“Lo estoy intentando”, dijo Pastrana. “Hemos aprendido mucho Jack, así que cuando regresemos, seremos un tanto más rápidos”.

“Hoy no tuviste el mejor auto”, concluyó Roush, “pero hiciste un muy buen trabajo con él”.

Fue el observador Joel Edmonds, quien también asiste a Greg Biffle en la serie Sprint Cup, el responsable de ayudar a Pastrana a que al final del día el auto terminara en muy buenas condiciones. Las casi constantes charlas de Edmonds no fueron nada nuevo para Pastrana, puesto que llegó a adaptarse a estos observadores vocales en las carreras de rally.

“Sólo tengo que seguir recordando que cuando no puedo ver a la gente y él dice “afuera” o “adentro”, tiendo a presionar un poco para saber qué tan lejos puedo llegar”, dijo Pastrana, “y porque no puedo verlos físicamente y estoy escuchando ‘todavía están ahí, quédate ahí’, pueden pasar tres o cuatro vueltas y estoy tipo ‘no veo a esa persona imaginaria de la que estás hablando. Yo me siento bien. Quiero llegar a la línea’. Sólo necesito escuchar mejor, entenderlo mejor. En este momento estamos en un ritmo muy bueno”.

Pastrana tampoco se ha olvidado de divertirse en el camino y es por eso que también ha añadido una dosis de frivolidad a sus transmisiones de radio. “Lo que sea que hiciste ahí, no lo vuelvas a hacer”, bromeó luego que un ajuste en la mitad de la carrera saliera mal.

Pero dejando a un lado los momentos de ligereza, la determinación feroz de Pastrana también  ha impresionado a su compañero de equipo Trevor Bayne, quien afirmó que no hay límites de qué tan lejos puede llegar Pastrana.

“Él no vino aquí para dar vueltas a la pista y ganar experiencia; él quiere ser bueno en esto”, dijo Bayne. “Para ser bueno en algo tienes que saber escuchar y tienes que ser capaz de ponerlo en práctica, son dos cosas que él ha demostrado en lo que va del año”.