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Almirola valora vivir su "sueño Americano"

mayo 20, 2014, Seth Livingstone, NASCAR Wire Service, NASCAR.com

Almirola

No olvida las raíces y sacrificios de sus familiares en la Cuba comunista

CHALOTTE, CAROLINA DEL NORTE – Aric Almirola, piloto de la NASCAR Sprint Cup Series, sabe que su buena fortuna se debe a una buena familia, a buenas decisiones, y a un gran país. 

“Mi historia es sólo una de millones”, dijo el piloto de Richard Petty Motorsports, cuyas raíces resuenan con una conexión patriótica en el tercer programa anual “NASCAR: An American Salute”, una campaña de siete semanas en la que equipos, pistas y aficionados reconocen colectivamente y dan honor a hombres y mujeres en servicio y retirados.

“Estoy agradecido por las oportunidades que tenemos en el día a día y por los hombres y mujeres que arriesgan su vida para asegurarse de que nosotros, como americanos, podamos despertarnos y estar a salvo cada día”, dijo Almirola. 

El patriotismo de Almirola se extiende mucho más allá del logotipo de la fuerza aérea de Estados Unidos que lleva en el capó de su icónico Ford No. 43 y es más profundo que el compromiso que ha tenido su patrocinador Eckrich Meats ayudando a familias de militares. 

Se extiende a muchos años atrás, en 1966, cuando sus abuelos paternos emigraron de Cuba, sacrificando todas sus posesiones para que su familia pudiera tener la oportunidad de vivir el sueño americano. 

Cuando Ralph Almirola padre y su esposa Eneida huyeron de La Habana sólo con la ropa que llevaban puesta y sus dos hijos, el padre de Almirola, Ralph hijo, tenía cuatro años y su tío, Roberto, tenía dos años. 

“Fue en un momento en que Fidel Castro estaba ofreciendo vuelos de libertad hacia Miami”, dijo Aric Almirola. “Pero si te querías ir, tenías que dar todas tus pertenencias al gobierno”, agregó. 

Los Almirola no eran extremadamente pobres por lo que la decisión tampoco fue fácil. 

“Mis abuelos eran de la clase media”, dijo Almirola. “Trabajaron duro por todo lo que adquirieron en Cuba. Tenían un auto y una casa de estilo finca. Mi abuelo siempre trabajó, igual mi abuela, quien cosía vestidos y otros artículos. Hicieron una vida decente. Pero no les gustó la dirección en la que el país se dirigía. Cuando llegó el momento de tomar una decisión, lo hicieron por su familia y ellos mismos. 

“Cuando llegaron aquí, sintieron un patriotismo instantáneo. Este fue el país que los aceptó, les dio la bienvenida y les dio una oportunidad. Lo único que pedían era esa oportunidad para crear una vida mejor para su familia de la que tenían en Cuba”, dijo Almirola. 

Ralph Almirola hijo, pasaría cuatro años en la Fuerza Aérea, quien ofreció su servicio como especialista en control del medio ambiente antes de unirse al Departamento de Bomberos del Condado de Hillsborough. Aric, de 30 años de edad, nació en la base de la Fuerza Aérea Elgin Air en Fort Walton Beach, Florida, y vivió allí durante dos años antes de que su familia se mudara a Tampa. 

El destino quiso que la familia del abuelo de Aric por parte de madre también emigrara de Cuba años atrás. Su abuelo, Sam Rodríguez, fue piloto de autos sprint – un tres veces campeón en la Tampa Bay Area Racing, quien ayudó a Aric a embarcarse en su carrera como piloto de karts cuanto tenía ocho años. 

Almirola creció jugando béisbol y corriendo en las carreras de autos. A los 14 años, cuando ganó la pole en su primera carrera de la World Karting Association, su deporte favorito se hizo más evidente. Almirola, quien estudió ingeniería mecánica en la University of Central Florida, consiguió dar un paso más en el automovilismo cuando a la edad de 23 años Joe Gibbs lo contrató para participar en el Joe Gibbs Racing/Reggie White Driver Diversity Program. 

