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Antes que los talleres fueran palacios 

julio 02, 2013, Kenny Bruce, NASCAR.com

Antes que los talleres fueran palacios 
Los talleres como el de la familia Petty sentaron las bases para los talleres más importantes de la NASCAR

LEVEL CROSS, Carolina del Norte - Nada parece atractivo.

No son más de 800 metros cuadrados, formados por bloques, madera y cemento, con algunos cables expuestos por aquí y allá.

Situado debajo de un techo de poca altura, la habitación se siente sorprendentemente pequeña. Es pequeña.

Afuera, el sol brilla y el viento agita las hojas. En el interior, el suelo de cemento todavía está fresco al tacto en una mañana de marzo. 

“Y luego tenías que tener un taller fantástico.”

--Richard Petty

Y luego lo ves, rayado en la superficie dura del piso cerca de la entrada. Ahora todo parece atractivo.

LP 1949

La historia vive aquí.

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Para Richard Petty el espacio no tenía muy buenas condiciones y se asemejaba a “un cobertizo con postes de cedro que sostenían el techo de zinc, era sólo una construcción abierta cuando pusieron el primer auto de carreras ahí. Eso era todo”.

El padre de Petty, Lee, había descubierto las carreras de autos de series.

Y un par de hermanos adolescentes llamados Richard Y Maurice estaban aprendiendo un nuevo oficio: mezclar y verter cemento.

Petty Engineering, precursora de Petty Enterprises, estaba en marcha en dicho piso de cemento en el área conocida como Level Cross, Carolina del Norte.

El padre y los hermanos son ahora miembros del Salón de la Fama de la NASCAR. 

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Las carreras ya eran una pasión y un pasatiempos mucho tiempo antes de que existieran los talleres.

Y habían muchos talleres de carreras mucho antes de que existiera la NASCAR.

El apuesto hombre de negocios de Atlanta, Raymond Parks, ya analizaba oportunidades de negocios en un taller local mucho antes de que las carreras de autos de series llegaran a significar carreras de NASCAR.

Cotton Owens construía y corría máquinas modificadas en el área de Spartanburg, Carolina del Sur años antes de que la NASCAR se convirtiera en una entidad incorporada.

Todas estos propósitos se transformaron en un elemento básico una vez la carreras de autos de series se establecieron.

Y al igual que cualquiera de las otras cosas en el deporte, también evolucionaron.

De pisos sucios a baldosas de mármol italiano.

De madera y estructuras de estaño a estructuras con climatización controlada.

No es como que si ya no fueran los lugares donde los autos de carreras son construidos y mantenidos. El trabajo sigue teniendo lugar aquí y la búsqueda de la velocidad sigue siendo la meta.

Pero ahora los talleres hasta pueden incluir áreas de visualización para los aficionados, tiendas de regalos, museos, centros de entrenamiento y, sí, incluso un teatro.

“¿Los patrocinadores para qué te daban dinero?”, preguntó Kyle Petty, hijo de Richard y nieto de Lee Petty. “Ellos te daban ese dinero para el auto de carrera. Para tomar un auto de carrera e ir a la pista”.

“Después llegó a ser un espectáculo. Y luego tenías que tener un taller fantástico porque cuando el patrocinador llegaba con todos sus peces gordos, ellos querían que fuera un palacio. Dejó de ser un taller de competición. Se convirtió en parte del circo y ellos querían una mejor carpa”.  

Dale Inman junto a Richard Petty en el taller de Petty Enterprises en 1986. Ambos son miembros del Salón de la Fama de la NASCAR.

“A papá no le gustaba pagar impuestos”, dijo Richard Petty sobre su padre Lee. “Entonces invirtió el dinero de las carreras en el negocio”.

Y fue un acierto. Los autos construidos y mantenidos en el taller ayudaron a los pilotos a conseguir 10 campeonatos en la NASCAR y más de 250 victorias. Lee Petty fue el primer tricampeón de este deporte; Richard el primero y uno de los únicos dos pilotos en ganar siete títulos.

Con el éxito vino la expansión y se construyeron 16 edificios. 

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En el cartel de afuera ahora se lee “El garaje de Petty” y un puñado de empleados aún se pueden ver entrando y saliendo de los edificios blancos.

Pero la búsqueda de la velocidad y la victoria fue trasladada a otro lugar.

Al igual que la mayoría de los equipos de carreras que compiten en la NASCAR, Richard Petty Motorsports, la última instalación de la organización de carreras de Petty, opera en el centro de Charlotte en estos días.

Ahora el primer taller es utilizado para restaurar autos.

“Mientras ellos puedan traer suficiente dinero para pagar las cuentas y todo, vamos a seguir”, dijo Petty en el antiguo taller.

“Hemos tenido un poco de todo, hay un modelo T (Ford), están siendo renovados un par de autos de carrera. Hay un Hudson de 1951 al que le están poniendo un Hemi de Chrysler”.

“Estas personas encuentran cosas en algunos lugares y las traen aquí. Nosotros las juntamos y las hacemos lo más aunténticas que podamos. Siempre hay alguien que quiere algo y nosotros tenemos el talento y la maquinaria para hacerlo.  

Richard Petty posa con el No. 43 en el taller de Petty Enterprises en 1978.

Los pisos cuentan la historia. Para rastrear el crecimiento de la familia de mayor éxito en la carrera de los autos de series, uno sólo tiene que mirar hacia abajo sobre el cemento. Lee Petty, patriarca del clan Petty, dejó una impresión duradera.

LP 1949