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Hamlin y su misión (casi) imposible

marzo 31, 2013, David Caraviello, NASCAR.com

Denny Hamlin

El piloto del No. 11 nunca se ha perdido un Chase en su carrera

Cuando se trata de tolerancia al dolor, el parámetro más reciente, sin duda, es de Denny Hamlin.

Todavía resulta difícil de creer lo que hizo hace tres años en el Phoenix International Raceway, donde apenas 10 días después de una cirugía reconstructiva de rodilla, apretó los dientes y completó la carrera.

A pesar de que su auto tuvo problemas eléctricos y no pudo competir por el triunfo, Hamlin nunca se dio por vencido.

Parece una misión imposible, pero … otra vez, estamos hablando de Denny Hamlin.

Una semana después en Texas, ganó y en total lo hizo ocho veces esa temporada, siete después de la operación, con lo que casi interrumpió la racha de cinco campeonatos consecutivos de Jimmie Johnson.

Hamlin, que estará fuera por lo menos seis semanas por una fractura por compresión en la espalda tras un accidente en Fontana, quizá podría estar pensando en volver tan pronto como la próxima semana en Martinsville, pero obviamente no lo hará.

Su ausencia en por lo menos cinco carreras comprometerá seriamente su racha de apariciones consecutivas en el Chace por el campeonato de la NASCAR Sprint Cup, pero dados sus antecedentes, no se le puede descartar.

Hamlin dejará en la mesa 125 puntos al no participar en cinco carreras, una cantidad inmensa a la hora de aspirar por un puesto en el Chase, pero todavía lo puede lograr si termina la temporada dentro de los primeros 20.

Por ahora, tras cinco carreras en la temporada, marcha 10mo. con 24 puntos de ventaja sobre Ryan Newman, quien está 20mo. y asumiendo que pueda ganar una o más carreras antes del final de la temporada regular, el objetivo no es inalcanzable.

En los últimos dos años bajo el actual sistema simplificado, los pilotos que han terminado en el puesto 20 después de la carrera en Richmond han estado en situaciones similares.

Jamie McMurray tenía 640 puntos el año pasado y Marcos Ambrose 673 en el 2011. El promedio de ambos queda en 657, que es la cifra para que Hamlin cumpla su objetivo.

Con sus 145 puntos tras cinco carreas, Hamlin debería sumar 512 en las 16 carreras restantes tras su eventual regreso, es decir 16 puntos por carrera en promedio.

Y en un sistema en que una posición ganada en la pista equivale a un punto, Hamlin sabe que necesitará terminar consistentemente en el Top 10 para lograr lo que parece por ahora una misión imposible.

Hamlin tiene dos ventajas, primero que estará compitiendo contra el pelotón alrededor de la posición 20, donde el piloto del No. 11 claramente es superior y debería poder avanzar rápido, tal como lo hizo Brad Keselowski en la carrera de Fontana tras empezar desde el último lugar.

La segunda ventaja es que Hamlin es sin duda uno de los mejores pilotos de la NASCAR aunque no todos reconozcan su talento, quizá porque todavía no ha ganado un campeonato.

Pero por ahora, solo dos pilotos han entrado al Chase en cada temporada de sus respectivas carreras: uno tiene cinco títulos de la NASCAR, el otro tiene una fractura en la espalda.

Parece una misión imposible, pero … otra vez, estamos hablando de Denny Hamlin.