![]()
Previo a trabajar en conjunto con su jefe de mecánicos Steve Letarte la temporada pasada, la vida de Dale Earnhardt Jr., al menos en las pistas, era bastante simple.
La filosofía, básicamente, consistía en llegar y pilotear. Nada más.
Letarte cambió eso cuando llegó para instalarse en la parte superior del box del Chevrolet No. 88 que Earnhardt pilotea para Hendrick Motorsports. Habiendo ayudado a guiar al veterano piloto de Hendrick, Jeff Gordon, a ingresar en la Caza cinco veces consecutivas, como jefe de mecánicos de Gordon, Letarte tenía cierta manera de encarar las cosas, diferente a todo lo conocido por Earnhardt hasta ese entonces.
"En realidad, nunca tuve a alguien que pidiera tanto de mí en lo referente a un jefe de mecánicos", dijo Earnhardt recientemente en los talleres de HMS. "Antes habían sido algo como que, 'Simplemente hazte presente con tu casco cuando llegue la hora de pilotear, y estate listo para pilotear'. Pero él me ha pedido que haga otras cosas aparte de lo que es pilotear. Él tiene expectativas de lo que quiere que yo haga como piloto, que le ayudan a ser un mejor jefe de mecánicos".
Lo que le ha sido pedido a Earnhardt es un compromiso mayor hacia el equipo. Él completa formularios luego de las carreras, al igual que lo hacen los ingenieros de un equipo, describiendo lo que el cree que sucedía con el auto durante ciertos tramos de la carrera. Está presente en más reuniones, a veces a la mañana, a la tarde y a la noche, en medio de las prácticas en la pista.
La percepción pública en muchos casos ha sido que Letarte se lleva bien con Earnhardt ya que el optimista Letarte es un animador en las entrevistas y en los momentos de comunicarse por la radio del equipo durante las carreras. Pero resulta que su atributo más importante es el de capataz exigente. Al convertirse en jefe de mecánicos de Earnhardt, le dijo a su piloto de manera frontal que él esperaba que Earnhardt se presentara con mucha anticipación para sus sesiones de práctica y que estuviera preparado para quedarse hasta tarde en los circuitos.
"Él quería que yo estuviera allí temprano", dijo Earnhardt. "Yo me quejaba de esto al principio, pero él simplemente dijo, 'Hombre, las cosas son así'. Ni bien me subí al camión a la mañana, nunca me fui hasta que el día se había terminado. Nunca había hecho eso en toda mi trayectoria, hasta el año pasado. Yo regresaba a mi ómnibus entre prácticas. Nunca llegaba temprano, ni hacía ninguna de esas cosas en los años previos a esto".
Letarte se sonrió cuando se le mencionó que Earnhardt había admitido eso de quejarse.
"Supongo que ni me importaban sus quejas, porque ni tenía que convencerlo de hacer eso. Simplemente le dije, 'Éste es el programa. Así es como vamos a hacer las cosas'. 'Él en realidad nunca se quejó ante mí", dijo Letarte. "Él estaba allí; era puntual y estaba listo para trabajar. Aprecio eso en él. Es el definitivo profesional, y por todo lo que he visto, yo esperaría que él continuase siendo el definitivo profesional.
"Él representa una gran parte del equipo. Es el único a bordo del auto, y necesitamos que él sea una parte de esto. Él nunca ha dicho otra cosa que 'Seguro, allí estaré'. Y siempre ha dicho esto con una sonrisa en su cara".
Los logros
El duro trabajo rindió sus frutos al clasificar Earnhardt para la Caza el año pasado, por primera vez desde 2008, que fue el primer año en que él piloteó para Hendrick, y terminó séptimo en el campeonato, su puesto más alto desde que fue quinto en 2006, cuando aún piloteaba para Dale Earnhardt Inc. Rick Hendrick, el dueño de equipo que decidió que Letarte pasara a ser jefe de mecánicos de Earnhardt, insistió que el dúo Letarte-Earnhardt seguramente sólo ha dado los primeros pasos en lo que se refiere a lograr el verdadero potencial de ellos dos.
"Nada me sorprendió, pero no me había dado cuenta el animador que podía llegar a ser Stevie, o la manera en que Junior se podía adaptar a las cosas que se le pedían. Stevie sencillamente supo cuando pedir las cosas, y cuando tenía que darle un abrazo", dijo Hendrick. "Pienso que muchos de los otros muchachos le tenían miedo, así que no decían lo que pensaban y luego se enfurecían y decían cosas, y luego Junior se enfurecía y así no íbamos a ninguna parte.
"Pero ahora Stevie sabe exactamente cuando podemos tirar del gatillo, o simplemente viajando con él a las carreras y como trabajar con él en un ambiente más calmo. Le otorgo mucho mérito a Stevie. Ellos no han demostrado su verdadero potencial aún, pero creo que ustedes lo verán este año. La comunicación, el nivel de confianza... simplemente hubiera querido ponerlos a trabajar juntos antes. Yo no tenía manera de saber que esto funcionaría tan bien".