“Vivir en un país que es tan acogedor, un lugar donde la gente quiere estar. Tengo la suerte de ser un ciudadano americano. Pero también tengo la oportunidad de conducir un auto de carrera para ganarme la vida y hacer buen dinero de eso para mantener a mi familia. Sé que todo esto se debe a la decisión de mis abuelos de mudarse aquí. No cabe duda que no estaría conduciendo autos de carrera si viviera en Cuba”, agregó Almirola. 

Almirola se siente bendecido por su carrera, su familia – incluyendo a su esposa Janice y a sus dos hijos pequeños – y por ser americano, pero de igual manera se siente afortunado por poder dar algo de regreso. 

El programa “NASCAR: An American Salute” dará inicio oficialmente en la Coca-Cola 600 de este fin de semana y terminará en la Coke Zero 400 del Daytona International Speedway. Durante este período, Almirola espera conocer a muchas de las tropas y sus familias que serán recibidas por NASCAR a través del programa Troops to the Tracks, que durante toda la temporada invita a militares activos, veteranos y familiares a las carreras en todo el país. Algunos serán guerreros heridos, otros serán familiares que han perdido a algún ser querido. 

Eckrich, subsidiaria de Smithfield Foods, se ha asociado con Operation Homefront en el lanzamiento de Operation Inspiration, diseñado para honrar y agradecer al personal militar de todas las ramas y a sus familias. La campaña presta una especial atención a los soldados heridos. Recientemente, Almirola estuvo feliz de presentar un Ford Fusion especialmente equipado a un soldado que perdió su brazo. 

Almirola ha participado regularmente en las tomas de posesión de los nuevos reclutas de la Fuerza Aérea, incluyendo las ceremonias del año pasado en Charlotte, oficiada por el General Mark A. Welsh III, Jefe de Estado Mayor de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. 

Pero gran parte de las interacciones de Almirola son menos formales. En representación de Eckrich, ha otorgado salidas de compras, experiencias VIP y productos NASCAR a las familias de militares, muchas de ellas con necesidades especiales. Almirola y el dueño del equipo Richard Petty se unieron a Country Music Television en la filmación del programa Operation Inspiration CMT Hot 20 Countdown, el cual salió al aire el 17 de mayo. 

“Mi papá estuvo en la Fuerza Aérea, yo nací en una base de la fuerza aérea, y ahora, se ha llegado al punto de partida”, dijo Almirola. “Tengo la oportunidad de conocer a muchos estudiantes de secundaria recién graduados que se acaban de unir a la Fuerza Aérea y a muchas otras personas que luchan cada día por nuestra libertad. 

“Incluso he podido pasar un rato con algunos generales. Eso está bastante bien, de igual manera ver a nuestro patrocinador con la Fuerza Aérea de Estados Unidos y ver cuántas similitudes existen en el nivel de la Sprint Cup y en lo militar. Es en gran medida un esfuerzo de equipo para las dos partes”, dijo Almirola. 

Por supuesto, Almirola y su Jefe de Equipo Trent Owens tienen otra razón para estar entusiasmados con el próximo tramo. El equipo 43 viene de conseguir la octava posición en el Kansas Speedway – su tercer Top 10 de la temporada – y se encuentra justo fuera del Top 20 en la Clasificación de Pilotos. Además, Almirola tiene un historia de velocidad en Charlotte, sede de la carrera de este domingo, en donde consiguió su primera pole en la Coca-Cola 600 del 2012. 

“Ver al No. 43 en la parte superior de la torre fue muy emocionante”, recuerda. “Creo que sin duda podemos repetir eso. Correr en Charlotte es genial porque es el hogar de muchos en la NASCAR. Es la única carrera en la que uno llega a dormir en su propia cama. Los chicos en el taller y los familiares del resto del equipo todos llegan a ver, por lo que no sólo es nuestra carrera más larga del año, sino también es una carrera muy especial para ganar”. 

“Estoy emocionado por correr en Charlotte. Nuestro programa de milla y media ha estado un poco apagado, pero siento que nos hemos concentrado en algunas cosas y esperamos mantener ese patrón. Nuestros autos han mostrado velocidad, así que realmente estoy emocionado por el resto de nuestra temporada”, agregó Almirola.