Noticias


En medio de las emociones, Dillon se mantiene tranquilo

febrero 16, 2014, David Caraviello, NASCAR.com

El novato actúa como todo un veterano luego de haber ganado su 1ra. Coors Light Pole

Este domingo, todos en el Daytona International Speedway quedaron asombrados luego que el Chevrolet No. 3 de la NASCAR Sprint Cup Series, conducido por el novato Austin Dillon, se ubicara como el más rápido en la clasificación de la Coors Light Pole para la Daytona 500.

El No. 3 no solo estaba de regreso en la categoría principal del deporte, sino que también aseguraba su puesto para liderar al grupo en el arranque de la legendaria carrera del próximo fin de semana.

Pero claro, en realidad este acontecimiento no tuvo que haber sido ninguna sorpresa, puesto que Dillon también dominó las dos sesiones de pruebas que se llevaron a cabo en esta pista en el pasado mes de enero. La gran maravilla hubiera sido ver a Dillon fracasando en el intento.

“Fue algo emotivo", dijo Richard Childress, dueño del equipo y abuelo de Austin Dillon, mientras aceptaba las felicitaciones de Richard Petty. "Fue muy especial ser capaces de regresar y poner al No. 3 en la pole. Ahora tenemos un trabajo más grande por delante", agregó.

Mientras esperaban a que el resto de los pilotos les llegara su turno para correr en la clasificación, todo el equipo se mostraba nervioso, todos menos uno. El piloto de 23 años de edad y candidato al Premio Sunoco al Novato del Año se encontraba tranquilo y seguro.

“Esa probablemente es la parte más sorprendente de haber estado cerca de él en el campeonato de las Trucks y la Nationwide, lo tranquilo que es”, dijo Richie Gilmore, Director de Operaciones de Earnhardt Childress Engines. “Te da la misma sensación que cuando tenía alrededor a Dale. Él era el tipo tranquilo. Él siempre tenía la respuesta y la solución. Le dije después del campeonato de la Nationwide que da esa misma sensación que un Earnhardt o un Jimmie Johnson”, agregó.

Después de haber terminado la sesión de clasificación, Dillon finalmente encontró a su abuelo en el área del garaje, donde se dieron un fuerte abrazo. Childress estaba claramente conmovido, pero mantuvo sus emociones bajo control.

En cuanto a Dillon, él era quien en todo momento instaba a su abuelo para que no se pusiera nervioso. El joven piloto simplemente demostró ser capaz de disfrutar del momento a pesar de la enorme atención que genera el emblemático auto No. 3.

“Es una temporada larga … pero este es uno de los mejores momentos. Espero poder mantenerlo. Tengo que mantener los pies en la tierra y divertirme”, dijo Dillon.