![]()
La llamada telefónica llegó justo cuando Cole Whitt estaba en su casa de Southern California, visitando a sus padres para Navidad. Provenía de su manager, y el pedido era urgente -- ¿puedes volver a North Carolina mañana para reunirte con JR Motorsports? Y de repente Whitt estaba en un vuelo nocturno, y de repente estaba en una sala de conferencias con Dale Earnhardt Jr., y de repente era el nuevo piloto de un auto capaz de ganar el campeonato de la serie Nationwide.
En una economía que está lenta y un mercado de pilotos estancado, es poco frecuente que una trayectoria cambie con una velocidad tan precipitada. Pero eso fue justamente lo que pasó con Whitt, quien obtuvo sólidos resultados corriendo todo el calendario 2011 de la serie Camping World de Camionetas para el equipo de Stacy Compton, y que ahora piloteará el auto N° 88 que Aric Almirola condujo hasta el cuarto puesto de las posiciones finales en la serie Nationwide la temporada pasada, antes de pasar a una campaña en la Copa Sprint con Richard Petty Motorsports. Semanas más tarde, Whitt todavía se notaba un poco sorprendido por todo esto.
"Definitivamente me sorprendió", dijo el joven de 20 años oriundo de Alpine, Calif., cercano al lugar de nacimiento de Jimmie Johnson, El Cajon. "No sabía qué esperar. Lo que es difícil para mí, y que también me emociona por la chance que me dieron, es que hay muchos corredores veteranos que tienen mucha más experiencia que yo y que ya lo han demostrado. Pero Dale quiere llevar su equipo al siguiente nivel y encontrar a alguien que aún no haya tenido la chance de demostrárselo, y eso es lo que está haciendo conmigo. Espero poder cumplir eso y hacer que vaya bien para él".
Habiéndose destacado en U.S. Auto Club, Whitt llegó a NASCAR a través de lo que ahora es la K&N Pro Series East, ganando la pole en su primera carrera. En la camioneta de Compton, obtuvo la pole en Darlington, y en Charlotte se convirtió en el primer novato de la historia en liderar las posiciones de esa serie. Finalizó el año en el noveno lugar, con 10 top 10, un logro no menor para un equipo que tiene seis empleados de tiempo completo. Aunque Whitt tenía el respaldo de Red Bull, éste provenía de la sucursal estadounidense de la compañía, no de la nave madre austríaca que hasta el año pasado era dueña de la operación de Copa Sprint que llevaba el mismo nombre.
"Corrimos toda la temporada e hicimos mucho con lo poco que teníamos en el equipo de Stacy -- no hay reconocimiento suficiente por lo bien que estuvo el equipo", dijo Whitt. "Trabajamos duro por lo que teníamos. Éramos un equipo chico. Sólo había cuatro camionetas... y había seis muchachos a tiempo completo entre las dos camionetas. Eso era lo divertido. Cuando corríamos bien con un equipo así, sabíamos lo que estábamos haciendo con lo que teníamos".
Y aún así, muchas de esas hazañas eran esencialmente desconocidas para Earnhardt, gracias en parte a un calendario que frecuentemente separa a la serie de Camionetas de la serie de la Copa Sprint. Whitt cree que captó la atención de su futuro jefe en su debut en la Copa Sprint en Phoenix, donde los dos ocasionalmente se hallaron corriendo uno contra otro, y Whitt terminó 25° ese día. También largó en la última carrera en Homestead. "Creo que las carreras de la Copa definitivamente ayudaron", dijo Whitt. "Si no hubiera corrido esas carreras, hubiera sido mucho más difícil" hacerse conocer.
El boca a boca ayudó. Earnhardt quizás no veía correr a Whitt muy seguido, pero mucha otra gente sí, y cuando se empezó a difundir la palabra de que JR Motorsports tendría un asiento disponible, el piloto más popular de NASCAR empezó a recibir llamadas telefónicas no solicitadas en nombre de Whitt. Más tarde, cuando Earnhardt comenzó a localizar gente por su cuenta, todas las señales apuntaban al piloto de la serie de Camionetas.
"La única vez que realmente vi correr a Cole fue en Phoenix en el auto de la Copa, cuando los dos compartimos pista. Nunca vi ninguna de sus carreras de Camionetas, y nunca lo había visto manejar antes de eso. Pero todos los que trabajaban en ese garaje y tenían mi número me llamaron y me dijeron que Cole era el hombre. Todos ellos", dijo Earnhardt.
"Gente con la que ni siquiera hablo, gente con la que realmente no tengo relación, se tomó su tiempo para llamarme y decirme, 'Ese es el tipo que tienes que contratar'. No tenían ningún otro interés más que ver a Cole consiguiendo una oportunidad, y que le vaya bien. Pensé que eso decía mucho de ellos. Y de los que contacté, [Whitt] era el primero de la lista. Confié en toda esa gente, y sentí que el muchacho, por lo que puedo decir y ver, se merece una oportunidad. Esta podría ser su única oportunidad, así que yo quería ser el que se la diera".
Y así se pusieron en marcha los eventos, desde el co-propietario y manager general de JR Motorsports Kelley Earnhardt-Miller contactando al manager de Whitt, hasta el vuelo nocturno de último minuto desde San Diego hasta Charlotte, tras el cual Whitt se sentó con Earnhardt, Tony Eury Sr. y Tony Eury Jr. y desplegó su currículum. "Es bastante raro reunirse con Dale Jr., un tipo que tiene tanta relación con la prensa", admitió Whitt. "Es muy bueno sentarse y charlar un poco con él. Pero uno no actuar como el fanático de la estrella. Debes pensar, 'OK, este es un jefe al que tratas de impresionar'".
Evidentemente, Whitt lo hizo, a pesar del hecho de que había otros pilotos más experimentados disponibles para el lugar. Pero Earnhardt no los quiso. Al igual que lo hizo con Brad Keselowski -- cuyo período en el auto N° 88 de JR Motorsports demostró ser un trampolín hacia el éxito en la Copa Sprint -- y en menor grado con Almirola, Earnhardt prefirió darle una oportunidad de quiebre a un piloto que aparentaba merecérsela.
"Sólo sentí que Cole tenía algo de potencial aún no explotado, que tenía un potencial y una habilidad que aún no ha descubierto. Y sentí que en los otros pilotos que analizamos ya conocíamos la mano y los autos que tenían, y el talento que tenían, y dónde nos tomarían. Y creo que es más emocionante -- mucho más riesgoso, pero más emocionante -- tomar a un muchacho que realmente no sabe de lo que es capaz y que podría hacer grandes cosas. Pero debes arriesgarte", dijo Earnhardt.
"Y realmente por eso lo hice. No lo hago para ganar dinero. No tengo muchas más razones para estar en la serie Nationwide más que ayudar a alguien. Cuando puedo hacerlo, disfruto viendo cosas como las que pasaron con Brad, o ver a Aric cerrando un acuerdo como el que tiene ahora. Por eso lo hago. Es más divertido ayudar a un nuevo que ayudar a uno que ya ha pasado varias veces por aquí. Todos se merecen su oportunidad, y sentí que esta sería la única chance de Cole".