¿Y qué exactamente ve Hendrick como el "verdadero potencial" de ellos? Así como anduvieron bien el año pasado, nunca ganaron una carrera. Earnhardt sigue sin ganar desde junio de 2008 en Michigan, lo que representa comenzar este año con una racha de 129 carreras sin victorias, algo que debe pesar sobre el piloto de la misma manera que un juego de neumáticos desgastados que podrían haber sido reemplazados hace cientos de detenciones en boxes.
"Yo sencillamente presiento que ellos ganarán carreras y que estarán nuevamente en la Caza. Pienso que andarán mejor que el año pasado", dijo Hendrick. "Ellos dieron un gran paso el año pasado, a partir de donde estaban. Nos dimos cuenta de algunas cosas a fin de año que a ellos realmente les gustaron. Es asombroso lo parejos que pueden ser estos autos, pero cuan distintas necesitan ser las puestas a punto, entre un piloto y otro. A veces lleva su tiempo para que todo eso caiga en su lugar.
"Sencillamente pienso que la relación entre esos dos... Stevie no se va a dar por vencido, él no va a aceptar que Junior no sea un verdadero profesional. Y Junior necesita esa confianza de saber que su jefe de mecánicos está haciendo lo que necesita hacer, y no aflojando debido a que Junior quizás está de mal humor o no quiere hacer lo que el jefe de mecánicos quiere que él haga ese día. Stevie sencillamente le está encima. El respeto mutuo es increíble entre ellos".
¿Qué es lo que sigue?
Letarte dijo que una de las claves para que él desarrollara una relación de confianza con Earnhardt de manera tan rápida es que él se negó a tener la percepción de toda otra persona respecto de la situación antes que él formara sus propias opiniones. Aún cuando él había trabajado en Hendrick desde 1995, cuando solamente tenía 16 años de edad, y obviamente sabía mucho acerca de Earnhardt, la primera opinión de Letarte fue que uno nunca realmente conoce a una persona hasta que uno entra en confianza.
"Personalmente nunca le pedí a nadie su opinión de Dale Jr., ni le hice caso a algo que me dijeron respecto a él", dijo Letarte. "Fui y me presenté ante Dale Jr. como si nunca nos hubiéramos conocido, y comenzamos el proceso con una hoja totalmente en blanco. Así que yo no tenía expectativas de cómo sería él, y pienso que él ha sido grandioso. ...Yo no tenía otras expectativas que las expectativas respecto de su compromiso y lo que yo esperaba que él hiciera como piloto. Pero yo no tenía ningunas otras expectativas basadas en épocas anteriores.
"En mi opinión, cuando uno se presenta en la grilla con 43 autos allí, lo que uno hizo ayer o la semana pasada, o incluso la cantidad de campeonatos que uno haya ganado, no importan. Cuarenta y tres personas tienen una oportunidad de ganar la carrera".
Tal como sucedió, Letarte y Eanrhardt se convirtieron rápidamente en amigos fuera de la pista, así como también se entendieron muy bien trabajando en los circuitos.
"Es muy bueno compartir el tiempo con él, y pienso que él piensa lo mismo respecto de mí", dijo Letarte. "Nos llevamos muy bien. Somos amigos. Él pasa el tiempo conmigo y con mi familia. Él respeta aquello que para mí es importante, y yo respeto lo que es importante para él. Entre nosotros, tenemos un nivel de respeto sobre el cual se basan las grandes amistades, y pienso que tenemos esa amistad.
"Es muy difícil entrar en la batalla junto a alguien sin una muy buena base. Pienso que no hace falta ser amigos, pero hay que respetarse el uno al otro. Afortunadamente, somos amigos, pero también nos respetamos el uno al otro. Nunca pongo en duda su avidez: espero que él nunca dude del mi avidez. Esto nos permite entrar en la batalla y cuando las cosas se ponen difíciles, podemos tratar de manera muy casual el problema, y no tener que trabajar en muchas cosas para solucionarlo".
Earnhardt meramente agregó, "Es como que nos entendimos desde el comienzo".
En cuanto a este año, nuevamente jugarán al basketball juntos en el verano, Earnhardt "tira bastante bien" y el mucho más alto Letarte está más a los costados. También quizás salir una o dos veces. Pero en medio de todo eso, ellos esperan ser más competitivos que nunca en la pista. Earnhardt dijo que espera con ansias esas reuniones matinales en el garaje durante los fines de semana de carrera.
"Entendí una vez que comenzamos a trabajar juntos que yo encontré que disfrutaba de este lugar y que yo quería estar allí", dijo Earnhardt. "Ha estado bueno. Él es una persona fácil con quien llevarse bien. Nada de esto funciona si la otra persona no tiene la personalidad correcta. Él se merece mucho mérito. Se hizo cargo de un difícil trabajo aquí, esto es algo arduo para hacer. Pero le ha dio bien hasta ahora.
"No pido demasiado de él, aparte que no vaya cambiar. La persona que él era el año pasado está perfecto. Cuanto más haya de ello, mejor".
Las opiniones expresadas son exclusivamente del autor