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Adiós a los días de los ´buenos puntos´

marzo 05, 2014, David Caraviello, NASCAR.com

El énfasis en las victorias no da espacio a la satisfacción de un 2do. o 3er. puesto

Llegó la hora para despedir a un buen “amigo”.

Estuvo ahí durante décadas todos los fines de semana tan predecible como la noche y el día.

No era lo más emocionante del mundo, pero en su mejor día ayudó a coronar campeones. Su declive comenzó en 2004 y durante la última década se ha ido deteriorando. El fin de semana en Phoenix, su reinado llegó a su fin.

Adiós a la era de los “buenos puntos” que comenzó en 1949  y en sus primeros años cuando muchos pilotos ni siquiera le daban importancia a los campeonatos y simplemente iban a competir a donde les pagaran más. Quizá si se hubieran concentrado en solo ganar puntos, habrían ganado más campeonatos.

A partir de 1972, que marcó el inicio de la Era Moderna de la NASCAR, se creó un calendario de competencia más corto y se empezó a exigir que los pilotos compitieran en todas las carreras para ser elegibles al campeonato, el énfasis cambió a competir a como diera lugar. Abrían los ojos magullados, se afianzaban los brazos fracturados a los volantes y hacían cualquier cosa por competir y ganar puntos, lo que eventualmente los ayudaría a ganar títulos.

Benny Parsons ganó el título en 1973 con solo una victoria, cuando David Pearson compitió con un calendario reducido  y ganó 11 veces. En 1996, Terry Labonte ganó el título con dos victorias, mientras que Jeff Gordon quedó en 2do. lugar en los puntos a pesar de sus 10 triunfos. En 2003, Matt Kenseth ganó una carrera y el campeonato, por delante de Ryan Newman que ganó ocho veces.

Los días de los “buenos puntos” dominaron esa era, pero poco a poco empezaron a perder valor.

Para 2004, la NASCAR implementó la primera versión del Chase por la NASCAR Sprint Cup, con lo que la clasificación por puntos se equiparaba para las últimas 10 carreras del año. En 2007 se expandió el Chase de 10 a 12 pilotos, con lo que la era de competir solo por los puntos recibió su golpe mortal.

“Ganar es lo único que importa”, dijo entonces el Presidente de la NASCAR Brian France. “A nadie le gusta ver a los pilotos satisfechos por terminar en el Top 10”.

Cuatro años más tarde se implementó el “Wild Card”, que le daba preferencia a los pilotos con más victorias que quedaban fuera del Top 10 en la Clasificación por Puntos al final de la temporada regular.

En enero de 2014, la NASCAR anunció la ampliación del Chase de 12 a 16 pilotos y prácticamente aseguró un boleto a la post temporada con una victoria durante el calendario regular.

Además se estableció un sistema de eliminación de cuatro rondas, en cada una de las cuales, el ganador de la carrera se asegura su pase a la siguiente.

Así que el fin de semana pasado, en el Phoenix International Raceway, el final de los días de los “buenos puntos” quedó sellado.

Brad Keselowski terminó 2do. en el óvalo de una milla sin la presencia de su Jefe de Equipo regular. Antes, sus puntos le habrían servido de consuelo.

“Bajo el nuevo sistema, ganar es lo único que importa”, dijo el campeón de la Spint Cup en el 2012. “El año pasado los 2dos. y 3ros. puestos eran muy buenos, pero este año, no lo son tanto.”.

Su compañero de equipo, Joey Logano, quien terminó 3ro., quedó más que frustrado e intentó inútilmente sacar de control al eventual ganador, Kevin Harvick, lo que le hizo perder una posición ante Keselowski.

A pesar de eso, no se mostró arrepentido.

“Calculé que valía la pena intentarlo”, dijo Logano. “Con la importancia de las victorias, uno debe intentarlo todo y yo lo hice. Perdí un puesto, pero al final intenté ganar”.

Y con ese ejemplo, se cerró el capítulo de los días de los “Buenos puntos” que duró de 1949 a 2014. Descanse en paz.